La victoria demócrata en las elecciones legislativas de Estados Unidos no cambia de inmediato la política exterior ni el comercio bilateral con Argentina, pero introduce una variable política que el mercado local observa con atención: la capacidad de la Casa Blanca de sostener o ampliar el respaldo financiero al gobierno de Javier Milei.
El efecto más directo, por ahora, fue financiero y global, con una baja de las tasas del Tesoro estadounidense que dio un alivio transitorio a los activos emergentes.
Los demócratas obtuvieron el control de ambas cámaras del Congreso, lo que deja a Donald Trump con un contrapeso legislativo durante los dos años restantes de su mandato.
Ese resultado limita su margen para aprobar iniciativas fiscales expansivas, pero no implica automáticamente un cambio en la política hacia América Latina ni en la relación personal y política entre Trump y Milei.
Para Argentina, la pregunta central es si Washington podrá repetir un eventual apoyo financiero como el que se concretó en octubre de 2025, cuando el Tesoro estadounidense actuó como respaldo de última instancia.
La decisión de un nuevo paquete seguiría dependiendo principalmente de la Casa Blanca y del Tesoro, no del Congreso, aunque una correlación de fuerzas más adversa agregue fricción política al proceso.
Victoria demócrata en Estados Unidos: cómo afecta a la Argentina
En la primera jornada posterior a la elección, los bonos soberanos argentinos en dólares registraron subas de hasta 0,6%, impulsados por el Bonar 2037 y el Global 2038.
La mejora acompañó la descompresión de la deuda emergente regional, luego de que el contrapeso demócrata enfriara las expectativas de nuevos estímulos fiscales en Estados Unidos y redujera los rendimientos de los bonos del Tesoro.
El alivio, sin embargo, fue parcial. El riesgo país medido por JP Morgan avanzó hasta 852 puntos básicos, su nivel más alto desde octubre de 2025, lo que muestra que los inversores siguen diferenciando el alivio financiero global de los riesgos políticos y macroeconómicos específicos de Argentina.
Bautista Aboy, Portfolio Manager de Mills Capital, entiende que el respaldo de Estados Unidos a Argentina "responde principalmente a intereses geopolíticos y estratégicos, por lo que trasciende la dinámica partidaria y el equilibrio de fuerzas en el Congreso estadounidense".
Además, advierte que el cambio en la composición del Congreso estadounidense no implica necesariamente una menor capacidad de apoyo financiero a Argentina. "Bajo el marco normativo vigente, el Ejecutivo puede recurrir al Fondo de Estabilización Cambiaria (ESF), utilizado para respaldar al peso en 2025, sin necesidad de autorización legislativa".
Y añade: "Por lo tanto, la administración Trump conservaría margen para instrumentar una asistencia similar, salvo que se introduzcan modificaciones legales que restrinjan esa facultad".
El triunfo demócrata en el Congreso abre una incógnita sobre la ayuda de Trump a la Argentina
Un Congreso dividido puede moderar el déficit fiscal estadounidense y contribuir a un dólar más débil y a tasas de interés más bajas. Ese escenario, si se consolida, favorecería a los mercados emergentes al mejorar el apetito por activos de mayor riesgo y abaratar el financiamiento internacional.
"El Congreso podría aumentar el escrutinio sobre los aranceles, la desregulación financiera y las políticas energéticas. No obstante, Trump conservaría importantes facultades ejecutivas, especialmente en materia comercial, por lo que no debería anticiparse una reversión automática de sus políticas", precisa Aboy sobre este punto.
"También aumenta el riesgo de confrontaciones presupuestarias, investigaciones legislativas y posibles cierres del gobierno", completa.
Para Argentina, esa mejora de condiciones podría compensar parte del debilitamiento político de Trump. Aun así, el impacto dependerá de la evolución de las tasas globales, del dólar y de la percepción de riesgo sobre la economía argentina, que sigue condicionada por la inflación, las reservas y el calendario electoral de 2027.
Qué dijo Caputo sobre la victoria demócrata en EE.UU.
Luis Caputo, ministro de Economía, aseguró que la derrota de Donald Trump en las elecciones de medio término de Estados Unidos no cambia la relación con la Argentina ni pone en riesgo el respaldo financiero de Washington.
Lo dijo este miércoles en el cierre de la conferencia anual de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas, FIEL, en la Bolsa de Comercio de Buenos Aires, donde reemplazó a Javier Milei, de viaje en España.
"Con respecto a la elección de ayer, yo creo que para la Argentina no cambia. Ya lo hablé con el Tesoro en el G20. Era esperado, tal vez no por tanto, pero no va a cambiar esencialmente la relación", respondió ante una consulta del economista Juan Carlos de Pablo.
El Partido Demócrata se quedó con el control de ambas cámaras del Congreso: 54 bancas contra 44 en el Senado y 231 confirmadas en Representantes, con una proyección de al menos 258, según los datos de NBC News. Desde enero, Trump gobernará con mayoría opositora.
Qué pasa con el swap de u$s20.000 millones con Estados Unidos
El principal canal de apoyo de Washington a la Argentina es el acuerdo de estabilización cambiaria por hasta u$s20.000 millones que el BCRA firmó con el Tesoro estadounidense el 20 de octubre de 2025. El Banco Central usó unos u$s2.500 millones antes de las legislativas argentinas de ese año y los canceló en diciembre, pero la línea sigue vigente.
La clave es que el swap se apoya en el Fondo de Estabilización Cambiaria del Tesoro, que el secretario administra con aval presidencial y sin votación del Congreso. La ley que regula ese fondo solo obliga a enviar una justificación escrita al Capitolio cuando un crédito supera los seis meses dentro de un período de 12.
El margen de la oposición pasa por otro lado: la No Argentina Bailout Act, impulsada por la senadora demócrata Elizabeth Warren para prohibir ese uso del fondo, nunca salió del Comité Bancario del Senado. Para ser ley deberá presentarse de nuevo y superar un eventual veto de Trump, lo que exige dos tercios en ambas cámaras.
Caputo, de todos modos, buscó despegar el programa de la ayuda externa: "El programa ahora es mucho más sólido, porque además compramos u$s16.000 millones adicionales en reservas, no se imprimieron pesos y tenemos un swap con Estados Unidos", indicó.
Y advirtió a quienes apuesten contra el peso: "Lo ideal sería que todos entiendan que es momento de invertir y pasemos un 2027 de lo más tranquilo. Pero cómo puedo estar equivocado, me tengo que preparar y, si vinieran, tener que pegarles otro cascotazo, que ojalá no pase".