ORBITH, proveedor local de servicios de Internet satelital, anunció la implementación exitosa de una infraestructura de conectividad especialmente diseñada para la Gendarmería Nacional Argentina (GNA), que hoy permite dotar de Internet de alta velocidad a unidades fronterizas ubicadas en algunos de los puntos más remotos y hostiles del país.
El proyecto no solo implicó un salto tecnológico, sino también un desafío logístico de gran complejidad. Para llegar a los puestos, el equipo técnico debió atravesar caminos de alta montaña, zonas sin señal ni referencias claras y, en determinados tramos, recurrir a traslados en helicóptero ante la inexistencia de accesos terrestres.
El resultado es una red que habilita usos operativos, administrativos y humanos –como la comunicación personal– en lugares donde hasta hace poco la conectividad era prácticamente simbólica.
Cómo funciona Orbith
A diferencia de los esquemas tradicionales, la solución desplegada por ORBITH se apoya en un modelo híbrido de conectividad multiórbita. La arquitectura combina satélites de órbita baja (LEO), pensados para aplicaciones críticas que requieren baja latencia, con enlaces de órbita geoestacionaria (GEO), que ofrecen Internet ilimitado con una relación costo-beneficio óptima para tareas administrativas y recreativas.
Este diseño permite priorizar los recursos según el uso. Los sistemas internos de la fuerza –desde el intercambio seguro de información hasta aplicaciones operativas– se apoyan en la baja latencia de LEO, mientras que el personal puede acceder a servicios de comunicación, capacitación o entretenimiento a través de GEO, sin saturar la red crítica. El resultado es una conectividad más eficiente, flexible y sostenible en el tiempo.
Desde la GNA subrayan que el cambio es sustancial: antes de esta actualización, muchos puestos apenas contaban con enlaces de 1 Mbps, lo que limitaba el uso de servicios básicos y afectaba tanto la eficiencia operativa como la gestión administrativa cotidiana.
Logística extrema en condiciones límite
"Este proyecto representó un desafío logístico sin precedentes para nuestro equipo técnico", explicó Pablo Mosiul, CEO de ORBITH. "Tuvimos que acceder a pasos fronterizos, tanto fijos como estacionales, en ventanas de tiempo mínimas y bajo condiciones climáticas extremas, llegando incluso vía helicóptero donde los caminos no existen", detalló.
La planificación fue clave. Cada instalación debía ejecutarse con precisión quirúrgica: materiales, equipos y tiempos estaban calculados al límite, porque cualquier faltante podía significar días de retraso o la imposibilidad de completar el trabajo. En muchos casos, los técnicos debieron operar sabiendo que, durante gran parte del trayecto, permanecerían completamente incomunicados.
El desafío técnico en zonas aisladas
Gabriel Cimino, técnico especialista de ORBITH que participó del despliegue, describió el día a día del trabajo en terreno: "Al tratarse de zonas muy aisladas, durante gran parte del trayecto se permanece incomunicado, por lo que, sin indicaciones de la gente del lugar, el acceso puede llegar a complicarse".
Desde lo técnico, agregó, el principal desafío es la planificación previa y la logística de materiales, ya que cualquier faltante es difícil de resolver en lugares remotos. Una vez en sitio, la tecnología satelital permite restablecer la conectividad de forma confiable".
Ese "una vez en sitio" condensa buena parte del esfuerzo. La instalación de antenas y equipos debe contemplar no solo la orientación precisa hacia los satélites, sino también la resistencia a vientos intensos, nieve, amplitudes térmicas extremas y el paso del tiempo sin mantenimiento frecuente.
Rolando Pérez, otro de los técnicos especialistas involucrados, aseguró que "el reto técnico fue mayúsculo debido a lo agreste de la zona y el clima extremo, con fuertes vientos y caminos de muy difícil tránsito. Los puestos están prácticamente perdidos en la inmensidad de la cordillera y nos tomaba muchas horas llegar a cada uno".
Por eso, explicó, el objetivo central fue asegurar instalaciones robustas. "Nuestro objetivo principal era fijar las antenas con tal precisión que fueran capaces de resistir el paso del tiempo". En zonas donde una visita técnica puede requerir días de planificación, la confiabilidad no es un atributo deseable: es una condición indispensable.
Esa colaboración se tradujo en apoyo logístico, conocimiento del terreno y, sobre todo, en un clima de trabajo que permitió convertir una operación exigente en una experiencia de cooperación. "Esa hospitalidad y el trato excepcional que recibimos fue lo que convirtió un desafío logístico en una experiencia de colaboración inolvidable", resumió.