El gobierno de Javier Milei confirmó este viernes que remitirá al Congreso de la Nación un proyecto destinado a reformar la legislación que regula el funcionamiento de las sociedades comerciales en Argentina.
La iniciativa propone modificar la Ley de Sociedades para disminuir la intervención estatal y agilizar los procedimientos vinculados tanto a la creación de empresas como a sus procesos de reorganización corporativa.
Una reforma que llega en medio de la tensión política
La iniciativa fue diseñada de manera conjunta por el Ministerio de Desregulación y Transformación, el Ministerio de Justicia y la Secretaría Legal y Técnica, que impulsan su tratamiento legislativo en un escenario político particularmente convulsionado.
El proyecto llega al Congreso mientras el oficialismo enfrenta distintas controversias vinculadas al caso de Manuel Adorni, la investigación judicial que analiza el crecimiento de su patrimonio y los enfrentamientos internos dentro del espacio gobernante.
Entre esas diferencias aparecen, por un lado, el sector alineado con Karina Milei y los Menem y, por otro, el grupo referenciado en Santiago Caputo, una disputa que agrega tensión adicional.
A través de su cuenta de X, Federico Sturzenegger, defendió la propuesta y afirmó que el proyecto "se suma al conjunto de reformas muy profundas que estamos implementando y que van a consolidar la trayectoria de crecimiento que ya venimos transitando."
Y agregó que "el proyecto nos mueve de un régimen rígido y anacrónico, construido sobre la desconfianza al sector privado, a un marco moderno basado en la autonomía, la libertad y la desregulación", definiendo así el objetivo central de la iniciativa.
Menos burocracia y más autonomía para los socios
Federico Sturzenegger explicó que uno de los pilares de la reforma consiste en transformar las disposiciones vigentes en normas supletorias, otorgando mayor relevancia a los estatutos definidos por los propios socios para organizar actividades empresariales.
Según detalló el ministro, la propuesta también busca acotar el margen de acción de los organismos de control, reduciendo su capacidad para incorporar exigencias o limitaciones adicionales sobre las compañías.
La iniciativa además pretende eliminar obstáculos burocráticos mediante esquemas más flexibles, permitiendo objetos sociales amplios e incluso habilitando que una sociedad desarrolle cualquier actividad lícita aunque no figure expresamente en su estatuto.
Otro de los cambios destacados es la digitalización integral del régimen societario, incorporando libros digitales, asambleas remotas, domicilios electrónicos y mecanismos para constituir empresas utilizando firma digital de manera completamente formal.
IA, blockchain y modelos inspirados en el exterior
Federico Sturzenegger destacó que la reforma incorpora herramientas orientadas a la economía digital, incluyendo las "Sociedades Automatizadas", estructuras capaces de operar mediante algoritmos o inteligencia artificial.
El proyecto también contempla el reconocimiento de las DAO, organizaciones descentralizadas sustentadas en blockchain y tokens, otorgándoles personalidad jurídica propia y un esquema de responsabilidad limitada para sus integrantes.
Para describir el alcance de la iniciativa, el ministro de Desregulación señaló que el modelo impulsado por el Gobierno toma como referencia el caso de Irlanda, reconocido por atraer multinacionales tecnológicas como Apple.
Bajo esa lógica, sostuvo que Argentina tiene condiciones para transformarse en un polo internacional destinado a empresas vinculadas con la inteligencia artificial, favoreciendo nuevas inversiones y desarrollos tecnológicos de alcance global.
Además, señaló que la propuesta habilitaría mecanismos de arbitraje privado y permitiría aplicar derecho extranjero en controversias societarias, una herramienta que vinculó con experiencias internacionales desarrolladas en Dubai.
De acuerdo con Sturzenegger, el propósito general del proyecto consiste en reducir costos regulatorios, facilitar reorganizaciones empresarias y otorgar mayor flexibilidad operativa al funcionamiento cotidiano de las compañías.