La morosidad récord del sistema sigue lejos de estabilizarse. Los últimos reporten indican que hay 6,8 millones de deudores y si bien hubo una mejora en el último mes según datos del Banco Central, pasar de 12,8% a 12,7% no es un dato que aflore el optimismo.
El titular del BCRA, Santiago Bausili, repitió en sus últimas apariciones públicas que la morosidad es un problema entre privados, por lo que el Gobierno no evalúa ningún plan de rescate. En simultáneo, la autoridad monetaria tiene en desarrollo un sistema de cobro "automático" para que las fintech, mutuales y hasta los bancos puedan recibir el pago de cuotas.
Algo que prometía una solución, pero que hoy no le cierra ni a las fintech ni a los bancos.
Cómo funciona el cobro con transferencia (CCT)
La solución que presentó este año el BCRA fueron los cobros con transferencia (CCT), una versión "inversa" del pago con transferencia (PCT) que motoriza las operaciones con QR realizadas con saldo en cuenta. Inspirado en la operatoria de Pix Automático de Brasil y AutoPay de India, funciona de la siguiente manera:
- El cliente simula el préstamo en una billetera o home banking
- Al aceptar los términos, debe loguearse con los datos del banco o fintech de la cual se debitarán los fondos
- Cada mes se le avisará hasta tres veces, con 48 horas de diferencia, que debe abonar
- No se podrá cobrar una cuota de forma retroactiva en caso de atraso: se deberá acordar otro medio de pago
- Todas las cuotas deben ser iguales
Según confirmó iProUP, COELSA y Newpay tienen listos los sistemas para que tanto bancos como fintech se adhieran. El problema es que todavía no se subió ninguna entidad cuando faltan poco para el 31 de agosto, deadline fijado por el BCRA para su entrada en vigencia.
"Está la cancha. Está el referí. Y está la pelota. Pero los jugadores no piensan salir del vestuario", ironiza una fuente del sector financiero ante la consulta de iProUP.
Las claves del cobro con transferencia, un 'débito automático' para créditos
El pedido de los bancos al BCRA
Fuentes del sector financiero ratificaron a este medio que los bancos, a través de las principales cámaras, enviaron dos pedidos a Reconquista 250 en las últimas semanas:
- El primer contacto tuvo como principal objetivo pedir definiciones sobre ciertas cuestiones que preocupaban al sector. Y, por lo tanto, postergar la entrada en vigencia del CCT
- La segunda comunicación llegó ante la falta de respuesta de la autoridad monetaria. Las entidades exigieron, directamente, cancelar el lanzamiento del cobro con transferencia
Entre esas cuestiones que alegan las entidades hay preocupaciones razonables. Un directivo asegura que la principal se basa en que "existen indefiniciones sobre el manejo de desconocimiento y reclamos, en el circuito propio de cobro con transferencias".
La segunda está relacionada con retrasos en los procesos que provocaron que la documentación técnica de los administradores llegara con demora, afectando el cronograma original.
No se trata de un tema menor: los bancos ceden fondos ante las fintech y reciben a cambio un fee de 0,6% del monto como comisión, un incentivo que se "queda corto", en especial para las entidades más chicas.
El pedido de las fintech para el cobro con transferencia (CCT)
Las financieras digitales tampoco están conformes con la herramienta y creen que genera más trabas. Máxime teniendo en cuenta que presentaron propuestas que fueron ignoradas por el Gobierno.
"Pide consentimiento explícito en cada cuota, cuando el OK es la aprobación del crédito. Además, solo te deja intentar el cobro tres veces y con 48 horas de diferencia", asegura una fuente.
Según su visión, si el usuario elige el 5 de cada mes para que coincida con el cobro del salario, fecha que puede extenderse hasta el 10 si existen fines de semana o feriados. Así el sistema intentará cobrar el 5, el 7 y el 9. Y pese a hacer todo el recorrido, hay chances de la cuota quede impaga.
Allí nace otro problema. El sistema no contempla un mecanismo para que el cliente cancele la obligación de ese mes si el "barrido" ocurre cuando no haya fondos. Por lo cual, deben solicitarle envíos de fondo a un CBU o CVU recaudador, u otro medio de pago. Tampoco hay chances de escanear otras cuentas, considerando que un argentino promedio tiene unas ocho, entre bancarias y virtuales.
"Además, las cuotas deben ser todas iguales, por lo que la siguiente no puede llegar con punitorios si no paga la anterior, como pasa con una tarjeta o la boleta de internet", ejemplifica un directivo.
El sistema no afecta a todas por igual. Algunos prestamistas son billeteras y ofrecen cuentas donde depositar los saldos, mejorando la cobranza, en especial Naranja X y Mercado Pago, que acumulan el 60% de los créditos digitales.
El unicornio corre con ventaja para el recupero de créditos: los usuarios no se arriesgarían a un cierre de cuenta que los excluya del ecosistema de ecommerce y finanzas más importante del país.
Por último, un ejecutivo marca otro efecto indeseado en las fintech. "Ningún cliente lo va a usar, pero todos lo vamos a tener que tener. Ese costo de tener la plataforma puede ir a tasa. Para eso, que vuelva el DEBIN", dispara.
El impacto en los créditos fintech
Las fintech contaban con el débito inmediato o DEBIN, una suerte de débito automático que les permitía todos los meses cobrar la cuota de un préstamo desde una cuenta bancaria.
El escándalo de Wenance fue la gota que gatilló su cese. El BCRA decidió reemplazarlo por las Transferencias Pull, un mecanismo más robusto que tuvo como modelo a Brasil y sentaba la base para el open banking. La medida fue celebrada en el sector bancario, ya que el DEBIN solo extraía dinero desde cuentas CBU mientras que las Transferencias Pull suman a las CVU de las billeteras.
Pero fue resistida por las fintech, especialmente por Mercado Pago, que ofrecía la operatoria para que sus usuarios pudieran traer fondos de una cuenta bancaria (sueldo, principalmente) para remunerar saldos en la billetera. También para programar retiros un determinado día del mes de forma automática.
El resto de las fintech –en especial las prestamistas, 224 firmas del total de 939 que mapeó Taquion– reclamaba que el cese de este sistema les quitaba una forma ágil y sin fricción de cobrar las cuotas. Sobre todo, a aquellas que no integraban una cuenta CVU como Mercado Pago.
Varios referentes del sector interpretan, además, que las cifras de la mora son usadas en su contra. Apelando a datos del BCRA, demuestran que el incumplimiento en las fintech roza una media de 20%. Pero la agrupación dentro de Proveedores no Financieros de Crédito (PNFC) las promedia junto a mutuales y otros prestamistas, que poseen 40% de incumplimientos. También lamentan que no se considere que el 20,2% de los saldos en mora son fintech, contra 32,6% de la banca y 46,8% de otros PNFC.
Algunos directivos también reclaman que Transferencias Pull, en muchos casos, "no funciona de una", por lo que acarrea más fricciones para el cobro. Además, el sistema hace responsable ante fraude a la fintech prestamista.
Todas estas variables terminan impactando en el costo del crédito. Las fintech, que no pueden fondearse con depósitos como los bancos, ya parten de tasas más altas y siguen sin tener una herramienta de cobro efectiva.
Con el consumo en baja 3% en el primer semestre y salarios que según el INDEC se acercan a la inflación en las cifras pero no en la calle, el riesgo es que una mayor fricción para cobrar no solo sea insuficiente para paliar la mora, sino que restrinja aún más el otorgamiento de nuevos créditos.