Puntos importantes
Salvador Di Stéfano, conocido como el "gurú del blue", recomendó priorizar los bonos como principal herramienta de inversión de cara a 2027, en un contexto de tasas altas, incertidumbre electoral y oportunidades en instrumentos en pesos y dólares.
El analista propuso en su último informe tres carteras según el perfil de riesgo y descartó, por ahora, una apuesta relevante en acciones.
Salvador Di Stéfano armó tres carteras de bonos según tu perfil de riesgo para 2027
Di Stéfano sostuvo que el escenario actual favorece los "negocios de tasas", porque los rendimientos disponibles superan las expectativas de inflación y devaluación.
El analista plantea que la incertidumbre electoral no invalida la oportunidad, sino que obliga a elegir instrumentos con distintos grados de cobertura y plazos.
Su tesis central es que las carteras deben administrarse en pesos y dólares según la tolerancia al riesgo de cada inversor. Para él, la combinación de bonos permite capturar rendimiento sin depender exclusivamente de la evolución del dólar o de una eventual recuperación de la bolsa local.
Para inversores conservadores, Di Stéfano recomienda una cartera integrada por bonos del Tesoro estadounidense a 10 años, que rinden 5% anual y tributan impuesto cedular.
También incluye el AO27, con un rendimiento de 2,9% anual, y el T30A7, un título en pesos que vence en abril de 2027 y rinde 28,5% anual.
La lógica de esa combinación es equilibrar seguridad, liquidez y rendimiento local. El AO27 sirve como cobertura ante un escenario de tensión electoral, mientras que el T30A7 permite capturar una tasa elevada en pesos con un vencimiento relativamente cercano.
En el tramo intermedio, el analista propone el AO28, que rinde 11,5% anual, y el TVME8, un bono dual que ajusta por tasa Tamar o por dólar linked, vence en enero de 2028 y rinde Tamar más 8%.
También suma el TZX28, un bono en pesos ajustado por inflación que vence el 30 de junio de 2028 y rinde inflación más 9,6% anual.
Esa estructura busca diversificar entre tasa, tipo de cambio e inflación. El TVME8 y el TZX28 permiten cubrir distintos escenarios sin depender de una sola variable macroeconómica, mientras que el AO28 aporta rendimiento en dólares con un plazo intermedio.
Para quienes aceptan mayor volatilidad, Di Stéfano destaca el AE38, que rinde 13% anual y comienza a amortizar capital a partir de julio de 2027. También incluye el TMG28, que ajusta por Tamar más 6,9%, vence el 31 de agosto de 2028 y rinde 35,9% anual.
Cuáles son los otros instrumentos a tener en cuenta
Otro instrumento de ese perfil es el TXMD9, un bono en pesos que vence el 14 de diciembre de 2029, ajusta por inflación o por tasa Tamar más 3% y rinde 37,2% anual.
En un informe anterior, Di Stéfano lo había calificado como "un caño", porque capitaliza la renta mes a mes y cotiza a una paridad del 77%.
El analista sostiene que una cartera con TMVE8, TMG28 y TXMD9 permite diversificar entre tasa Tamar, dólar linked y CER, tomando siempre la mayor de esas variables. Según su visión, esa combinación ofrece cobertura ante eventuales movimientos del mercado y reduce la exposición a un único escenario macroeconómico.
Di Stéfano también distingue entre perfiles según la confianza en el plan económico. Para quienes temen un escenario electoral adverso, recomienda el AO27. Para quienes creen que la gestión actual renovará mandato, sugiere el AL41, un bono de mayor duración y mayor sensibilidad a los cambios de tasas.
El "gurú del blue" dejó las acciones para más adelante. En su informe, sostuvo que la bolsa local no ofrece, por ahora, una oportunidad tan clara como los bonos y que la prioridad debe estar en capturar rendimientos de tasas.
Esa postura contrasta con recomendaciones anteriores, cuando Di Stéfano había sugerido exposición a Cedears tecnológicos, acciones ligadas a energía, construcción y Brasil, y había destacado compañías como Nvidia, Microsoft, Amazon, Google y Apple.
En la actualidad, su enfoque se inclina hacia la renta fija como fuente principal de retorno.