La semana pasada, los fondos cotizados de criptomonedas en Estados Unidos registraron salidas netas por u$s610,7 millones, según datos de Farside Investors.
El castigo fue desparejo, los ETF de Ether perdieron el 2,14% de su patrimonio contra el 0,22% de los de Bitcoin, casi diez veces más en términos relativos. Y mientras el vehículo regulado y lento sangra, en los tribunales estadounidenses se define si el país habilita el producto apalancado y sin vencimiento que el trader argentino ya usa todos los días.
La composición es más incómoda que el total:
- Ether: -u$s320,1 M sobre patrimonio de u$s14.950 M (-2,14%)
- Bitcoin: -u$s228,6 M sobre patrimonio de u$s104.290 M (-0,22%)
- Solana: ~-u$s24,8 M sobre patrimonio de u$s1.620 M (-1,53%)
- Zcash: -u$s19,15 M
- HYPE: -u$s17,57 M
- XRP: -u$s1,84 M
- NEAR (NRR): +u$s11,65 M
El volumen operado también se achicó. Los ETF de Bitcoin pasaron de u$s11.440 millones a unos u$s10.110 millones, y los de Ether cayeron cerca del 34% hasta u$s3.440 millones.
Al cierre de esta edición, Bitcoin cotizaba en u$s82.164 con una suba del 1,40% y Ether en u$s2.407 con un alza del 1,41%. Como contexto macroeconómico, el IPC de septiembre de Estados Unidos marcó 3,7% interanual y los precios al productor subieron 6,3%, con costos de energía más altos.
Por qué los ETF de Ethereum perdieron más dinero que los de Bitcoin
Los fondos de Ether perdieron u$s320,1 millones, una cifra más alta en términos absolutos que la de Bitcoin pese a que el mercado de ETH es mucho más chico. Medido contra el patrimonio, el contraste es brutal indica que fue unn 2,14% del activos bajo gestión (AUM) en Ether contra 0,22% en Bitcoin. Casi diez veces más presión relativa.
El mal momento de los ETF de Ethereum (generado con IA)
La razón es estructural. Los ETF de Bitcoin administran u$s104.290 millones y los de Ether u$s14.950 millones: una relación de siete a uno. Cuando el patrimonio es chico, cada rescate pesa proporcionalmente más, el impacto sobre la liquidez es mayor y la capacidad del fondo de absorber ventas sin trasladarlas al mercado es menor.
Es la misma aritmética que hace que un flujo institucional mueva mucho más el precio del Bitcoin que el del oro.
Y hay un agravante temporal, fue la tercera semana negativa consecutiva para los fondos de Ether. Una semana mala es ruido; tres seguidas son una tendencia que ya no se puede atribuir a un día puntual.
Para el inversor principiante, la conclusión práctica no es "ETH está condenado". Es otra, más útil y remarca que el tamaño del vehículo importa tanto como el activo que contiene. Un ETF de un activo secundario tiene menos colchón que el del activo dominante, y eso se paga en volatilidad cuando los flujos se dan vuelta.
El dinero no salió de cripto, rotó hacia lo más chico y lo más nuevo
Esta es la lectura que contradice el titular pesimista y que merece atención, porque es la que más dice sobre el comportamiento del dinero institucional.
Mientras los grandes perdían, el ETF de NEAR de Bitwise (NRR) sumó u$s11,65 millones con entradas en cuatro de las cinco jornadas de la semana. Es el único producto que cerró en positivo según los datos reportados.
En paralelo, el reparto de las salidas de Bitcoin fue notablemente desigual. IBIT de BlackRock perdió u$s165,4 millones, es decir alrededor del 72% de toda la salida del segmento, y FBTC de Fidelity u$s60,2 millones. Pero MSBT de Morgan Stanley sumó u$s6,7 millones. No fue una huida general del Bitcoin: fue una salida concentrada en los dos fondos más grandes, con al menos un vehículo captando dinero.
El patrón, entonces, no es "los institucionales se van de cripto". Es más parecido a, los fondos maduros y masivos ven rescates, los productos nuevos y chicos reciben capital exploratorio. Es exactamente lo que hace un asignador de activos que no quiere salir de la clase pero quiere cambiar de caballo.
Hay un caso que funciona como advertencia. Zcash perdió u$s19,15 millones, un retroceso atribuido al enfriamiento del entusiasmo posterior a su lanzamiento. El ETF nuevo capta por novedad y devuelve cuando la novedad pasa. Vale tenerlo en cuenta antes de leer la entrada de NEAR como una tendencia consolidada.
Qué son los futuros perpetuos cripto y cómo funcionan
Mientras los flujos de los ETF se deterioran, en los tribunales estadounidenses se está definiendo algo que puede cambiar la estructura entera del mercado cripto regulado. Y la novedad del pasado viernes fue dura.
