Pomelo acelera su transformación para convertirse en una compañía AI-Native, al incorporar agentes de IA a sus equipos de ingeniería y rediseñar sus procesos de trabajo.
Según la compañía, este cambio multiplicó por seis su capacidad de desarrollo y redujo tres veces el tiempo de entrega de nuevas funcionalidades.
En paralelo, la fintech avanza con su expansión internacional y lanzó una tarjeta global que permite a bancos, fintech y compañías emitir tarjetas Visa y Mastercard en más de 150 países a través de una única integración.
La estrategia tiene dos objetivos: llevar su infraestructura de pagos a más mercados y utilizar inteligencia artificial (IA) para acelerar el desarrollo de nuevos productos.
En enero de 2026, Pomelo anunció una ronda Serie C de u$s55 millones, con la que superó los u$s160 millones de financiamiento acumulado desde su creación.
Parte de esos fondos está destinada a impulsar su expansión global, lo que incluye el desarrollo de productos vinculados con stablecoins.
Una tarjeta para operar en más de 150 países
La nueva Global Card de Pomelo permite que bancos, fintechs y empresas ofrezcan tarjetas en más de 150 países sin tener que abrir sociedades ni crear operaciones propias en cada mercado.
Todo el proceso se puede gestionar a través de una única integración con la plataforma.
La solución incluye tarjetas virtuales Visa y Mastercard, compatibilidad con Apple Pay y Google Pay y la posibilidad de emitir y distribuir tarjetas físicas en distintos países. También permite realizar liquidaciones en tiempo real en dólares o stablecoins.
De esta manera, las empresas pueden combinar tarjetas locales y globales según sus necesidades y el mercado al que quieran llegar.
"La oportunidad no está en elegir un único riel, sino en combinarlos de forma inteligente", indicó Gastón Irigoyen, CEO y cofundador de Pomelo.
La tarjeta ya está operativa y la compañía cuenta con clientes en América, Europa, Medio Oriente, Asia y África. Entre ellos se encuentran:
- Western Union
- BBVA
- Santander
- Coppel
- Kavak
- DiDi
- Binance
- ARQ
- AstroPay
- PayJoy
Pomelo se transforma en una compañía AI-Native
La expansión internacional también está acompañada de cambios dentro de Pomelo.
Durante los últimos 12 meses, la compañía incorporó agentes de IA a sus equipos de ingeniería y modificó la forma de trabajar para que las personas y estas herramientas colaboren en el desarrollo de nuevos productos.
Según Pomelo, este modelo registró mejoras en la disponibilidad y capacidad de su plataforma, que procesa millones de transacciones de clientes de distintos países.
Además de utilizar IA para programar, los ingenieros participan en el diseño de las soluciones, definen qué necesitan construir y supervisan el trabajo de los agentes.
A partir de este nuevo esquema, Pomelo trabaja con equipos más chicos y autónomos, con mayor capacidad para tomar decisiones. "El verdadero cambio aparece cuando dejás de transformar la organización existente y empezás a rediseñar desde cero", indicó Diego Burgos, CTO de Pomelo.
Para acompañar este proceso, la compañía desarrolló una infraestructura propia para administrar el uso de IA, controlar costos y dar a los agentes la información que necesitan para trabajar.
De una infraestructura regional a una plataforma global
Estos cambios forman parte de una estrategia más amplia. Pomelo nació con foco en América Latina, pero ahora busca que bancos, fintechs y empresas puedan utilizar su infraestructura para ofrecer servicios de pago en distintos mercados.
Además de sus tarjetas locales y globales, la compañía ofrece procesamiento de pagos, tokenización de tarjetas, prevención de fraude, gestión de crédito y contracargos con IA, programas de fidelización y herramientas para administrar gastos corporativos.
Con más de u$s160 millones recaudados desde su creación, Pomelo busca crecer fuera de la región y ampliar la cantidad de empresas que utilizan su infraestructura.
La tarjeta global es uno de los principales productos para avanzar en ese objetivo, mientras que la incorporación de IA apunta a acelerar el desarrollo y acompañar el crecimiento de la compañía.