Bitcoin (BTC), la principal criptomoneda del ecosistema, cerró la semana con un desempeño sólido en un contexto global marcado por la incertidumbre geopolítica y las tensiones en los mercados energéticos.
La criptodivisa más grande del mundo logró sostenerse por encima de los u$s70.000 y acumula una suba superior al 8% en la semana, un comportamiento que contrasta con la volatilidad observada en otros activos financieros.
Mientras el petróleo volvió a acercarse a la zona de u$s100 por barril y el oro mostró movimientos más erráticos, Bitcoin exhibió una resiliencia que vuelve a instalar en el mercado el debate sobre su rol como activo de cobertura frente a shocks globales.
El impulso inicial llegó a comienzos de la semana, cuando el precio de BTC subió cerca de 4% el lunes tras declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien aseguró que la guerra con Irán podría terminar "muy pronto".
A ese factor se sumó la posibilidad de que los países del G7 coordinen la liberación de reservas estratégicas de petróleo, una medida discutida por la Agencia Internacional de Energía (IEA) para contener el salto del crudo tras las tensiones en Medio Oriente.
Ese combo generó un breve episodio de risk-on que impulsó tanto a las acciones como al mercado cripto. Sin embargo, el optimismo se fue moderando con el correr de la semana a medida que el dólar se fortalecía como activo refugio y el mercado volvía a poner el foco en el impacto inflacionario de los precios energéticos.
En ese contexto, el contraste entre activos fue claro. El petróleo se mantuvo extremadamente sensible a la evolución del conflicto en Medio Oriente, con el Brent y el WTI orbitando la zona de u$s 100 por barril, alimentando temores de inflación global.
El oro, tradicional refugio en escenarios de crisis, no logró capitalizar plenamente esa incertidumbre y mostró movimientos más limitados ante el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
Bitcoin sube más de 8% en la semana y desafía la volatilidad por la guerra y el petróleo
Bitcoin, en cambio, mostró una dinámica diferente. La criptomoneda registró cinco velas verdes consecutivas y logró sostener el impulso alcista incluso cuando Wall Street recortó el rebote inicial de la semana. Para algunos analistas, esa resiliencia vuelve a reforzar la narrativa de BTC como un activo alternativo dentro del sistema financiero global.
Parte de esa fortaleza se explica por la continuidad de los flujos institucionales. Los fondos cotizados en bolsa (ETF) de Bitcoin al contado registraron ingresos por u$s586,9 millones hasta el jueves, lo que encamina al mercado hacia una tercera semana consecutiva de entradas de capital desde fines de febrero.
Este flujo institucional se suma a la estrategia de acumulación corporativa que sigue liderando Strategy, la compañía asociada a Michael Saylor, que anunció la compra de 17.994 BTC adicionales, elevando sus tenencias totales a 738.731 BTC.
Algunos analistas comienzan a observar un fenómeno que el mercado cripto no registraba desde hace tiempo: BTC mostrando resiliencia mientras otros activos de riesgo enfrentan presión.
La comunidad cripto, a la espera de un anuncio clave de la Reserva Federal (Fed) en Estados Unidos
En un informe reciente, QCP Capital destacó que ni el oro ni los bonos del Tesoro lograron captar plenamente la demanda defensiva, mientras que el dólar emergió como el principal refugio financiero. En ese escenario, Bitcoin empezó a mostrar señales incipientes de cumplir una función distinta dentro del ecosistema financiero.
Según el informe, aunque la narrativa de "oro digital" todavía no se consolidó plenamente, el activo comienza a ser percibido como una "válvula de escape digital" en países o regiones donde aparecen episodios de volatilidad cambiaria o incertidumbre política.
La semana clave para Bitcoin: por qué una decisión puede definir su rumbo próximo
El foco del mercado ahora se desplaza hacia el principal evento macro de los próximos días: la reunión de la Reserva Federal (Fed) del 18 de marzo. El consenso del mercado es que la autoridad monetaria mantendrá las tasas sin cambios en el rango de 3,50% a 3,75%, con una probabilidad cercana al 96% según el indicador FedWatch.
En este escenario, la discusión ya no gira en torno a si habrá recorte en marzo —algo considerado altamente improbable— sino sobre cuándo comenzará el ciclo de bajas de tasas. El escenario base apunta a junio como el momento más probable para el primer recorte, aunque julio o septiembre aparecen como alternativas si las presiones inflacionarias vinculadas al petróleo persisten.
El dato que podría alterar las expectativas es la inflación de febrero en Estados Unidos, publicada esta semana, junto con las nuevas proyecciones macroeconómicas que la Fed difundirá en su Summary of Economic Projections (SEP).
Para Bitcoin, este contexto es clave. Una política monetaria más restrictiva durante más tiempo tiende a fortalecer al dólar y presionar a los activos de riesgo.
