Lejos de interpretar la reciente baja del oro y la plata como una señal de alarma, Robert Kiyosaki decidió ampliar sus posiciones y volvió a respaldar el pronóstico alcista que sostiene desde hace tiempo Jim Rogers.
El autor de Padre Rico, Padre Pobre considera que las correcciones forman parte del comportamiento normal del mercado, aunque especialistas recuerdan que estos activos también presentan riesgos y elevada volatilidad.
Por qué las caídas no cambian la tendencia para Kiyosaki
En los mercados financieros, una corrección representa un descenso transitorio dentro de una tendencia de fondo positiva y suele diferenciarse de un cambio definitivo de ciclo, por lo que concentra gran atención entre operadores.
Muchos inversores consideran que estos movimientos sirven para depurar posiciones abiertas durante las subas más aceleradas, expulsando a quienes ingresaron tarde antes de que el mercado retome su dirección predominante.
Los últimos movimientos de los metales preciosos reflejan ese comportamiento, ya que el oro pasó de cotizar cerca de los 5.405 dólares hasta retroceder hacia la zona de 4.006 dólares, equivalente a una baja aproximada del 26%.
La plata registró una oscilación todavía más pronunciada, luego de avanzar hasta los 118 dólares y caer posteriormente a 56 dólares, reduciendo su cotización a menos de la mitad del máximo alcanzado.
Tras ese movimiento, Kiyosaki recurrió a la red social X para recordar una de las proyecciones más conocidas de Jim Rogers, quien mantiene una visión claramente optimista para ambos metales.
Según esa mirada, el recorrido alcista todavía no terminó, aunque antes podrían producirse nuevas caídas abruptas y episodios de fuerte volatilidad capaces de poner a prueba la paciencia de quienes invierten.
"Interesante, muchos 'especuladores' compran en el TECHO y luego venden en el FONDO. Estoy de acuerdo con mi amigo Jim Rogers. Durante este último 'retroceso' o 'crash' compré más oro y plata", escribió Kiyosaki en X.
Para el empresario, uno de los errores más frecuentes consiste en comprar cuando predomina la euforia y vender durante las caídas, una conducta impulsada por las emociones que termina perjudicando a numerosos pequeños inversores.
La economía mundial explica su estrategia de inversión
Además de revelar que incrementó sus tenencias durante la última baja, Kiyosaki explicó que esa decisión respondió a su visión sobre el escenario económico internacional y a la escasa confianza que deposita en los bancos centrales y en la dirigencia política.
Ese posicionamiento no representa un cambio en su discurso. Desde hace años sostiene que el crecimiento de la deuda pública, la pérdida de valor de las monedas fiduciarias y la inflación erosionan de manera permanente el poder adquisitivo.
Esa lectura también ayuda a entender por qué el oro y la plata siguen despertando interés entre los inversores, especialmente en un contexto marcado por elevados niveles de endeudamiento, conflictos geopolíticos e incertidumbre sobre la política monetaria.
Para Jim Rogers, ambos metales constituyen una cobertura habitual frente a esos riesgos, ya que considera que los activos físicos con valor intrínseco pueden preservar el patrimonio cuando disminuye la confianza en las instituciones financieras.
En ese sentido, el reconocido inversor sostuvo anteriormente: "El oro y la plata han estado subiendo sin detenerse. No estoy comprando ahora, pero tampoco estoy vendiendo. Si bajan, espero ser lo bastante inteligente para comprar más".
Sin embargo, quienes analizan este tipo de inversiones también recuerdan que los metales preciosos no generan ingresos periódicos y pueden atravesar fuertes oscilaciones que afectan especialmente a quienes ingresan en momentos desfavorables.
El propio Kiyosaki suele aclarar que sus publicaciones no constituyen recomendaciones financieras y alienta a sus seguidores a realizar su propia investigación, además de consultar con profesionales antes de tomar decisiones de inversión.