La búsqueda de alternativas conservadoras para dolarizar los ahorros y obtener una renta periódica sin asumir la volatilidad de los bonos soberanos convirtió a las Obligaciones Negociables (ON) en una de las herramientas más demandadas del mercado de capitales argentino.
Con montos de entrada accesibles que en colocaciones corporativas en moneda dura parten desde los u$s100, la renta fija privada permite a los pequeños y medianos inversores convertirse en acreedores de las principales compañías del país.
Y en un contexto económico donde los inversores buscan cobertura cambiaria y previsibilidad en los flujos de fondos, este instrumento ofrece pagos regulares de amortización y renta, transformándose en una opción eficiente tanto para quienes construyen un fondo de retiro como para quienes buscan reinvertir sus cupones de forma constante.
¿Qué son las Obligaciones Negociables y qué perfil de inversor busca este activo?
Una obligación negociable es un título de deuda privada emitido por una empresa que recurre al mercado de capitales para financiar proyectos de infraestructura, compra de bienes de capital, refinanciación de pasivos o ampliaciones de planta.
Cuando una corporación requiere grandes desembolsos de dinero, acudir a una sola entidad bancaria puede resultar costoso o insuficiente para cubrir el fondeo. A través del mercado de capitales, la compañía divide ese crédito en múltiples partes negociables que son adquiridas por una pluralidad de inversores individuales e institucionales.
Es clave señalar que al adquirir una ON, el ahorrista no compra una participación accionaria ni se vuelve socio, sino que asume el rol de acreedor financiero de la firma.
De acuerdo con un informe elaborado por Balanz y al que accedió iProUP, existen cinco fundamentos centrales que explican el atractivo de este instrumento para los inversores:
- Inversión en empresas líderes: Permite canalizar fondos hacia los principales grupos corporativos de Argentina
- Renta fija con previsibilidad: Brinda certeza sobre las fechas de cobro y la rentabilidad pactada desde el momento de la emisión
- Variedad de condiciones: Existe una amplia oferta de títulos con diferentes plazos, monedas y estructuras de amortización adaptables a cada perfil
- Respaldo corporativo: Las emisiones cuentan con la garantía patrimonial y los flujos operativos de la compañía emisora
- Renta en moneda dura: Posibilita el cobro de intereses y devolución de capital directamente en dólares billete.
Por sus características, las ON están orientadas a perfiles de riesgo conservadores y moderados que priorizan la preservación del capital y la previsibilidad de los ingresos por sobre la especulación bursátil.
¿Cómo participar de una licitación primaria de ON?
Para ingresar en una obligación negociable existen dos caminos operativos:
- El mercado primario (la licitación inicial)
- El mercado secundario (la compraventa diaria en Bolsa)
Para operar, el primer paso es contar con una cuenta comitente abierta en una Sociedad de Bolsa o ALyC (Agente de Liquidación y Compensación).
Durante la etapa de licitación primaria, la empresa emisora abre una ventana temporal de colocación donde los ahorristas pueden enviar sus órdenes de compra a través de la plataforma o aplicación móvil de su intermediario.
Las licitaciones se estructuran mediante dos modalidades:
- Tramo no competitivo: diseñado para pequeños ahorristas, donde el inversor solo indica la cantidad de dinero que desea colocar (por ejemplo, desde u$s100) y acepta de forma automática la tasa de interés de corte que convalide el mercado mayorista
- Tramo competitivo: reservado a inversores institucionales y grandes patrimonios que especifican el monto y la tasa mínima a la que están dispuestos a prestar su capital
La principal ventaja del mercado primario es que los títulos se adquieren a su valor nominal original, sin tener que pagar sobreprecios o primas derivadas de la cotización diaria del mercado.
¿Cómo se compran ON en el mercado secundario?
Si un inversor no ingresó a la licitación antes del cierre de la colocación, puede adquirir los mismos títulos en el mercado secundario una vez que la ON comienza a cotizar en el mercado de capitales.
En el mercado secundario, los títulos cotizan bajo códigos de cuatro o cinco letras (tickers) y pueden negociarse tanto en pesos como en dólares MEP o Cable:
- Precios sobre la par o bajo la par: A diferencia de la licitación primaria, el precio fluctúa libremente según la oferta y la demanda. Si una ON cotiza por encima del 100% de su valor técnico (sobre la par), el rendimiento efectivo será inferior al cupón original. Si cotiza por debajo de la par, la rentabilidad anual aumentará
- Liquidez y salida anticipada: El inversor no está obligado a mantener el bono hasta su vencimiento. Si necesita liquidez, puede vender sus títulos en el mercado en los plazos habituales de liquidación (contado inmediato o 24 horas)
Caso de mercado: las características de la nueva ON de Banco Comafi
Como referencia de las colocaciones corporativas que llegan al mercado local, Banco Comafi S.A. estructuró una nueva licitación de Obligaciones Negociables para su colocación en la plaza financiera.
