El conflicto se originó cuando una asegurada utilizó la IA para cuestionar un acuerdo extrajudicial que ya había firmado y cerrado en 2024
25.03.2026 • 17:46hs • Polémica
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OpenAI ante la Justicia: demandan a ChatGPT por dar consejos legales y actuar como abogado
El avance de la inteligencia artificial (IA) en el ámbito legal chocó de frente con la realidad de los tribunales estadounidenses.
OpenAI, la compañía detrás de ChatGPT, enfrenta una demanda multimillonaria en una corte federal de Illinois, interpuesta por la aseguradora Nippon Life Insurance Company of America.
La firma acusa a la tecnológica de incurrir en el ejercicio ilegal de la abogacía y de facilitar la interrupción de procesos judiciales mediante el asesoramiento directo a una usuaria, marcando uno de los primeros casos de este tipo que pone a prueba la responsabilidad de los desarrolladores por el contenido "profesional" generado por sus bots.
El conflicto se originó cuando una asegurada de Nippon Life, Graciela Dela Torre, utilizó ChatGPT para cuestionar un acuerdo extrajudicial que ya había firmado y cerrado en 2024.
Según el expediente, la mujer subió comunicaciones confidenciales de su entonces abogado a la plataforma, y la IA no solo validó sus sospechas de que estaba siendo "perjudicada", sino que la instó a despedir a su representante legal.
A partir de ese momento, la usuaria comenzó una autorepresentación asistida por el chatbot, algo que derivó en la presentación de más de 40 mociones y escritos judiciales que la aseguradora califica como temerarios, carentes de base legal y repletos de citas jurisprudenciales inexistentes, conocidas técnicamente como "alucinaciones".
Una mujer llevó a OpenAI a la justicia por brindar consejos legales mediante ChatGPT
Demandan a ChatGPT por dar consejos legales y actuar como abogado
Nippon Life sostuvo en su demanda que OpenAI es responsable por haber diseñado una herramienta que analiza disputas, ofrece dictámenes legales y redacta argumentos procesales sin contar con una licencia habilitante.
La aseguradora reclama una indemnización de u$s300.000 por los gastos legales adicionales incurridos para responder a esta catarata de presentaciones, además de u$s10 millones en daños punitivos.
El argumento central de la querella es que ChatGPT no actuó como un simple motor de búsqueda; ejerció funciones exclusivas de un abogado, interfiriendo de manera ilícita en un contrato de conciliación previamente establecido.
Por su parte, OpenAI rechazó tajantemente las acusaciones, calificándolas de infundadas. La empresa argumentó que sus políticas de uso prohíben explícitamente el empleo de la plataforma para obtener asesoramiento legal personalizado sin la supervisión de un profesional acreditado.
De hecho, a raíz de este y otros incidentes similares, la compañía reforzó recientemente sus restricciones de seguridad para evitar que el sistema emita diagnósticos jurídicos o financieros.
Sin embargo, la demanda alega que estas prohibiciones no eran lo suficientemente claras o efectivas en el momento en que se produjeron los hechos, permitiendo que la IA actuara como un "abogado de bolsillo" sin regulación.