Puntos importantes
Nasdaq informó que prepara una rueda casi continua a partir de diciembre. El objetivo central de la Bolsa que concentra a las tecnológicas de Wall Street es recuperar las órdenes que hoy se ejecutan en plataformas alternativas y competir por inversores acostumbrados a operar activos digitales sin restricciones horarias.
Así, la plaza neoyorquina derribará una de las principales fronteras que todavía la separan del mercado de criptomonedas. Nasdaq prevé comenzar a operar acciones y fondos cotizados (ETF) durante 23 horas al día, cinco días por semana, una reforma que ampliará el acceso internacional y modificará la manera en que se forman los precios fuera de la rueda tradicional.
La implementación está prevista para el domingo 6 de diciembre de 2026, aunque dependerá de que estén preparados los sistemas encargados de distribuir las cotizaciones y de la aplicación de los ajustes regulatorios correspondientes. La Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) aprobó en abril la propuesta presentada por Nasdaq.
Así, la bolsa incorporará una sesión nocturna entre las 21 y las 4 de la mañana, hora de Nueva York. Esa franja se sumará a la operatoria que actualmente se extiende desde las 4 hasta las 20 y dejará solamente una hora diaria sin transacciones, destinada principalmente al mantenimiento y procesamiento de los sistemas.
En la práctica, Nasdaq funcionará desde las 21 del domingo hasta las 20 del viernes, con una interrupción diaria de una hora. No será un mercado completamente 24/7 como el de Bitcoin y el resto de los activos digitales, pero quedará considerablemente más cerca.
Nasdaq 23/5: cómo funcionará el nuevo horario nocturno
La comparación con el universo cripto no es meramente conceptual. En su presentación ante la SEC, Nasdaq explicó que la extensión horaria le permitirá competir por las órdenes de inversores acostumbrados a utilizar plataformas de activos digitales, valores tokenizados y otros instrumentos disponibles prácticamente durante todo el día.
Carolina Gama, country manager de Bitget, señala que "es una señal importante de cómo los mercados financieros tradicionales están adoptando una característica que el ecosistema cripto conoce desde hace años: acceder a los mercados en cualquier momento, independientemente del horario tradicional de las bolsas".
Paula Chaves, analista de mercados de Greyhound Trading, resalta que "no estamos hablando simplemente de ampliar un horario, sino de un paso importante hacia un mercado financiero mucho más global y continuo, acercándose al mercado cripto que prácticamente nunca duerme".
Sin embargo, Chaves marcó una diferencia: Nasdaq no se convertirá todavía en un mercado completamente continuo, debido a que conservará una pausa diaria y permanecerá cerrado durante parte del fin de semana.
El cambio también demuestra que la disponibilidad permanente comienza a convertirse en una ventaja competitiva: las criptomonedas permiten reaccionar inmediatamente ante una elección, un conflicto geopolítico, una decisión regulatoria o un movimiento brusco de los mercados internacionales.
En el mercado de acciones, en cambio, una parte de los inversores todavía debe esperar o recurrir a plataformas alternativas. Además, Nasdaq busca incorporar la disponibilidad del ecosistema cripto sin abandonar la infraestructura, la regulación y los controles propios de Wall Street.
De Wall Street al modelo cripto: el objetivo de Nasdaq
El objetivo de Nasdaq no es conseguir que los inversores estadounidenses permanezcan despiertos durante la madrugada. La prioridad es capturar órdenes internacionales y recuperar el volumen que actualmente se ejecuta fuera de las bolsas tradicionales.
Después de las 20 horas de Nueva York, la operación sobre acciones estadounidenses no desaparecen: parte de ellas se dirige hacia plataformas nocturnas como Blue Ocean, sistemas internos de los brokers y mercados alternativos conocidos como ATS.
Nasdaq reconoció ante la SEC que busca competir por ese flujo. También enfrenta el avance de otras bolsas, como NYSE Arca y CBOE, que impulsan sus propios proyectos para ampliar las ruedas.
La pelea es más que importante para los inversores porque el negocio bursátil no termina en la comisión cobrada por cada transacción. El volumen genera ingresos por datos de mercado, atrae a los creadores de mercado y ayuda a consolidar sus cotizaciones como referencia. Quien recibe primero las órdenes posteriores a una noticia también tiene mayores posibilidades de establecer el precio inicial que observará el resto del sistema financiero.
Para Chaves, "uno de los cambios más interesantes será la velocidad con la que el mercado podrá incorporar nueva información. Resultados empresariales, datos macroeconómicos o eventos geopolíticos que ocurran durante la noche podrán reflejarse mucho más rápido en el precio".
La analista agrega que la extensión será especialmente importante para los traders de Asia y Europa, que podrán acceder a las acciones estadounidenses dentro de sus propios horarios.
"A medida que los mercados tradicionales amplían sus horarios, la experiencia de los inversores también empieza a cambiar. El acceso continuo puede convertirse gradualmente en una expectativa", afirma Gama. De hecho, la Bolsa de Londres tiene un proyecto similar.
Los riesgos de operar fuera de la rueda tradicional
Los primeros datos disponibles muestran que la rueda nocturna no replica el comportamiento de la sesión tradicional. Los inversores no distribuyen sus órdenes entre miles de compañías, sino que las concentran en una cantidad reducida de ETF y acciones de gran capitalización.
