La inflación en Argentina fue de 2,1% en julio de 2026, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC) difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
El dato implicó una aceleración de 0,2 puntos porcentuales frente a 1,9% registrado en junio y puso fin a tres meses consecutivos de desaceleración.
Con el resultado de julio, la inflación acumulada desde enero llegó a 19,3%, mientras que la variación interanual alcanzó el 33,8%.
La medición mostró así una inflación anual prácticamente estable respecto del mes anterior, aunque con un nuevo aumento en el ritmo mensual de los precios.
Inflación de julio 2026 sube al 2,1% y ya acumula un 19,3% en el año
El dato oficial se ubicó en el extremo superior de las proyecciones privadas. Antes de la publicación del INDEC, las consultoras anticipaban una inflación de entre 1,8% y 2,1%, mientras que el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) estimaba un registro cercano al 2%.
Uno de los principales factores de presión durante julio fueron los alimentos y bebidas. Según la Fundación Libertad y Progreso, ese rubro aumentó 2,9% y explicó 0,7 puntos porcentuales del índice general.
La inflación rompió su tendencia de baja y dejó una nueva alerta para bolsillos y jubilaciones
En junio, los alimentos habían subido 1,4% y aportado 0,3 puntos al resultado mensual, por lo que la aceleración fue significativa.
La evolución de los alimentos tiene un impacto especialmente fuerte en los hogares de menores ingresos, debido a que destinan una proporción mayor de sus recursos a productos básicos.
Por eso, la percepción de la inflación puede ser más elevada que la reflejada por el promedio general del IPC, especialmente cuando aumentan alimentos, transporte y servicios esenciales.
Thiago Marino, analista de renta fija de IOL, observó que la deuda ajustable por inflación en un contexto donde el mercado esperaba menor inflación que el escenario esperado por la firma.
"En base a la reciente corrección de la inflación break-even al alza, en esta ocasión no observamos un claro diferencial a favor de la deuda CER en términos de rendimiento bajo nuestro escenario base", agregó.
La medición de la Ciudad de Buenos Aires también mostró una presión superior en julio. El IPC porteño registró una suba del 2,9% y acumuló un incremento del 19,4% en los primeros siete meses del año, aunque las diferencias metodológicas y de cobertura impiden comparar ambos índices de manera directa.
Cuáles eran los pronósticos del mercado
Antes de conocerse el dato oficial, las consultoras privadas proyectaban una posible desaceleración para los meses siguientes.
El mercado ahora espera registros cercanos al 1,8% para agosto y septiembre, 1,7% para octubre y noviembre, y una leve aceleración hasta 1,8% en diciembre.
El cumplimiento de esas proyecciones dependerá de la evolución de los alimentos, los servicios regulados, los combustibles, los salarios, el tipo de cambio y las expectativas de consumidores y empresas.
"En nuestra visión, la inflación va a continuar con una dinámica similar a la observada en los próximos meses (un proceso errático convergiendo a niveles del 1,6-1,8%), por lo que nos encontramos en línea con lo implícito en los precios", resumió Marino.