La carga tributaria de provincias y municipios explica casi tres cuartas partes del encarecimiento impositivo del crédito y es uno de los factores que más empujan la mora de las familias, según el Banco Central. En total, los impuestos representan cerca del 30% del costo financiero total que paga quien toma un préstamo.
El diagnóstico lo presentó Vladimir Werning, vicepresidente del BCRA, este lunes en la Universidad Torcuato Di Tella. Tras su interlocusión ante alumnos, la entidad publicó la exposición en su sitio oficial.
Según el documento, la presión de las provincias, a través de Ingresos Brutos, el impuesto a los Sellos y el IVA, y la de los municipios, a través de sus tasas, concentran casi el 75% del sobrecosto. La carga nacional, vía IVA, explica la cuarta parte restante.
Cuánto pesan los impuestos en préstamos personales y tarjetas
Cuando un argentino saca un préstamo personal o financia el resumen de la tarjeta, la tasa que fija el banco es solo una parte de lo que termina pagando. Según la presentación de Werning en la Di Tella, los tributos que se suman a la cuota generan un spread bancario distorsionado.
"Hoy la carga tributaria sobre el crédito tiene incidencia significativa en el nivel de mora", señala el documento. Para el BCRA, el impacto de la política fiscal de provincias y municipios supera al de la política monetaria: "La política de BCRA tiene un impacto potencial muy limitado en la dinámica de la mora".
El número ya había aparecido a mediados de octubre, en la exposición ante inversores en Bangkok. Allí el Banco Central estimó que los impuestos suman 32 puntos porcentuales de tasa en los préstamos personales y 46 puntos en las tarjetas de crédito, contra apenas 3,3 puntos en los hipotecarios.
En septiembre, en la convención del IAEF en Puerto Iguazú, Werning fue más allá: "Los bancos, entre impuestos provinciales y tasas municipales, tienen un porcentaje de carga tributaria que es alrededor de cuatro veces lo que las mismas provincias y los mismos municipios le imponen a todos los demás sectores económicos".
Por qué la mora de las familias se multiplicó por cuatro
El ratio de irregularidad de los hogares pasó de 2,8% en diciembre de 2023 a 12,8% en agosto de 2026. En las empresas, en cambio, bajó de 4,4% a 3,8% en el mismo período.
Para el Banco Central, el salto responde a expectativas que no se cumplieron. En 2025 no llegaron la mayor inflación ni la devaluación que históricamente licuaban las deudas, y el costo real de los préstamos terminó siendo más alto de lo previsto.
"El costo del crédito terminó resultando mayor al anticipado, tanto por los deudores como por los acreedores", sostiene la presentación.
A eso se sumó una dolarización de portafolios "de magnitud inédita" antes de las elecciones legislativas de octubre de 2025, que disparó las tasas de interés.
El factor que agrava el cuadro es una baja de tasas a dos velocidades. Nueve meses después de los comicios, las empresas pagan una tasa equivalente a un quinto del nivel preelectoral, mientras que las familias todavía pagan tres cuartas partes de aquel pico. Por eso, la mora de los hogares más que duplica el máximo de 4,9% registrado en 2019.
Qué propuestas descarta el BCRA para aliviar a los deudores
Frente a los proyectos que buscan que el Estado intervenga en el problema de las deudas, el Banco Central rechazó cuatro alternativas que Werning calificó de "populistas" por el riesgo moral que, en su visión, implican.
La entidad descartó las siguientes medidas:
- Rescatar a los bancos, porque sería "a costa de los contribuyentes" y las entidades ya están altamente capitalizadas
- Flexibilizar la clasificación de deudores, que a su juicio destruiría el historial crediticio y perjudicaría a quienes pagan
- Bajar encajes, porque expondría al sistema a mayor inestabilidad a costa de los ahorristas
- Establecer topes a las tasas: con impuestos que rondan el 30% del costo financiero total, esa medida iría "a costa de la oferta de crédito"
Qué espera el Banco Central para los próximos meses
Tras más de un año y medio de subas consecutivas, la entidad habla de un "punto de inflexión". El último Informe sobre Bancos del BCRA mostró que la mora de las familias bajó de 12,94% en julio a 12,81% en agosto, aunque en las empresas subió de 3,62% a 3,80%.
"La mora está bajando, las refinanciaciones continúan y más recientemente la tasa de interés activa para individuos ha vuelto a tender a la baja", indica la presentación.
Werning ya había pedido a los bancos refinanciar deudas durante su paso por Iguazú: "Esas refinanciaciones tienen que venir con tasas de interés mucho más bajas para dar oportunidad de pago y con plazos más largos". Ahora, el Banco Central suma un nuevo destinatario a ese reclamo: gobernadores e intendentes.