Puntos importantes
Los deudores morosos no recibirán un rescate estatal, confirmó Javier Milei al fijar la postura oficial durante el 142° aniversario de la Bolsa de Comercio de Rosario ante empresarios.
El Presidente sostuvo que el incremento de los incumplimientos no fue provocado por las medidas económicas de su gestión, sino por un proceso financiero originado antes del escenario actual.
Al rechazar cualquier responsabilidad oficial, Milei fue contundente al afirmar: "No hay elementos para culpar a la política del Gobierno por lo que está pasando en términos de morosidad".
Por qué Milei desvincula al Gobierno de la morosidad
Para Milei, el dato más importante es que los incumplimientos actuales corresponden principalmente a créditos otorgados durante 2024, y no al financiamiento concedido posteriormente por las entidades bancarias.
Esa distinción, según explicó, modifica completamente el diagnóstico porque durante 2025 los bancos redujeron la oferta crediticia frente al deterioro de las condiciones financieras y el aumento del riesgo.
El mandatario afirmó: "La mora que están viendo hoy no es por préstamos de 2025. Durante el 2025, los bancos racionaron. Es mora vinculada a los préstamos del 2024".
La explicación oficial ubica el origen del deterioro financiero en la segunda mitad de 2025, cuando la volatilidad previa a las elecciones disparó el riesgo país y las tasas.
Como consecuencia de ese movimiento, la actividad económica perdió dinamismo, los ingresos quedaron congelados y los salarios reales retrocedieron, afectando directamente la capacidad de pago de muchas familias.
Milei describió ese mecanismo al señalar: "Como hubo una suba abrupta del riesgo país, se subió tanto la tasa de interés, se frenó la actividad económica, se congelaron los ingresos y los salarios reales cayeron. Como consecuencia de ello, la gente no pudo pagar".
El Presidente también explicó que una tasa creciente no implica necesariamente mayor disposición a prestar, porque llega un punto donde el riesgo reduce los beneficios esperados de las entidades.
En sus palabras: "Llega un momento que encuentran un máximo y después de ahí puede seguir subiendo, pero no van a prestar más porque están tomando tanto riesgo que los beneficios esperados le caen".
EL dato que relativiza el debate sobre la morosidad
Además de explicar el cambio del modelo bancario, Milei sostuvo que la morosidad debe analizarse dentro de una expansión del crédito privado hacia familias y empresas, no como un fenómeno aislado.
Según el Presidente, los bancos dejaron de destinar recursos al financiamiento del Banco Central y comenzaron a prestar más dinero al sector privado, modificando la estructura tradicional del sistema financiero argentino.
Para el mandatario, ese crecimiento del crédito también genera naturalmente un mayor número de incumplimientos, porque al aumentar la cantidad de préstamos vigentes también crecen los casos de mora registrados por bancos.
Como parte de esa defensa, comparó la situación argentina con Estados Unidos y aseguró que la morosidad estadounidense ronda el 13%, un nivel similar al observado actualmente en el mercado local.
Luego concluyó con una pregunta para relativizar el debate: "¿Se dan cuenta que estamos discutiendo de algo que no es un verdadero problema cuantitativamente? Siendo que además cambiamos el modelo de negocios de los bancos".
El riesgo moral marca el límite de la intervención estatal
La negativa del Gobierno a intervenir se apoya en un principio económico que Milei definió como riesgo moral, una lógica que, según considera, distorsiona el funcionamiento del crédito privado.
Desde esa perspectiva, asistir con recursos públicos a quienes incumplen deudas generaría incentivos perjudiciales y repetiría mecanismos de intervención que deterioraron históricamente el sistema financiero argentino.
Para fundamentar esa posición, el mandatario remarcó: "Nadie fue a esos mercados con una pistola en la cabeza. Es un acuerdo entre partes, entre el prestamista y el prestatario. Se pusieron de acuerdo en un monto y una tasa de interés".
En lugar de asumir obligaciones privadas con dinero estatal, Milei sostuvo que la salida debe surgir mediante acuerdos voluntarios entre acreedores y deudores dentro del propio mercado financiero.
Como ejemplo de esa alternativa, aseguró: "Hoy el sistema financiero se está coordinando para renegociar estas deudas al 20% a tres años".
El único rol que Milei reserva para el Estado
El único rol que Milei asignó al Estado frente al endeudamiento consiste en ampliar la información disponible para quienes toman créditos y fortalecer las herramientas de educación financiera.
Según explicó, esa estrategia se apoya en una normativa impulsada durante la gestión de Federico Sturzenegger al frente del Banco Central, orientada a mejorar la transparencia del sistema.
Al referirse a ese trabajo, el Presidente señaló: "Estamos complementando para que haya una mayor educación financiera", descartando nuevamente cualquier esquema de asistencia económica para cubrir deudas privadas.