La demanda de crédito bancario mostrará un leve repunte en el cierre de 2026, impulsada por los gastos por las fiestas y las nuevas líneas hipotecarias UVA fondeadas con dinero de la ANSES, según el último sondeo del Banco Central entre las principales entidades del sistema financiero argentino.
Es el primer giro de expectativas en un año y marca el fin, al menos en el corto plazo, de una tendencia que venía arrastrando a préstamos personales, tarjetas y financiamiento corporativo desde el segundo semestre.
El dato clave surge de la Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC) del BCRA correspondiente al tercer trimestre, un relevamiento trimestral que mide tanto la demanda observada como la esperada por los bancos.
Hasta septiembre, el sistema venía reportando una "significativa disminución" en los pedidos de las empresas y "neutralidad" en todas las líneas a hogares. Para el último tramo del año, el pronóstico cambia de signo, aunque de manera selectiva.
Dónde ven los bancos la recuperación de la demanda de créditos
El rebote proyectado por las entidades no será uniforme. Entre empresas, el repunte se concentraría en las grandes compañías; las pymes, en cambio, seguirán planchadas, en un escenario de neutralidad sin variaciones de magnitud. En familias, los bancos ven movimiento en tres frentes específicos:
Los prendarios quedan afuera del movimiento esperado. Para esa línea, los bancos anticipan que la demanda se mantendrá "sin cambios de magnitud", en sintonía con la dinámica débil que viene mostrando el financiamiento automotor desde mediados de año.
Por qué el crédito hipotecario encabeza la mejora
La vuelta de los hipotecarios al centro de la escena se explica por el programa anunciado por el ministro de Economía, Luis Caputo, que destina $2 billones del FGS de la ANSES a licitaciones de plazos fijos UVA entre los bancos.
La operatoria busca resolver el "descalce de plazos", uno de los cuellos de botella históricos del sistema: los bancos reciben depósitos a muy corto plazo pero necesitan prestar a 20 o 30 años para financiar vivienda.
Las condiciones del esquema son estrictas y acotan el margen de los bancos:
- Tasa mínima para depósitos a un año: UVA+2,5%
- Tasa mínima para depósitos a cinco años: UVA+4,5%
- Tope para el tomador final: UVA+7,5%
- Monto máximo por crédito: 150.000 UVA, cerca de u$s200.000
- Plazo máximo para que los bancos coloquen los fondos: 90 días corridos
En las dos primeras licitaciones, el BCRA adjudicó $200.000 millones por ronda y participaron 12 entidades, entre ellas el Banco Nación y el Banco Ciudad. Más del 80% del dinero adjudicado en la segunda ronda se volcó al tramo de cinco años, un indicador de que los bancos buscan fondeo largo para sostener la curva hipotecaria.
Qué pasa con la mora que condiciona el rebote
El escenario optimista de corto plazo convive con un deterioro estructural de la cartera crediticia. La mora de los préstamos a familias trepó al 12,9% en julio, su nivel más alto en más de 20 años, según el Informe sobre Bancos del BCRA. Un año atrás, ese indicador se ubicaba en 4,5%: casi se triplicó en doce meses.
El salto se explica por la combinación de suba de tasas, que el propio Gobierno impulsó para contener la dolarización preelectoral, caída del ingreso real y problemas laborales acumulados. Los personales y las tarjetas son las líneas que concentran los mayores niveles de incumplimiento.
El impacto social es masivo: unos 5,8 millones de argentinos quedaron fuera del universo de potenciales demandantes de crédito, según datos de la Central de Deudores.
Entre quienes tienen hasta 24 años, casi el 41% registra algún nivel de atraso. En el segmento de 35 a 44 años se concentra el 30,6% del monto total en mora, de acuerdo con un relevamiento del CEPA sobre datos del Banco Central.
Qué dice el sector financiero sobre 2027
Más allá del leve envión de fin de año, los bancos ya miran al próximo calendario. El director ejecutivo de la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA), Francisco Gismondi, señaló que "el 2026 puede arrancar con el crédito volviendo a crecer y con nuevos desafíos porque para eso tenemos que resolver algunas cuestiones vinculadas a la liquidez".
La proyección del sector apunta a que la mora se estabilice en torno al 8% en los próximos meses, un nivel más alineado con los promedios de la región.
El desafío de fondo persiste: Argentina tiene hoy un ratio de crédito al sector privado sobre PBI de apenas 13,6%, cuando el promedio de América Latina ronda el 45%. El rebote estacional será, por ahora, un escalón corto en una recuperación que todavía necesita convalidar la salida del cuadro recesivo.