Emanuel Juárez, analista de mercados de HFM, señala en declaraciones a iProUP que la semana estuvo marcada por tres ejes centrales para los inversores: "La tensión en el mercado petrolero, el rebote de Bitcoin y la creciente atención sobre la próxima decisión de política monetaria de la Reserva Federal".
En el caso del crudo, Juárez considera que el precio podría comenzar a estabilizarse en el corto plazo. Según dice, ver al petróleo nuevamente por debajo de los u$s100 por barril sería una señal positiva para los mercados, especialmente después de que en los últimos días comenzaron a circular escenarios mucho más extremos vinculados al conflicto en Medio Oriente.
El riesgo, advierte, es que si el crudo se mantiene elevado durante más tiempo, podría reavivar presiones inflacionarias y reducir el margen de la Fed para avanzar con recortes de tasas. En paralelo, destaca la recuperación de BTC y actualmente sube cerca de 2%, operando alrededor de u$s71.860.
"Desde el punto de vista técnico, el activo reaccionó desde una zona de demanda relevante y comenzó a formar mínimos crecientes", advierte. Sin embargo, el analista remarca que todavía necesita quebrar la resistencia de u$s 79.311 para confirmar que el piso observado en u$s 59.800 quedó definitivamente atrás".
"Mientras ese nivel no sea superado, existe el riesgo de que el movimiento actual responda únicamente a un rebote transitorio dentro de una tendencia más amplia", analiza.
Juárez sostiene que, de cara a la próxima semana, el principal foco del mercado estará puesto en la reunión de la Fed. Explica que las expectativas de política monetaria para 2026 cambiaron significativamente en las últimas semanas: el mercado pasó de proyectar dos recortes de tasas a contemplar apenas uno, con una probabilidad cercana al 66%. Este cambio responde, en parte, al temor de que el conflicto en Medio Oriente mantenga al petróleo en niveles elevados, lo que dificultaría el proceso de desaceleración inflacionaria.
En ese contexto, el analista destaca que Bitcoin continúa mostrando una volatilidad considerablemente mayor que la del oro —que sigue cumpliendo su rol tradicional de activo refugio— y que también puede registrar movimientos más bruscos que el propio petróleo, un mercado que hoy está directamente influenciado por la evolución del escenario geopolítico.
Cripto y macro: Bitcoin muestra resiliencia mientras el mercado espera a la Fed
María Fernanda Juppet, CEO de Notbank by CryptoMarket, señala que durante la semana Bitcoin mostró un comportamiento relativamente resiliente frente a la volatilidad global. Mientras los mercados tradicionales reaccionaron a señales mixtas sobre la economía de EE.UU. y a las expectativas en torno a la política monetaria de la Fed, "el precio de la criptomoneda se mantuvo oscilando dentro de un rango acotado", remarca.
Según explica, este comportamiento refleja que el mercado cripto "está cada vez más integrado al contexto macroeconómico global". En paralelo, marca que se registraron movimientos relevantes en otros activos clave como el oro y el petróleo, impulsados por factores geopolíticos y por las perspectivas de crecimiento económico.
En ese escenario, "los inversores comienzan a utilizar distintos activos —incluido Bitcoin— como herramientas de cobertura o diversificación frente a la incertidumbre", advierte.
De cara a los próximos días, Juppet remarca que la reunión de la Fed será el principal catalizador para los mercados. "Si el banco central estadounidense envía señales de una política monetaria más flexible o de estabilidad en las tasas de interés, podría reactivarse el apetito por activos de riesgo, incluido el mercado cripto", dice.
En ese escenario, Bitcoin podría beneficiarse del flujo de capital que busca exposición a activos escasos y descentralizados, "mientras que el oro continuaría cumpliendo su rol tradicional de refugio y el petróleo seguiría reflejando principalmente las expectativas sobre la actividad económica global", concluye.
Crudo al alza, oro más débil y Bitcoin estable
Para Mariquena Otermin, CMO de Bitwage, la semana deja una dinámica clara entre los principales activos financieros, marcada por el impacto del conflicto en Medio Oriente y las expectativas sobre la política monetaria en Estados Unidos.
En ese contexto, y según su mirada, el petróleo fue el gran protagonista, con fuertes subas impulsadas por los riesgos geopolíticos en la región. "En contraste, el oro perdió parte de su impulso frente al fortalecimiento del dólar y a las expectativas de que las tasas de interés se mantengan elevadas durante más tiempo", dice.
Dentro de ese escenario, Mariquena ratifica que Bitcoin se movió en un rango relativamente estable cerca de los u$s70.000, "lo que refuerza la idea de que el mercado cripto responde cada vez más a factores macroeconómicos y a las condiciones globales de liquidez".
De cara a los próximos días, Otermin explica que la atención del mercado está puesta en la próxima reunión de la Fed. "Si el banco central refuerza el mensaje de tasas altas por más tiempo, Bitcoin consolidaría dentro de un rango. En cambio, si aparecen señales de una política monetaria más flexible, el mercado podría intentar nuevamente un movimiento alcista", concluye.