El riesgo de ciberseguridad en 2026 se está acelerando, impulsado por los avances en inteligencia artificial, la profundización de la fragmentación geopolítica y la creciente complejidad de las cadenas de suministro.

Así lo concluye la nueva versión del estudio del World Economic Forum (WEF) y Accenture, el cual identifica las tres tendencias que marcarán la ciberseguridad este año.

Tres tendencias que marcarán la ciberseguridad este 2026

Se destacan principalmente tres tendencias que marcarán la ciberseguridad este año:

1. La IA aumenta las vulnerabilidades y las empresas se preparan

Se anticipa que la IA será el factor de cambio más significativo en ciberseguridad durante este año, según el 94% de los ejecutivos encuestados.

Este creciente reconocimiento se está traduciendo en acciones concretas en las organizaciones. El porcentaje de encuestados que evalúa la seguridad de las herramientas de IA casi se duplicó respecto del año anterior, pasando de un 37% en 2025 a un 64% en 2026.

Al mismo tiempo, las vulnerabilidades asociadas a la inteligencia artificial se están acelerando a un ritmo sin precedentes: 87% de los ejecutivos encuestados identificó las vulnerabilidades relacionadas con la IA como el riesgo cibernético de más rápido crecimiento, superando incluso a los fraudes cibernéticos, el phishing y el ransomware.

Los beneficios de la IA dependen de una ejecución disciplinada. Las soluciones mal implementadas pueden introducir nuevos riesgos —como configuraciones incorrectas, toma de decisiones sesgada, dependencia excesiva de la automatización y susceptibilidad a manipulaciones adversarias— a menos que las organizaciones incorporen salvaguardas sólidas, prácticas de seguridad desde el diseño (security-by-design) y monitoreo continuo.

La IA puede mejorar la ciberseguridad, pero solo cuando se despliega dentro de marcos de gobernanza robustos que mantengan el juicio humano en el centro.

2. La geopolítica está redefiniendo la ciberseguridad

En 2026, la geopolítica continuará siendo el principal factor que influye en las estrategias generales de mitigación del riesgo cibernético.

Alrededor de 64% de los ejecutivos encuestados en el estudio dijo que está considerando ciberataques con motivación geopolítica, como la interrupción de infraestructura crítica o el espionaje. De hecho, 91% de las empresas más grandes del mundo ha modificado sus estrategias de ciberseguridad debido a la volatilidad geopolítica.

La incertidumbre económica y la inestabilidad geopolítica se han entrelazado profundamente, amplificando el riesgo cibernético global y complicando la capacidad de las organizaciones para anticipar y mitigar amenazas emergentes.

A medida que las tensiones políticas y las disputas comerciales reconfiguran alianzas y dependencias tecnológicas, el mundo está presenciando una fragmentación creciente de los ecosistemas digitales y tecnológicos."

3. El fraude habilitado por medios cibernéticos amenaza a directores ejecutivos y a su entorno por igual

En la encuesta, 73% de los ejecutivos encuestados señaló que ellas mismas o alguien de su red personal fue afectado directamente por fraude habilitado por medios cibernéticos a lo largo de 2025, siendo los ataques más usados:

Los CEOs consideran el fraude habilitado por medios cibernéticos como su principal preocupación, desplazando el foco desde el ransomware hacia riesgos emergentes como el fraude cibernético y las vulnerabilidades asociadas a la inteligencia artificial.

En contraste, los directores de seguridad de la información (CISOs) siguen mostrando una fuerte preocupación por el ransomware y la resiliencia de la cadena de suministro. Esto refleja cómo las prioridades en ciberseguridad divergen entre la sala de directorio y la primera línea operativa.

En 2026, la ciberseguridad continuará evolucionando a lo largo de dimensiones tecnológicas, geopolíticas, económicas y estratégicas. En este contexto, la ciberseguridad ya no es una función técnica relegada a un segundo plano; se ha convertido en una preocupación estratégica central para gobiernos, empresas y sociedades.

*Por Federico Tandeter, director de ciberseguridad para Sudamérica Hispana en Accenture

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