De acuerdo con estadísticas difundidas por Nasdaq para el período comprendido entre enero y junio de 2025, de aproximadamente 11.300 instrumentos disponibles, solamente 1.403 registraron alguna operación nocturna. Apenas 644 alcanzaron un volumen diario superior a u$s10.000.
Los 15 más negociados explicaron alrededor del 53% del volumen y 12 de ellos fueron ETF. La concentración fue todavía más marcada entre los instrumentos principales: solamente tres fueron acciones individuales. Los fondos SPY, IVV y VOO, que replican el índice S&P 500, concentraron en conjunto el 25,6% de las operaciones. El QQQ, vinculado con el Nasdaq 100, representó otro 4,5%.
También aparecieron entre los más negociados TQQQ y SQQQ, dos ETF apalancados que permiten apostar por una suba o una caída amplificada del Nasdaq 100. Entre ambos reunieron el 2,9% del volumen.
Las acciones individuales más activas fueron Tesla, Nvidia y Alibaba, con una participación conjunta del 12,7%. También se registró actividad en fondos vinculados con el oro, las acciones indias, los mercados internacionales y los bonos corporativos.
Las cifras sugieren que los inversores utilizan la sesión nocturna principalmente para modificar su exposición al mercado general, cubrir riesgos o tomar posiciones frente a un acontecimiento global. No predomina la búsqueda de una compañía puntual, sino la necesidad de comprar o vender rápidamente un índice completo.
Como se negocia permanentemente, las criptomonedas suelen ser uno de los primeros activos líquidos en reaccionar cuando los principales mercados están cerrados. Con la rueda 23/5, los ETF estadounidenses también podrán expresar expectativas sobre acciones, bonos, commodities o mercados extranjeros durante la madrugada.
El impacto en precios del Nasdaq 23/5
La posibilidad de reaccionar inmediatamente tiene una contracara. Chaves advierte que "más horas para operar no necesariamente significan mejores condiciones para hacerlo". Según dice, durante las sesiones nocturnas pueden aparecer "menor liquidez, spreads más amplios y menor profundidad de mercado".
"Esto puede generar movimientos más agresivos y precios menos eficientes, especialmente cuando aparece una noticia relevante y todavía hay pocos participantes", agrega.
La distinción entre disponibilidad y liquidez será central: un inversor puede tener habilitada la posibilidad de operar, pero encontrarse con pocos compradores y vendedores, una diferencia elevada entre las puntas o un precio que cambia bruscamente ante una orden relativamente pequeña.
"Un movimiento durante la madrugada puede estar incorporando información nueva, pero también puede producirse en un mercado con poca profundidad. Por eso, no necesariamente todo movimiento nocturno tendrá la misma relevancia que uno respaldado por el volumen y la liquidez de la sesión regular", señala Chaves.
La rueda comprendida entre las 9.30 y las 16 probablemente continuará concentrando la mayor parte del volumen institucional y seguirá siendo la principal referencia. Cuando ingresen los grandes fondos, una cotización formada durante la madrugada podría ser confirmada, corregida o incluso revertida.
El riesgo será mayor para quienes utilicen órdenes a mercado, que se ejecutan al mejor precio disponible sin establecer un límite. En una rueda poco profunda, esa modalidad puede terminar concretando una compra más cara o una venta mucho más baja de lo esperado.
El desafío para bancos, brokers y fondos
La transformación no afectará solamente a los inversores. "Bancos, brokers, gestores y market makers tendrán que adaptar tecnología, equipos y sistemas de gestión de riesgo a un mercado prácticamente continuo", anticipa Chaves.
La analista espera que la automatización y los modelos operativos distribuidos entre diferentes zonas horarias ganen protagonismo. Las entidades necesitarán supervisar posiciones, atender clientes y responder a incidentes cuando buena parte de sus equipos actuales no se encuentra trabajando.
Las bolsas deberán distribuir datos y controlar operaciones; los creadores de mercado necesitarán inmovilizar más capital; y las cámaras compensadoras, los bancos y los proveedores tecnológicos tendrán que funcionar de manera coordinada durante más horas.
La reducción de las ventanas de mantenimiento también aumentará la presión operativa y los riesgos de ciberseguridad. Parte de esos costos podría trasladarse a los inversores mediante spreads más amplios, mayores gastos de financiamiento o restricciones sobre los instrumentos habilitados durante la madrugada.
Convergencia financiera: el impacto en la tokenización
La aproximación de Wall Street al modelo cripto también puede acelerar el desarrollo de los activos del mundo real tokenizados, conocidos como RWA, como anticipó BlackRock. Estos instrumentos representan digitalmente acciones, bonos, materias primas u otros activos tradicionales mediante infraestructura blockchain.
Gama explica que la extensión de horarios resulta especialmente relevante para plataformas que buscan construir un puente entre las finanzas tradicionales y el mercado digital. Es que la tokenización busca combinar dos características: la exposición económica a instrumentos tradicionales y la disponibilidad operativa del ecosistema cripto. Si las bolsas convencionales comienzan a extender sus horarios, la distancia entre ambos modelos se reduce.
Para Gama, este proceso "refuerza el potencial de la tokenización de activos al combinar la exposición a mercados tradicionales con la infraestructura y la disponibilidad que los usuarios ya conocen del ecosistema cripto".
"En este sentido, el movimiento de Nasdaq representa un paso más hacia una mayor convergencia entre las finanzas tradicionales y los mercados digitales, una tendencia que puede contribuir a acelerar el desarrollo y la adopción de los RWA", concluye.