Amazon, una de las empresas más grandes del mundo, lanzó AgentCore Payments, un sistema que permite a agentes de inteligencia artificial (IA) realizar pagos de manera autónoma, incluso en criptomonedas como USD Coin (USDC).
La infraestructura, presentada por Amazon Web Services (AWS), fue desarrollada en alianza con Coinbase y Stripe y marca un hito en la integración de IA con servicios financieros digitales.
Cómo es la nueva IA de Amazon que puede pagar por vos con criptomonedas
AgentCore Payments surge como respuesta a una limitación histórica: los agentes de IA podían ejecutar tareas complejas —buscar información, procesar datos, interactuar con APIs— pero no tenían la capacidad de pagar por los servicios que necesitaban sin intervención humana.
Con esta nueva herramienta, los agentes pueden gestionar todo el ciclo de vida de un pago, desde la autenticación de la billetera hasta la ejecución de la transacción y la entrega de comprobantes, sin interrumpir su razonamiento.
El sistema utiliza el protocolo x402, desarrollado junto a Coinbase, que permite a los agentes negociar pagos en tiempo real cuando encuentran recursos con acceso restringido.
Los desarrolladores pueden conectar una Coinbase Wallet CDP o una Stripe Privy Wallet, establecer límites de gasto por sesión y dejar que el agente ejecute micropagos en USDC, la stablecoin elegida por su estabilidad, rapidez y bajas comisiones.
Coinbase aporta la infraestructura de custodia y el protocolo x402, mientras que Stripe ofrece su experiencia en tokenización y gestión de credenciales.
Juntos, habilitan un ecosistema donde los agentes pueden acceder a más de 10.000 puntos de conexión x402 para comprar datos, contenido premium, servicios cloud o interactuar con otros agentes de IA.
El lanzamiento de AgentCore Payments valida el rol de las stablecoins como medio de pago nativo para la economía digital agentica.
Si la tendencia se consolida, habrá más agentes de IA transaccionando que humanos en internet en los próximos años, lo que convertiría a USDC en la moneda de referencia para pagos autónomos, desplazando progresivamente a sistemas bancarios tradicionales y a redes de tarjetas.
Aunque la infraestructura ya procesó más de 165 millones de transacciones en las últimas semanas, el riesgo regulatorio sigue siendo el principal desafío.