Puntos importantes
Mark Zuckerberg, CEO de Meta, perdió cerca de u$s20.000 millones en apenas dos días tras el desplome de las acciones de la plataforma.
El suceso habría sido provocado por un informe de Goldman Sachs que cuestionó la sostenibilidad financiera de las inversiones en inteligencia artificial (IA).
Mark Zuckerberg pierde USD 20.000 millones tras un duro informe sobre IA
El viernes 25 de septiembre de 2026, Goldman Sachs publicó un informe en el que advirtió que las grandes tecnológicas, entre ellas Meta, deberían generar alrededor de u$s300.000 millones anuales en ingresos por servicios de IA para alcanzar el punto de equilibrio, y cerca de u$s1 billón para obtener ganancias significativas.
La advertencia sembró dudas sobre la capacidad de estas compañías para transformar sus enormes desembolsos en retornos concretos.
La reacción del mercado fue inmediata: las acciones de Meta retrocedieron más de 4% y cerraron en u$s719,44.
En medio de ambas jornadas, Zuckerberg perdió u$s8.900 millones el viernes y u$s10.900 millones el lunes y acumuló una caída total cercana a los u$s20.000 millones.
Meta proyectó un desembolso de u$s145.000 millones en infraestructura de IA para 2026, cifra que se convirtió en el centro de las preocupaciones de los inversores.
Aunque la compañía había registrado un alza del 36% en sus acciones durante septiembre, impulsada por el lanzamiento de su asistente de IA Muse, el entusiasmo se desvaneció ante las dudas sobre la rentabilidad futura.
En medio de la presión, Meta anunció la incorporación de Chirantan "CJ" Desai, ex CEO de MongoDB, como responsable de una nueva plataforma empresarial de IA.
Sin embargo, la noticia no logró revertir el pesimismo: las acciones de MongoDB también se desplomaron más de un 18% tras el anuncio, como parte de la incertidumbre generalizada que empieza a emerger en el sector.
Otro dolor de cabeza para Meta: reguladores de EE. UU. la investigan por presunto movimiento fiscal
En paralelo, Meta enfrenta un nuevo frente de polémica tras revelarse que habría incluido a Zuckerberg como "investigador" en formularios fiscales, con el objetivo de reducir su factura tributaria en aproximadamente u$s355 millones frente al Servicio de Impuestos Internos (IRS).
La maniobra, según trascendió en medios estadounidenses, se habría realizado bajo la categoría de créditos fiscales destinados a investigación y desarrollo (I D), un beneficio que permite a las empresas deducir parte de sus gastos en innovación tecnológica.
La inclusión de Zuckerberg en la nómina de investigadores habría permitido a Meta ampliar el alcance de sus deducciones, al considerar que el propio CEO participa de manera activa en el diseño y supervisión de proyectos de inteligencia artificial y realidad aumentada.
Sin embargo, la figura de "investigador" suele estar reservada para empleados técnicos o científicos, y no para ejecutivos de alto rango, lo que abriría un debate sobre la legitimidad de la práctica.
Meta no emitió comentarios oficiales sobre la inclusión de su CEO en los formularios de I D, aunque fuentes cercanas a la empresa sostuvieron que la práctica se ajusta a la normativa vigente y que