Primero, qué está en discusión. Los futuros perpetuos (perps, en la jerga) permiten apostar al precio futuro de un activo, habitualmente con apalancamiento, y no tienen fecha de vencimiento.
Esa última característica es el centro del debate. CME Group sostiene que, al no vencer, no son futuros sino swaps, y los swaps caen bajo un régimen regulatorio distinto. La CFTC, en cambio, dijo que los va a revisar caso por caso y tratándolos como futuros.
El antecedente es de mayo de 2026, cuando la CFTC aprobó el primer contrato de futuros perpetuos de Bitcoin en Estados Unidos, presentado por Kalshi, y dejó claro que estaba abierta al negocio. El aviso correspondiente se publicó en el Federal Register el 3 de junio de 2026. CME demandó, alegando que la política le genera daño competitivo.
Lo que la CFTC respondió el viernes es demoledor en términos procesales. CME no demostró un aumento plausible, real o inminente de la competencia, por lo que carece de legitimación para impugnar la política. El organismo señaló además que el volumen de futuros cripto de CME creció desde el cambio de política y, sobre todo, apuntó a una contradicción.
CME les dijo a sus inversores que no vio demanda de perpetuos y que no son sustitutos de sus propios futuros, mientras en la corte alega perjuicio competitivo. La CFTC acusó directamente a la compañía de sostener posiciones inconsistentes en el juzgado y en las llamadas de resultados. El mes pasado ya había pedido a un juez federal que desestimara la demanda.
"Si el mercado de perpetuos crece durante el litigio y CME finalmente gana, desarmarlo va a ser mucho más difícil", advierte a iProUP el analista financiero Enrique Nievas.
Argentina ya opera lo que Estados Unidos está litigando
El trader argentino opera futuros perpetuos desde años, en plataformas offshore como Binance, Bybit y OKX. No es un producto exótico ni futuro, es el instrumento con el que buena parte del mercado local especula con apalancamiento todos los días.
Los datos de funding rate que se publican cada semana (el indicador que muestra si el mercado está mayoritariamente comprado o vendido) salen precisamente de ese mercado perpetuo.
Lo que se está discutiendo en los tribunales estadounidenses, entonces, no es si los perpetuos van a existir. Ya existen, mueven volumen enorme y los argentinos los usan. Lo que se discute es si el mercado regulado de Estados Unidos puede ofrecer lo que el mercado no regulado ya ofrece en todo el mundo.
Y eso tiene dos consecuencias concretas para quien opera desde acá. "Si los perpetuos se habilitan en plataformas reguladas estadounidenses, el arbitraje entre ese mercado y el offshore tiende a comprimir los spreads y a estabilizar los funding rates", precisa Nievas. Un mercado más grande y con más participantes institucionales suele ser un mercado con menos saltos violentos.
La segunda es de riesgo de contraparte. Hoy el argentino que opera perpetuos lo hace en una plataforma sin supervisión de un regulador de su jurisdicción ni de Estados Unidos, lo que significa que, si algo sale mal con la plataforma, no hay a quién reclamar.
Que exista una alternativa regulada no elimina el riesgo del apalancamiento (que es altísimo y propio del instrumento) pero sí cambia quién custodia el dinero.
Lo irónico es que mientras el vehículo pensado para la inversión conservadora y de largo plazo pierde u$s610,7 millones en una semana, el producto diseñado para apostar con palanca está por conseguir la bendición regulatoria del mercado más grande del mundo. No es una contradicción del sistema, es una señal bastante clara de dónde está la demanda real.
Qué conviene mirar en los próximos días
Cuatro referencias concretas y verificables pueden ser síntomas nítidos de lo que viene.
Si la cuarta semana de Ether vuelve a cerrar negativa. Tres consecutivas ya son tendencia. Una cuarta, con el 2,14% del patrimonio saliendo por semana, empieza a comprometer la liquidez del vehículo.
Si IBIT deja de concentrar las salidas. El fondo de BlackRock explicó cerca del 72% de la salida de los ETF de Bitcoin. Si eso se extiende a FBTC y a los demás, el problema deja de ser de un fondo y pasa a ser del segmento.
Si NEAR sostiene las entradas. El precedente de Zcash (captó en el lanzamiento y devolvió u$s19,15 millones cuando se enfrió) es la advertencia obvia. Dos o tres semanas más de entradas serían otra cosa.
La resolución sobre la legitimación de CME. Es la bisagra. Si el juez acepta el planteo de la CFTC y desestima la demanda, los perpetuos avanzan en Estados Unidos sin que se resuelva la discusión de fondo. Si la rechaza, se abre un juicio sobre la naturaleza jurídica del instrumento con el mercado creciendo en paralelo, que es el escenario que Seiberg marcó como el más difícil de desarmar después.