El CEO de OpenAI plantea que la IA podría convertirse en un servicio público y estudia cobrar ChatGPT según el consumo, como la luz o el gas
14.03.2026 • 07:36hs • Futuro digital
Futuro digital
Sam Altman predice que la inteligencia artificial será "un servicio básico como la luz o el agua"
Sam Altman, protagonista de varias polémicas en las últimas semanas, sostiene con firmeza que la inteligencia artificial definirá el futuro y que herramientas como ChatGPT podrían incluso convertirse en un bien de primera necesidad.
El ejecutivo, reconocido como la mente detrás de ChatGPT, reafirmó públicamente esa visión durante su participación en la BlackRock Infrastructure Summit, encuentro realizado en Estados Unidos donde analizó el papel creciente de la tecnología.
Durante su intervención en ese foro, el CEO de OpenAI ratificó sus proyecciones y expresó un optimismo marcado respecto al futuro de la inteligencia artificial como motor de transformación económica.
Sam Altman apuesta por una IA accesible y abundante
El lanzamiento de ChatGPT en 2022 marcó un punto de inflexión global para la industria tecnológica, aunque Sam Altman asegura que ese avance apenas representa el comienzo del impacto profundo.
Durante el evento reciente de BlackRock, el ejecutivo explicó su visión futura y afirmó: "Esperamos un futuro en el que la inteligencia sea un servicio público, como la electricidad o el agua, y la gente nos la compre mediante un contador".
Altman debatió estas proyecciones con Adebayo Ogunlesi, miembro del consejo de administración de OpenAI, analizando cómo la expansión de la inteligencia artificial podría transformar la economía digital.
El directivo sostuvo que dentro de la compañía confían en lo que describe como la "abundancia de inteligencia", una idea que anticipa un nuevo modelo productivo para la industria tecnológica.
En ese contexto el CEO añadió otra reflexión sobre el futuro energético de la tecnología: "Una de las cosas más importantes del futuro es que hagamos que la inteligencia, parafraseando una vieja expresión del sector energético que no tuvo mucho éxito: ‘Demasiado barata para medirla’".
Estas declaraciones aparecen en un escenario global complejo marcado por la guerra de Irán que elevó los costos del petróleo y la energía poniendo en duda si la inteligencia artificial podrá convertirse pronto en un servicio esencial.
OpenAI estudia un nuevo modelo de pago para la IA
OpenAI analiza abandonar el modelo de suscripciones actual para adoptar un esquema inspirado en compañías de servicios básicos, donde los usuarios paguen por consumo, siguiendo la lógica del "obtienes lo que pagas".
Sam Altman sostiene que el esquema tradicional usado por muchas empresas de inteligencia artificial, basado en vender "tokens" como unidades de procesamiento y generación de contenido, dejó de ser sostenible económicamente.
Este sistema implica enormes costos operativos para la compañía responsable de ChatGPT, ya que una vez habilitado el acceso para los usuarios la demanda de capacidad de procesamiento puede expandirse prácticamente sin límites.
Para que el negocio resulte rentable a largo plazo, la empresa tendría tres alternativas principales: incrementar el precio por unidad utilizada, imponer mayores restricciones de uso o implementar un esquema claro de pago por consumo.
Las dificultades financieras ya comenzaron a reflejarse en decisiones concretas, como la cancelación reciente de una expansión del proyecto Stargate en Texas debido a problemas vinculados con la financiación.
En ese contexto Altman insinuó que la única salida viable podría ser tratar la inteligencia artificial como un "servicio público", mientras ejecutivos reconocen que el gobierno los considera "demasiado grandes para quebrar".