El Gobierno y el Banco Central insisten en que el nivel actual de los encajes bancarios es el correcto. Sin embargo, ese porcentaje de depósitos que los bancos deben inmovilizar es uno de los principales responsables del encarecimiento del crédito y de la morosidad récord que atraviesa el sistema financiero argentino, al restarles capacidad prestable a las entidades y empujar las tasas activas hacia arriba.
El debate se reactivó esta semana en la City porteña, con el spread entre tasas activas y pasivas en su nivel más alto en 14 años. Se reaviva así la discusión sobre si el nivel actual de los encajes bancarios es el adecuado.
Cuánto valen los encajes bancarios en Argentina
Hoy los bancos deben inmovilizar en el BCRA hasta el 45% de los depósitos a la vista, más del doble que el país más restrictivo de la región.
En Brasil el encaje es del 20%, en México y Colombia del 10%, y en Perú del 6%. De ese 45% exigido a los bancos grandes, solo hasta 13,5 puntos pueden integrarse con bonos, por lo que un mínimo de 31,5 puntos queda inmovilizado en efectivo puro y sin remunerar.
El presidente del BCRA, Santiago Bausili, defendió el esquema y negó que sea excesivo: "No son altos en términos históricos. El sistema financiero argentino funcionó bien con un encaje promedio del 15%, hoy estamos en 11-12%".
Y explicó la diferencia entre instrumentos: "No es lo mismo el encaje en un depósito a la vista que te lo podés llevar en cualquier momento que en un plazo fijo, donde el encaje efectivo es cero".
El Central sí flexibilizó algunos parámetros: bajó el piso de integración diaria del 95% al 65% y la exigencia sobre depósitos a la vista del 50% al 45%, aunque el esquema general sigue en niveles elevados.
Por qué los encajes bancarios encarecen el crédito
El mecanismo es directo: cuanto más dinero queda inmovilizado sin poder prestarse, menos oferta de crédito hay y más caro se vuelve.
Mientras la BADLAR promedió apenas 21%-22% TNA en julio, la tasa de préstamos personales rondó el 66% TNA. Ese spread llegó a un promedio de 2,8 veces en lo que va de 2026, el mayor de los últimos 14 años.
Desde GMA Capital lo resumieron así: la estrategia de secar la plaza de pesos "tiene costos sobre las condiciones financieras de la economía, especialmente cuando se traslada a las tasas activas" y termina "afectando la recuperación de la actividad y restringiendo el financiamiento privado".
Un informe de Fidelitas agrega otra capa al problema: sobre el 55% de los depósitos no encajado, el 12,5% ya está en mora, por lo que los bancos terminan pudiendo prestar de forma efectiva solo sobre el 40% de su capacidad real. Así explican por qué las tasas "que podrían ser mucho más bajas, se duplican" en la práctica.
Cómo impacta la morosidad récord del crédito
El crédito representa apenas el 15% del PBI en Argentina, muy por debajo de Brasil, con más del 80%, Chile, con más del 100%, la eurozona, con 80-100%, y Estados Unidos, con más del 200%.
En simultáneo, el país lidera la morosidad bancaria de la región: la irregularidad en familias trepó del 2,5% en octubre de 2024 al 12,7% en junio de 2026, tras 19 meses consecutivos de suba.
Por segmento, los préstamos personales muestran la mayor mora, con 15,9%, seguidos por las tarjetas de crédito, con 11,7%, y los adelantos, con 6,4%. El stock de préstamos personales volvió a caer en términos reales en julio, con 10 meses consecutivos de retroceso frente a la inflación.
En el crédito no bancario, billeteras y fintech, la mora es aún más crítica y llega al 38%, con impagos recurrentes incluso en los planes de refinanciación.
Qué dice el BCRA sobre bajar los encajes
Pese a este panorama, la autoridad monetaria no prevé mover la ficha en el corto plazo. El vicepresidente del BCRA, Vladimir Werning, sostuvo que la mora bancaria habría tocado su techo durante el segundo trimestre, lo que podría abrir paso a una recuperación gradual del crédito en la segunda mitad del año.
Desde el Central priorizan la acumulación de reservas por sobre nuevas inyecciones de liquidez vía encajes, ya que entienden que esa herramienta cumple hoy la función de contener los agregados monetarios y sostener la estabilidad cambiaria.