Cathie Wood, la fundadora y CEO de ARK Invest, volvió a mover el tablero de sus fondos cotizados en medio de una nueva ronda de debilidad para las acciones ligadas a las criptomonedas.
Como viene siendo habitual en su estrategia, la gestora no salió del sector: lo que hizo fue reordenar sus fichas, priorizando las compañías que considera pilares de la infraestructura cripto y desprendiéndose de aquellas donde ve mayor riesgo o menor potencial de revalorización.
El movimiento reabre una pregunta que sigue de cerca buena parte de los inversores minoristas, tanto en Wall Street como en la city porteña: en qué conviene invertir hoy si se toma como referencia el comportamiento de una de las gestoras más influyentes del mercado.
Ark Invest sale de Bitmine y refuerza Coinbase y Circle
Durante la sesión bursátil del miércoles, ARK Invest vendió cerca de u$s4,4 millones en acciones de Bitmine Immersion Technologies, Robinhood, Block y Bullish. Bitmine fue la mayor desinversión, con más de 120.000 acciones vendidas después de que la compañía acompañara la caída generalizada del sector cripto.
El recorte llegó después de varias jornadas de compras sostenidas. En las tres ruedas previas, la firma había destinado unos u$s43,5 millones a sumar posiciones en Coinbase y Circle: alrededor de u$s18,6 millones en el exchange y cerca de u$s12,9 millones en la emisora de la stablecoin USDC. También reforzó, en menor medida, sus tenencias de Bullish, Robinhood y SoFi Technologies.
La elección de Coinbase y Circle no es casual. Ambas compañías representan una exposición al negocio cripto que depende menos del precio puntual de un token y más del volumen de actividad y del uso de la infraestructura: Coinbase funciona como la principal puerta de entrada minorista e institucional al mercado en Estados Unidos, mientras que Circle capta buena parte de sus ingresos de los rendimientos de las reservas que respaldan a USDC.
La jugada de Cathie Wood
Bitmine opera en el negocio de minería y tesorería de activos digitales, un modelo que perdió atractivo en las últimas semanas a medida que se enfrió el apetito por las empresas que acumulan criptomonedas en sus balances. Bullish, por su parte, es una plataforma de intercambio institucional que salió a bolsa hace poco tiempo.
La lectura del mercado es que Ark prefiere quedarse con los negocios que considera más resistentes en un entorno adverso, antes que retirarse del sector por completo.
Robinhood, de hecho, presentó resultados trimestrales por encima de lo esperado por los analistas, aunque sus ingresos vinculados a criptomonedas cayeron frente al año anterior por la menor actividad de los inversores minoristas. En paralelo, la participación institucional sigue creciendo a través de ETF, stablecoins y servicios regulados de activos digitales.
El mismo día de la rotación cripto, Ark también invirtió cerca de u$s14,5 millones en acciones de SpaceX, lo que confirma que la estrategia de Wood no se limita al ecosistema blockchain e incluye otras industrias disruptivas, como la aeroespacial y las tecnologías avanzadas. No es la primera vez que la gestora refuerza esa posición: semanas atrás había destinado más de u$s51 millones a sumar acciones de la compañía de Elon Musk, aprovechando el retroceso posterior a una oferta pública.
Algunos de estas empresas tienen su certificado de depósito argentino (CEDEAR), que permiten operar una fracción de la acción (calculado en ratios) y en pesos al valor contado con liquidación en plataformas como Ualá, invertir Online y Balanz:
- Coinbase (COIN): tiene un ratio de 27:1 (27 certificados corresponden a una acción) y opera a $8.545
- RobinHood (HOOD): su ratio es 29:1 y cuesta $4.707
- Bitmine (BMNR): cotiza a $3.500 y su ratio es de 8:1
- SpaceX (SPCX): su CEDEAR vale $4.525 y tiene un ratio de 50:1
La lógica detrás de comprar en la caída
Cathie Wood suele hacer lo contrario al grueso de los inversores: comprar cuando el mercado retrocede. Su estrategia parte de una premisa simple: las empresas con mayor potencial de crecimiento suelen sufrir las correcciones más pronunciadas en los momentos de incertidumbre, sin que eso implique un cambio real en su valor de largo plazo.
Esa misma filosofía explica por qué, semanas atrás, la firma destinó cerca de u$s60 millones a reforzar posiciones en Tesla, Circle y Securitize durante una fuerte baja de las acciones tecnológicas en Wall Street, motivada por la suba del petróleo, el aumento de los rendimientos de los bonos y el temor a nuevas subas de tasas de interés.
Wood viene sosteniendo desde hace meses que el mercado todavía subestima el verdadero alcance de la inteligencia artificial. Durante un encuentro en Madrid organizado por Capital Strategies, la ejecutiva fue contundente: "La IA no es una moda pasajera", sostuvo, y remarcó que su firma lleva más de 25 años preparándose para este momento.
Según explicó, la inteligencia artificial funciona como el eje central de las cinco plataformas en las que ARK concentra sus fondos: IA, robótica, multiómica, almacenamiento de energía y blockchain.
Esa mirada es la que sostiene, en paralelo, tanto el refuerzo en Tesla –a la que la gestora considera una plataforma de movilidad autónoma y robótica antes que una automotriz tradicional– como la apuesta creciente por la infraestructura financiera del mundo cripto, con Coinbase y Circle a la cabeza.
Energía nuclear, la otra cara del boom de la inteligencia artificial
El avance de la IA no solo empuja a los grandes nombres tecnológicos: también corre el foco hacia las compañías que proveen la energía necesaria para sostener los centros de datos.
Según el experto, existen "oportunidades de rendimiento de dos acciones", pero también "riesgos reales: que los proyectos nucleares se retrasen, cambie la regulación, aparezca más competencia o el mercado se canse y haga una corrección fuerte". Esas dos empresas de energía que "alimentan" a los datacenters de IA son:
- Bistra (BST): "Es como el todoterreno de la energía. Tiene nuclear, gas, lo que haga falta. Acaba de cerrar un deal gigante con Meta para darle más de 2,6 gigawatts de energía limpia".
- Talent (TLN): "Vva más directo. Tiene una planta nuclear pegada a un datacenter de Amazon. Vendió el datacenter y le vende energía nuclear directamente. Es como tener el delivery de energía ya incluido. Modelo colocation que la está rompiendo".
En lo que va de 2026, señala Di Pace, "BST en el año va casi plano: 1,5% arriba. En los últimos 12 meses bajó como 10%. TLN, en cambio, está en llamas, avanzó 16,4% en lo que va del año y más del 50% en los últimos 12 meses".
¿Por qué podrían volar? "El boom de la inteligencia artificial necesita energía 24/7 y limpia. Y la nuclear es la reina en este momento", completa Di Pace.
Si bien todavía no existen CEDEAR para invertir desde Argentina, es posible operar estas acciones desde plataformas de inversión que ofrecen acciones de Wall Street. Por lo general, ofrecen una cuenta broler que se puede cargar con pesos y comprar dólar contado con liquidación para invertir en la plaza neoyorquina.