Puntos importantes
BlackRock, una de las principales gestoras de activos a nivel global, cerró el tercer trimestre de 2026 con un beneficio neto que saltó 25% interanual y activos bajo gestión que crecieron un 15%, hasta alcanzar un récord de u$s15,49 billones.
La financiera estadounidense sorprendió al mercado con ingresos superiores a las previsiones y entradas netas de fondos por más de u$s205.000 millones.
BlackRock elevó sus ganancias un 25% en el último trimestre
Según informó la compañía, entre julio y septiembre, BlackRock obtuvo un beneficio neto de u$s1.659 millones, cifra que representa un incremento de 25% respecto al mismo período de 2025.
Los ingresos ascendieron a u$s7.752 millones, un 19% más interanual, y superó las estimaciones de Wall Street que rondaban los u$s7.400 millones.
En los primeros nueve meses del año, la compañía acumuló ganancias por u$s5.785 millones, un 30,7% más que en el mismo lapso del año anterior.
La gestora alcanzó un nuevo récord con u$s15,49 billones en activos administrados, un 15% más que un año atrás.
El crecimiento estuvo impulsado por entradas netas de capital de u$s205.466 millones en el trimestre y alrededor de u$s869.000 millones en los últimos doce meses.
Además, los ingresos por servicios tecnológicos y suscripciones crecieron 14% interanual, hasta u$s588 millones, y consolidaron la diversificación de la compañía.
Tras la publicación de los resultados, las acciones de BlackRock subieron cerca de 5% en las operaciones previas a la apertura de Wall Street, y reflejó la confianza de los inversores en la capacidad de la firma para sostener su crecimiento.
El CEO Laurence Fink destacó que la demanda de capital está aumentando en toda la economía mundial y que BlackRock ocupa un lugar central en la forma en que ese capital se despliega y gestiona.
El desempeño reflejó el interés de los inversores por diferentes clases de activos en un contexto de volatilidad financiera y mayores rendimientos de los bonos.
Los fondos cotizados de criptomonedas (ETF) iShares captaron u$s135.000 millones, mientras que las estrategias de renta fija y sistemáticas sumaron otros u$s68.000 millones en los últimos 12 meses.
BlackRock ajusta su estrategia y apuesta por bonos del Tesoro ante la volatilidad de Wall Street
Recientemente, BlackRock también decidió dar un portazo en su estrategia al reducir su exposición a las acciones de Wall Street para aprovechar los altos rendimientos de la deuda estadounidense, que alcanzaron máximos de 24 años.
La gestora considera que los bonos del Tesoro ofrecen hoy un punto de entrada más atractivo y un colchón frente a nuevas subas de tasas.
Durante buena parte de los últimos seis años, BlackRock había mantenido una posición de sobreponderación en renta variable estadounidense y una postura cauta frente a los bonos del Tesoro.
Sin embargo, el repunte de los rendimientos en 2026 —con el bono a diez años superando el 5,25%, su nivel más alto desde 2002— llevó a la firma a revisar su estrategia.
Los analistas del BlackRock Investment Institute destacaron que los rendimientos actuales se ajustan a su visión de tasas más altas y representan una oportunidad para asegurar ingresos atractivos.
La gestora elevó su recomendación sobre la deuda estadounidense de neutral a sobreponderar, especialmente en títulos de corto plazo, donde ve mayor margen para que se moderen las expectativas de nuevas subas de tasas de la Reserva Federal.
En paralelo, redujo su postura sobre la renta variable de sobreponderada a neutral, una maniobra táctica para gestionar la volatilidad en el corto plazo.
El cambio responde a varios elementos:
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Incremento de tasas reales, que elevó los rendimientos de los bonos
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Tensión geopolítica en Oriente Medio, que disparó los precios del petróleo y aumentó la competencia por el capital
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Expectativas de endurecimiento monetario, que el mercado estima en hasta 160 puntos básicos adicionales, aunque BlackRock considera esas proyecciones excesivas
Al mismo tiempo, la gestora mantiene su convicción en los fundamentales de la inteligencia artificial y en el sector tecnológico dentro de la renta variable, aunque con un enfoque más selectivo.