Los índices de morosidad en Argentina tocaron un pico histórico en este 2026. Por eso, millones de argentinos revisan de forma cada vez más periódica si figuran deudas a nombre propio en bancos y billeteras. Lo que era un trámite excepcional, ahora es un chequeo básico.
Se trata de una consulta gratuita, que toma apenas minutos, se puede hacer desde cualquier dispositivo (celulares o computadores) y solo requiere el número de CUIL o CUIT.
Sirve tanto para quiénes sospechan que algo 'no cierra' en su historial crediticio, o para quiénes quieren asegurarse de estar 'al día', como para aquellos que están por pedir un préstamo, sacar una tarjeta de crédito o hasta firmar un contrato de alquiler.
La primera escala es siempre el Banco Central de la República Argentina. La Central de Deudores del BCRA funciona como una base pública que cualquier persona puede consultar sin costo dentro de la mencionada mención en el sitio web oficial del organismo.
Con solo ingresar el CUIL o CUIT, el sistema devuelve al instante el detalle completo de deudas informadas por bancos, financieras, emisores de tarjetas de crédito y fideicomisos financieros. También registra cheques rechazados. La base se actualiza mensualmente y conserva el historial de los últimos 24 meses.
Cómo interpreta el Banco Central tu situación crediticia
Sin embargo, el informe del BCRA no se limita a listar deudas, sino que también clasifica al deudor en una escala que va del 1 al 6, según el nivel de atraso en los pagos.
Ese número define qué tan 'riesgosa' es una persona en la visión del sistema financiero. La escala funciona así:
- Situación 1 (Normal): atrasos de hasta 31 días en los pagos
- Situación 2 (Riesgo bajo): mora entre 31 y 90 días
- Situación 3 (Riesgo medio): atrasos de 90 a 180 días
- Situación 4 (Alto riesgo): mora de 180 días a un año
- Situación 5 (Irrecuperable): más de un año de atraso
- Situación 6 (Irrecuperable por disposición técnica): deuda con una entidad que ya no existe
Caer en situación 3 o superior complica seriamente el acceso a nuevos créditos. Es que muchas entidades rechazan automáticamente solicitudes de quienes figuran en esas categorías.
Veraz y otros burós privados que también hay que revisar
Pero el Banco Central no es la única fuente disponible. El Veraz es el buró privado más usado por bancos y comercios para evaluar solicitudes de financiamiento.
La Ley 25.326 de Protección de Datos Personales habilita a cualquier persona a solicitar un informe gratuito por año en cada empresa de riesgo crediticio.
La solicitud se tramita en el sitio web oficial del Veraz o llamando al teléfono 011 5352-4800. Los mismos derechos aplican para Nosis y Equifax, dos referencias que suman información complementaria y ayudan a armar una foto más completa del historial crediticio.
Cruzar datos entre BCRA, Veraz y las otras plataformas permite detectar inconsistencias. A veces una deuda figura en un registro pero no en otro, o aparecen consumos que la persona no reconoce.
A ese cruce se suma ARCA, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero. Con clave fiscal se pueden detectar movimientos extraños, aportes mal cargados o inconsistencias que a veces indican que alguien usó un CUIL ajeno para operar.
Qué hacer si aparece una deuda que no reconocés
Si en la consulta surge una deuda desconocida, el primer paso es descartar que sea un consumo real olvidado, un saldo remanente de una tarjeta que se dio de baja hace meses, un débito automático que quedó activo o una cuota de un préstamo que se pasó por alto.
Si después de revisar se confirma que la deuda no corresponde, el reclamo se inicia ante la entidad que la informó. En el Veraz existe un formulario online para disputar datos. Ante el BCRA, se debe pedir la rectificación directamente al banco o financiera que cargó el dato.
En caso de fraude con robo de identidad, corresponde hacer denuncia penal y presentación ante Defensa del Consumidor. El trámite puede ser largo, pero es la única forma de limpiar el historial.