Bitcoin llega a la elección más importante del calendario estadounidense en una posición que no tuvo en ninguno de los tres medios términos anteriores: se acercó a los u$s77.000 y acumulaba su quinta semana consecutiva de pérdidas.
Lo relevante no es el precio actual, sino la distancia de su tendencia de largo plazo. Bitcoin llegó a cada una de las tres jornadas de elecciones de medio término anteriores por debajo de su media móvil de 200 días, indicador que se usa como referencia de tendencia de largo plazo. En 2014 estaba alrededor de 35% por debajo, en 2018 cerca de 9% y en 2022 aproximadamente 22%.
Elecciones en EE.UU.: la señal que mira el mercado
Bitcoin suele alcanzar su pico unos 18 meses después de cada halving (evento que reduce a la mitad la emisión de nuevas monedas) y entra en un mercado bajista que dura alrededor de un año. Por cómo cae el almanaque, las legislativas de EE.UU. venían coincidiendo con esa fase descendente.
Este año la secuencia se dio distinta. Tocó su máximo por encima de u$s126.000 en octubre de 2025 y el mercado bajista posterior resultó poco profundo y concentrado al principio, con la mayor parte de la caída en enero y febrero. Y llega a esta elección 5,2% por encima de su media de 200 días, ubicada en unos u$s73.000, una configuración que el análisis describe como tendencia alcista de largo plazo.
La diferencia: en los tres medios términos previos el activo llegaba golpeado y dentro de una trayectoria bajista. Esta vez luce golpeado pero dentro de una tendencia alcista, y eso cambia qué significa una caída adicional.
Qué dice la historia sobre los doce meses posteriores
El antecedente estadístico que aporta la industria es consistente, aunque con una advertencia para el corto plazo.
Bitcoin llega a las elecciones de EE.UU. por encima de su tendencia de largo plazo (generado con IA)
El analista cripto Pedro Martínez señala a iProUP que, históricamente, Bitcoin atravesó períodos de volatilidad o leves retrocesos durante los primeros meses posteriores a las elecciones de medio término.
Pero destaca que en todos los casos su cotización fue más alta al cabo de un año. Por eso, los antecedentes respaldan una perspectiva positiva para BTC a mediano plazo, aunque todavía pueden producirse saltos bruscos en el corto.
Con optimismo cauteloso, marca dos riesgos concretos que pueden alterar el cuadro, una posible escalada de la guerra y el peso del comercio de inteligencia artificial sobre los activos de riesgo.
Bitcoin promedió subas superiores al 50% en los doce meses posteriores a los medios términos, frente a ganancias cercanas al 15% del S&P 500 en el mismo lapso.
Norberto Giudice, especialista en Bitcoin, criptomonedas y blockchain, plantea que "es una elección importante, porque es muy probable que el partido de Trump pierda el control del Congreso. Pero el mercado ya lo descontó, en Polymarket había 90% de chances de una Cámara demócrata y cerca de 70% para el Senado".
Según el experto, "si el gobierno de Trump pierde fuerza en el Congreso, es un impacto negativo para las criptomonedas", pero sugiere mirar el almanaque.
"El nuevo Congreso asume el 3 de enero de 2027 y hasta entonces no va a haber avances en ninguna ley cripto. LA Clarity Act quedó trabada en el Senado y mientras tanto la SEC avanza con sus propias reglamentaciones".
Se trata de una normativa clave, ya que separa las criptomonedas (y sus negocios relacionados) en dos:
- Commodities: poseen alto nivel de descentralización, como Bitcoin. Quedan bajo la órbita de la Comisión de Futuros (CFTC)
- Valores negociables: tienen emisores identificables y alto control, controlados por la más temida Comisión de Valores (SEC)
Pero faltan dos meses en los que la composición del Congreso no produce ninguna consecuencia normativa. Lo que sí sigue avanzando es la regulación por vía administrativa.
El dato que desarma el relato de la reserva estratégica
Hay un argumento que Giúdice desarma: "Tampoco hay que sobrestimar el rol del gobierno. Trump tomó decisiones a favor de cripto, pero Estados Unidos no está comprando Bitcoin, la mayoría de los que tiene en su tesorería fueron incautados en causas judiciales".
"Por eso, un cambio en el Congreso no afecta la demanda", resalta. Si el Estado estuviera comprando de forma activa, un cambio político puede cortar ese flujo de demanda y el impacto sobre el precio sería directo. Un Congreso de otro color no modifica eso. Lo que está en juego no es la demanda sino el marco regulatorio, que se mueve en plazos de meses o años.
Sobre los fundamentos del activo, el especialista resume su postura con una fórmula que circula en el ecosistema. "Yo creo en el lema Bitcoin doesn't care. El precio se sostiene en sus fundamentos, como la escasez de sus 21 millones de unidades y un código abierto y resistente a la censura, más allá de regulaciones o elecciones".
"Responde a sus ciclos, y entiendo que el ciclo bajista ya terminó", completa, en coincidencia con el dato técnico de la media de 200 días.
Los niveles concretos que hay que mirar esta semana
"En lo inmediato, con las elecciones vamos a tener volatilidad", señala Giudice, quien añade que posee un "soporte entre u$s76.000 y u$s77.000".
Añade que pese "al hackeo a Binance de la semana pasada, el precio cayó poco y para mí es una señal alcista". Es un punto razonable. El mayor robo de la historia del sector, estimado en u$s6.300 millones, produjo una caída de alrededor del 5% y el mercado se estabilizó en pocos días.
"Si el impacto de las elecciones es mayor, el siguiente soporte está en u$s74.000, y el más fuerte, en u$s69.000, el máximo del ciclo de noviembre de 2021. No creo que llegue hasta ahí, como mucho podría ir a buscar los u$s74.000 y después seguir el camino alcista", anticipa.
El resto del mercado acompañaba la jornada con bajas moderadas. Ethereum cotizaba alrededor de u$s2.300, XRP en u$s1,30, Solana en u$s93, HYPE en u$s85 y TRX en u$s0,32.