Puntos importantes
Sam Altman, CEO de OpenAI, opinó que la inteligencia artificial (IA) no solo está cambiando los productos que desarrollan las empresas: también está dejando obsoleta la forma en que nacen muchas startups.
Según el ejecutivo, gran parte de los emprendedores todavía sigue construyendo sus compañías con una lógica pensada para hace diez años. En ese sentido, incorporar herramientas de IA o reducir la cantidad de empleados ya no alcanza para competir.
La tecnología obliga a replantear desde cero cómo se organiza una empresa, cómo desarrolla sus productos y dónde decide concentrar sus recursos.
Durante una entrevista en el ciclo Relentless, Altman explicó que el cambio no pasa solo por trabajar más rápido. También modifica qué tipo de compañías tienen más posibilidades de crecer en un mercado donde desarrollar software resulta cada vez más simple y accesible.
Las viejas fórmulas del ecosistema emprendedor pierden vigencia
Para Altman, las viejas fórmulas que el ecosistema emprendedor usó la última década empiezan a perder vigencia. Algunos de los principales cambios, según el CEO, son:
- La velocidad ya no alcanza para diferenciarse. Crear productos demanda mucho menos tiempo que hace algunos años, por lo que desarrollar rápido dejó de ser una ventaja exclusiva y pasó a convertirse en una condición para competir
- No alcanza con agregar IA a un negocio tradicional. Muchas startups están haciendo exactamente lo mismo: sumar agentes de inteligencia artificial a procesos ya existentes
- Hay que pensar en la tecnología que viene, no solo en la actual. Altman recomienda construir productos contemplando que los modelos serán más inteligentes y más baratos en los próximos años, incluso si algunas capacidades todavía no están disponibles
- Una startup nativa de IA no se define por tener menos empleados. La diferencia pasa por rediseñar la forma en que la empresa desarrolla productos, organiza equipos y toma decisiones.
Uno de los principales planteos de Altman es que la inteligencia artificial abre oportunidades mucho más grandes que simplemente automatizar tareas.
En esa línea, sostuvo que las startups con mayor potencial serán las que aprovechen la IA para desarrollar productos que hasta hace poco eran demasiado complejos, caros o directamente inviables, en lugar de limitarse a aplicar esa tecnología sobre procesos ya conocidos.
"Me sorprende que no haya más personas diciendo: 'Voy a asumir este desafío completamente alocado con este nuevo conjunto de herramientas'", explicó.
Además, consideró que la facilidad para desarrollar nuevos productos hace todavía más importante decidir dónde concentrar los recursos.
En ese sentido, muchas veces el mayor desafío no es cerrar un proyecto que fracasó, sino dejar de lado uno que funciona para apostar por una oportunidad mayor.
La señal clave para distinguir una moda de un producto exitoso, según el creador de ChatGPT
Altman también compartió el criterio que utiliza para distinguir una moda pasajera de un producto con potencial de largo plazo.
Para el CEO de OpenAI, la señal más importante no es la inversión que consigue una startup ni la repercusión que genera, sino comprobar que los usuarios vuelvan a utilizar el producto y lo incorporen a su rutina.
Esa fue una de las señales que observó tras el lanzamiento inicial de ChatGPT. Mientras parte del equipo atribuía el crecimiento inicial al efecto novedad, él interpretó que el comportamiento de los usuarios mostraba un cambio mucho más profundo.
Cuando el chatbot alcanzó el millón de usuarios en apenas cinco días, entendió que OpenAI estaba dejando de ser principalmente un laboratorio de investigación para convertirse en una empresa de productos masivos.
Aunque para Altman la IA transformó la forma de crear empresas, todavía hay principios que siguen siendo fundamentales para cualquier emprendedor. Por ejemplo, entender el problema antes de desarrollar una solución, formar equipos con capacidad de ejecución y aprender a convivir con las crisis, algo que considera inevitable para cualquier fundador.
"No creo que sea algo que pueda enseñarse. Creo que solo puede aprenderse", explicó al recordar su experiencia al frente de Y Combinator.
Para Altman, la IA dejó de ser una ventaja competitiva en sí misma. La diferencia estará en las startups que se animen a construir empresas pensadas para este nuevo escenario, en lugar de adaptar modelos de hace una década a una tecnología completamente distinta.