El mercado de capitales argentino despidió un 2025 de altísima volatilidad, en el que el índice Merval y los bonos soberanos atravesaron una montaña rusa de subas y caídas estrepitosas. Pero en ese contexto hubo un activo que mantuvo el rumbo con una estabilidad envidiable: las Obligaciones Negociables (ON).
Estos instrumentos, que no son otra cosa que deuda emitida por empresas privadas que buscan financiamiento, se consolidaron como el refugio predilecto.
Para el inversor, funcionan como un préstamo que le hace a una compañía líder a cambio de una promesa de repago de capital más intereses.
Como bien definen desde Balanz, "es un activo de renta fija que representa una promesa cierta de repago futuro, brindando un alto grado de certeza tanto en rentabilidad como en frecuencia de pago".
El balance de un año "brillante" para las corporativas
Para José Bano, analista de mercado, las ON terminaron siendo "uno de los activos favoritos de los argentinos".
En un contexto donde otros activos terminaron con fuertes oscilaciones, el experto subraya a iProUP que las ON "resultaron muy buenas como protección y tuvieron una volatilidad mínima en comparación con el resto del mercado".
Cómo invertir en obligaciones negociables
Esta estabilidad fue el imán que atrajo tanto a pequeños ahorristas como a grandes fondos. Según Bano, se dio un conjunto de factores: empresas que aprovecharon para emitir deuda "abundante y barata" y un público que buscaba salir de la incertidumbre del riesgo soberano.
"Fue un conjunto de cosas que se dio para que las ON brillen el año pasado", añade, destacando que bancos y casas de bolsa también empujaron el sector por lo lucrativo que resultó el volumen de operaciones.
Obligaciones negociables: cómo invertir
El economista Eric Paniagua destaca a iProUP que las ON "funcionan como un bono soberano, pero emitido por una empresa". Para el experto, aunque pueden ser para cualquier inversor, "encuadran mejor para aquellos que buscan una rentabilidad prefijada y están acostumbrados a la poca volatilidad".
Además, el especialista añade que la clave de su éxito actual reside en la relación riesgo-beneficio. Por este motivo, el economista sostiene que, dadas las condiciones del mercado argentino, las ON siguen siendo competitivas, pero pone un piso claro a la rentabilidad.
"Tomando buenos fundamentales, hoy me parecen más recomendables aquellas que están más cerca del 8% que del 6% de tasa", asegura.
Esta competitividad mencionada por Paniagua se reflejó en un 2025 récord, en la que empresas de diversos sectores salieron a captar el ahorro de los argentinos.
La variedad de opciones permitió que cada inversor encuentre un traje a medida según su presupuesto y horizonte:
- Sector Energético y Oil & Gas: Fue el motor del mercado con emisiones de gigantes como YPF Energía Eléctrica, que permitió suscripciones desde apenas u$s100, o Tecpetrol y Pan American Energy (PAE), que buscaron fortalecer su producción en Vaca Muerta con títulos bajo ley local y extranjera. En la misma línea, Genneia se destacó con sus "bonos verdes" orientados a las energías renovables.
- Fintech y Bancos: El sector financiero no se quedó atrás. Mercado Pago lanzó colocaciones denominadas en dólar MEP para su brazo de procesamiento de pagos, mientras que entidades como Banco Galicia, Banco Comafi y Naranja X ofrecieron alternativas para dolarizar excedentes con pagos semestrales.
- Consumo e Industria: Para perfiles más tradicionales, firmas como Arcor mantuvieron su presencia con emisiones de corto plazo en pesos, mientras que John Deere Credit aportó solidez global al mercado local con rendimientos atractivos en dólares para financiar maquinaria agrícola.
Obligaciones negociables: ¿cuánto paga hoy el mercado?
Tras el rally experimentado en 2025, los rendimientos se han comprimido. Ya no es tan sencillo encontrar las tasas de doble dígito.
Damián Vlassich, Team Leader de Estrategias de Inversión en IOL invertironline, explica a iProUP que se observó una fuerte compresión de retornos luego del escenario electoral, especialmente en créditos que no son triple A.
Sin embargo, el atractivo sigue allí si se sabe dónde mirar. Vlassich señala opciones interesantes para perfiles conservadores que busquen alternativas menos volátiles para carteras de retiro:
- TGS 2031 (TSC3O): bajo legislación de Nueva York, con una Tasa Interna de Retorno (TIR) cercana al 7,0%.