En un informe elaborado por Balanz se destaca que Banco Comafi es una entidad financiera privada de capitales argentinos orientada a banca corporativa, pymes, comercio exterior y leasing, además de desempeñarse como emisor de programas de CEDEAR y fiduciario financiero.
El lanzamiento de este tipo de emisiones permite a los inversores acceder a deuda de entidades del sector financiero con esquemas de amortización definidos, pagos periódicos y acceso directo desde cuentas comitentes en moneda local y extranjera.
Al respecto, Pablo Palma, Gerente Banca de Inversión de Banco Comafi, señala a iProUP que esta nueva ON es una emisión dirigida al público inversor en general, a clientes de banca privada y a inversores institucionales.
"Creemos que hay una oportunidad en el mercado: hay dólares disponibles buscando alternativas de inversión en la Argentina, y estas obligaciones negociables ofrecen una opción sólida con muy buena calificación para posicionarse en cartera dólar de renta fija de calidad. El objetivo es conseguir fondeo a plazo a tasas competitivas, dada la liquidez imperante, para volcarlo al crecimiento de nuestra cartera, financiando principalmente a nuestros clientes Pyme y de Banca Empresa", subraya Palma a este medio.
La nueva ON de Banco Comafi (Fuente: Balanz)
¿Qué rendimientos se consideran razonables para una ON?
El retorno de una obligación negociable depende de la calificación crediticia del emisor, el plazo de vencimiento y las garantías contractuales.
En declaraciones a iProUP, Eric Paniagua, economista y socio de PX Capital, remarca los criterios técnicos que deben evaluarse antes de comprar un título corporativo.
"La liquidez es clave: una ON puede tener buena Tasa Interna de Retorno (TIR), pero si no hay volumen de negociación, salir de la posición antes del vencimiento puede ser difícil. También hay que diferenciar el cupón de la TIR: un cupón del 8% no garantiza ese rendimiento, ya que depende del precio de compra y de los flujos", subraya.
Respecto a los rendimientos esperados en el mercado, Paniagua detalló los rangos de referencia:
- Plazos cortos (hasta 2 años): tasas de entre 5% y 7% anual en emisores de alta calidad crediticia
- Plazos medios (2 a 4 años): rendimientos ubicados en el rango de 6% a 8% anual
- Plazos largos (más de 4 años): retornos de entre 7% y 9% anual, ajustando por riesgo de emisor
"La ley aplicable (Argentina o Nueva York) importa, pero no define todo: hay que analizar la documentación, las garantías, los covenants (compromisos financieros) y la solvencia del emisor. En síntesis, no compraría solo por una tasa alta; la clave es cuánto pagan por el riesgo asumido en ese plazo", agrega Paniagua.
¿Cómo armar una cartera diversificada de ON y qué advierte la City?
Al momento de conformar un portafolio de deuda privada, los analistas recomiendan distribuir el capital entre emisores de primera línea de sectores defensivos como energía, telecomunicaciones y consumo.
El especialista en finanzas José Bano destaca a iProUP que la compresión de rendimientos exige evaluar con realismo las tasas actuales.
"Hay compañías con excelente calidad crediticia como YPF, Pampa Energía, Vista Energy, Transportadora de Gas del Sur o Central Puerto que permiten armar un portafolio con tasas anuales de entre 6% y 6,5%. Antes estas mismas empresas rendían cerca del 9%, pero ante la baja de rendimientos globales armar una cartera local al 6% con créditos sólidos es una alternativa razonable", destaca.
Entre las carteras corporativas seguidas en el mercado por firmas de análisis como Trading Latin, se destacan combinaciones de bonos de empresas consolidadas:
- IRSA 2028 (IRCFO): sector inmobiliario y centros comerciales
- YPF 2029 (YMCIO): hidrocarburos y desarrollo no convencional
- Pan American Energy 2029 (PN3SO): energía integrada y refino
- Vista Energy 2031 (VSRO): producción de crudo en Vaca Muerta
- Pampa Energía (MGCOO): generación eléctrica y gas.
No obstante, el analista financiero Christian Ranallo, experto de Ranallo Advisors, señala a iProUP sobre la importancia del seguimiento crediticio: "Las empresas de primera línea tienen mejor calificación crediticia y menor tasa que los bonos soberanos".
"Pero eso no implica que todas tengan balances impecables. Si una compañía enfrenta problemas operativos, caídas de ventas o una mala gestión, puede tener dificultades para pagar y la cotización del bono caerá. El mercado no convalida cualquier cosa por el solo hecho de ser una ON", completa.
Conviene recordar que toda inversión en renta fija corporativa conlleva riesgos de crédito, liquidez y condiciones de mercado que cada ahorrista debe ponderar junto a su asesor financiero antes de operar.