El estudio señala que el problema de la IA no son los despidos masivos sino el freno de nuevas contrataciones sobre todo en trabajos ya automatizados
10.03.2026 • 13:18hs • TECNOLOGÍA
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IA vs generación Z: cada vez menos jóvenes acceden a los primeros trabajos por la automatización
Un estudio de Anthropic revela que el mayor impacto de la inteligencia artificial no es la pérdida masiva de puestos de trabajo, sino la dificultad que tienen los trabajadores de entre 22 y 25 años para acceder a ciertos puestos.
La investigación, basada en encuestas de empleo en Estados Unidos, muestra que desde la aparición de ChatGPT a fines de 2022 se redujo de manera significativa la incorporación de jóvenes en áreas como:
- Programación
- Atención al cliente
- Operadores de datos
En concreto, la proporción de nuevos ingresos a trabajos con alta exposición a la automatización por IA cayó alrededor de un 14% respecto a 2022.
El problema no es que haya despidos masivos, sino que las empresas están contratando menos, al ver que muchas tareas pueden automatizarse.
En ese sentido, los programadores informáticos encabezan la lista de profesiones más automatizadas, con un 75% de sus tareas potencialmente reemplazables.
Les siguen los operadores de atención al cliente y data entry, con un 67%. Estos rubros, históricamente asociados a empleos de entrada para jóvenes profesionales, hoy requieren menos personal gracias a la automatización.
Los trabajos físicos quedan fuera del radar de la IA
El informe advierte que el impacto no se limita a Estados Unidos. En regiones como América Latina, donde abundan los call centers y servicios de soporte técnico, los bajos costos y la falta de protección laboral hacen que el impacto sea mayor.
Por otro lado, los oficios que demandan trabajo físico presencial y no están expuestos a la automatización son:
- Cocineros
- Mecánicos
- Camareros
- Socorristas
En estos casos, la inteligencia artificial no representa competencia directa.
La irrupción de ChatGPT aceleró la integración de la IA en tareas administrativas y técnicas. Aunque todavía existe una brecha entre lo que la tecnología puede hacer en teoría y lo que ejecuta en la práctica, las empresas ya ajustan sus procesos de contratación en función de estas posibilidades.
En áreas como computación y matemáticas, la IA tiene capacidad para cubrir hasta el 94% de las tareas, pero en la realidad solo reemplaza un tercio.
En áreas de administración y oficina, la diferencia también es grande: aunque podría asumir el 90% de las funciones, su uso real es mucho menor.