- Pampa 2034 (MGCOO): también ley extranjera, con una TIR de 7,4% aproximadamente.
Para dimensionar el atractivo de estos números, basta compararlos con las opciones tradicionales de resguardo. Mientras una ON de primera línea hoy busca perforar el techo del 7,5% anual, los instrumentos de riesgo "cero" o bancarios ofrecen retornos significativamente menores:
- Plazos fijos en dólares: varía según el banco y el plazo, pero ronda entre el 2,5% y 4,3% (TNA)
- Bonos del Tesoro de EE.UU. (Treasuries): El activo más seguro del mundo rinde hoy en torno al 4,2%.
"La brecha es evidente", señalan los expertos. Apostar por una ON argentina de alta calificación crediticia permite capturar un diferencial de casi el doble de tasa respecto a los bonos norteamericanos, asumiendo un riesgo corporativo que ha sido muy bien premiado por el mercado.
Vlassich aporta un dato vital sobre el efecto del interés compuesto: "El capital invertido al 7,2% anual se duplica cada 10 años". Cobrar los cupones y reinvertirlos es la forma más eficaz de ver crecer el patrimonio de forma exponencial.
Bano advierte que no todo es una "carrera de tasas". En el último año, hubo "casos poco afortunados de ON que no fueron pagas y tuvieron problemas", lo que obliga a ser selectivos.
"La tasa justamente te habla del riesgo: si todo lo que buscás es la tasa mayor, estás asumiendo un riesgo muy alto", sentencia.
En el otro extremo, Bano se muestra cauto con las ON que rinden demasiado poco: "Hemos visto colocaciones de bancos que rinden apenas arriba del 5%. Me parece que ese nivel es demasiado bajo para un activo argentino; no te paga el nivel de riesgo que estás tomando".
Obligaciones negociables: qué mirar antes de poner un solo dólar
Invertir en ON requiere mirar más allá del cupón de interés. Emilio Botto, jefe de estrategia de Mills Capital Group, advierte a iProUP que el análisis debe ser integral:
- Solidez del emisor: "Es clave analizar su capacidad de generar flujo, su historial de cumplimiento y su rating crediticio", dice Botto. También influye el sector: riesgos regulatorios o sensibilidad al ciclo económico
- Estructura del instrumento: La moneda (riesgo cambiario), el esquema de amortización (si devuelve capital en cuotas o al final) y la jurisdicción (Ley Local vs. Ley Nueva York) son determinantes
- Liquidez: "Es importante evaluar si tiene volumen en el mercado secundario, lo que facilita una eventual salida sin castigar el precio", agrega el experto de Mills Capital
Un punto no menor que resalta Emilio Botto es la lupa impositiva. "También conviene considerar el tratamiento impositivo, ya que las exenciones o retenciones pueden modificar significativamente el rendimiento neto, especialmente para inversores individuales o empresas", advierte el estratega de Mills Capital Group.
Este detalle es vital: una ON puede prometer una gran tasa, pero si el impacto de Bienes Personales o Ganancias no está bien calculado, la rentabilidad real en el bolsillo puede ser sensiblemente menor.
Además, ante la baja de tasas generalizada, Bano sugiere una estrategia de pragmatismo: la duration."A lo mejor antes comprabas una ON que vencía en un par de años, ahora tenés que ir a 7 años hasta el vencimiento para conseguir una tasa que te deje contento", explica, aunque aclara que esta movida es ideal para portafolios más conservadores.
Desde Balanz resumen las razones para no ignorar este activo: permite invertir en empresas líderes, brinda certeza en la rentabilidad y ofrece una amplia variedad de términos y condiciones ajustables a cada perfil de riesgo.
Las obligaciones Negociables son, hoy por hoy, la herramienta más potente para proteger el capital en moneda dura. Permiten planificar un flujo de fondos y ofrecen una seguridad superior a las acciones en contextos de incertidumbre.
Sin embargo, la advertencia final de los expertos es clara: cada usuario debe realizar su propio análisis. No es recomendable comprar "cualquier cosa que pague mucho", sino entender quién está detrás de la promesa de pago, su estructura legal y su impacto fiscal.
En el mercado de 2026, la selectividad, el buen timing y el conocimiento de la "letra chica" serán los factores que diferencien a un ahorrista de un inversor exitoso.