Bitcoin atraviesa uno de los momentos más particulares de los últimos meses. Después de haber retrocedido más de 50% desde sus máximos históricos, la principal criptomoneda del mundo parece haberse quedado sin dirección clara.

El mercado se encuentra atrapado entre la incertidumbre macroeconómica, la cautela de los inversores y la falta de catalizadores concretos. Pero precisamente esa combinación de miedo extremo y baja volatilidad es la que históricamente predijo algunos de los movimientos más bruscos de Bitcoin.

Actualmente, la criptomoneda cotiza en torno a los u$s62.000, recuperándose parcialmente desde los mínimos recientes por debajo de los u$s60.000. Aun así, permanece muy lejos de los máximos alcanzados durante el ciclo alcista impulsado por la aprobación de los ETF spot y la fuerte entrada de capital institucional.

El indicador que preocupa al mercado

Uno de los datos que más llama la atención es el comportamiento del índice Fear & Greed, una de las referencias más utilizadas para medir el sentimiento de los inversores cripto.

El indicador se encuentra en niveles de miedo extremo, una situación que refleja una fuerte cautela entre los participantes del mercado. En otras palabras, la mayoría de los inversores está más preocupada por proteger capital que por asumir riesgo.

Paradójicamente, los períodos de miedo extremo suelen coincidir con momentos en los que el mercado comienza a construir pisos de precios. La explicación es que cuando la mayor parte de los vendedores potenciales ya salió del mercado, cualquier noticia positiva puede generar una reacción desproporcionada al alza.

Otro dato que observan de cerca los operadores es la caída de la volatilidad. Las mediciones a 30 días se encuentran en niveles inusualmente bajos para Bitcoin, un activo históricamente caracterizado por movimientos bruscos.

La compresión de volatilidad suele interpretarse como una acumulación de energía. Es decir, el mercado permanece dentro de un rango estrecho durante un período prolongado hasta que aparece un evento capaz de romper ese equilibrio.

En términos técnicos, Bitcoin se mueve actualmente entre una zona de soporte cercana a los u$s62.000 y resistencias ubicadas entre los u$s64.000 y u$s65.000.

Las tasas altas amenazan su recuperación

Sofia Alejos, analista de Clave Bursátil, asegura a iProUP que la relación entre los activos de riesgo y las decisiones de la Reserva Federal (Fed) "es indiscutible".

"Entre sus principales objetivos, el banco central estadounidense busca preservar la estabilidad de precios y sostener el crecimiento económico, evaluando variables como la inflación y la evolución del mercado laboral", explica Alejos.

En ese sentido, el dato de nóminas no agrícolas que se conoció el viernes pasado "sorprendió al ubicarse por encima de las expectativas del mercado", recuerda la estratega. "A esto se suma una inflación anual del 4,2% y una variación mensual del 0,5% en mayo, cifras que muestran que las presiones inflacionarias continúan presentes y que la Fed tiene motivos para mantener una postura monetaria restrictiva", dice la experta.

Para Alejos, con Kevin Warsh al frente de la Fed desde hace pocas semanas, "el mercado estará especialmente atento a las próximas definiciones de política monetaria y al mensaje que surja de la autoridad monetaria".

Y se pregunta: "¿Cómo impacta esto en Bitcoin? Aunque se trate de un activo descentralizado, sigue siendo considerado un activo de riesgo sensible a los movimientos de tasas de interés y a las condiciones de liquidez global. Un escenario de tasas elevadas suele reducir el apetito por riesgo y puede generar presión sobre las valuaciones de este tipo de activos", asegura.

Por ese motivo, Alejos considera que el contexto macroeconómico podría seguir actuando "como un factor adverso para Bitcoin en el corto plazo".

"La tendencia de fondo para la cripto es bajista y el próximo soporte técnico relevante se ubica en torno a los u$s48.970, nivel que funcionó como soporte y resistencia durante 2024. En caso de recuperación, la próxima zona de resistencia se encuentra alrededor de los u$s75.000. Bitcoin sigue siendo un activo con potencial de recuperación de largo plazo, pero para el corto y mediano plazo considero que la cautela continúa siendo la estrategia más prudente", concluye Alejos.

Bitcoin busca un piso en medio de un contexto desafiante

Para el analista financiero, Leandro Monnittola, el mercado cripto se ve atravesado por las tensiones geopolíticas, a lo que se suma un escenario macroeconómico que sigue sin ser el ideal para los activos de riesgo: "La inflación en Estados Unidos se muestra resistente y el mercado comenzó a moderar las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal", dice el experto.

A pesar del ruido de corto plazo, Monnittola cree que el principal factor a monitorear sigue siendo el comportamiento de los flujos hacia los ETF spot de BTC. "Durante gran parte de este ciclo, estos vehículos fueron uno de los principales motores de demanda institucional para la criptomoneda", comenta.

Así, el experto analiza que Bitcoin continúa testeando una zona de soporte relevante entre los u$s58.000 y u$s60.000. "Mientras se mantenga sobre estos niveles, podría comenzar a consolidar un piso de corto plazo", dice.

Y advierte: "En caso de perder los u$s58.000, el mercado podría acelerar la corrección hacia la zona de u$s52.000-u$s55.000. Por el lado alcista, la primera señal de fortaleza sería recuperar los u$s70.000, nivel que permitiría dejar atrás la debilidad actual y mejorar el panorama técnico".

La gran incógnita es si el próximo movimiento será alcista o bajista. La combinación de miedo extremo, baja volatilidad y ausencia de posicionamiento agresivo crea un terreno fértil para una ruptura importante en cualquiera de las dos direcciones:

Por ahora, la sensación predominante entre los operadores es que Bitcoin no está dormido. Está esperando. Y cuanto más tiempo permanezca comprimido entre el miedo y la incertidumbre, más violento podría ser el próximo movimiento.

Según la herramienta FedWatch de CME Group, el mercado prácticamente descuenta que la Reserva Federal mantendrá sin cambios la tasa de interés en su reunión del 17 de junio. Las probabilidades implícitas muestran un 98,3% de chances de que el rango objetivo permanezca entre 3,50% y 3,75%, mientras que apenas asignan un 1,7% de probabilidad a un recorte de 25 puntos básicos.

La evolución de las expectativas también refleja un cambio de ánimo entre los inversores. Hace un mes, la posibilidad de mantener las tasas se ubicaba en torno al 93,4%, mientras que actualmente supera el 98%, una señal de que los operadores consideran que la economía estadounidense todavía no ofrece argumentos suficientes para que la Fed inicie un ciclo de flexibilización monetaria.

Detrás de este escenario aparecen datos económicos que continúan mostrando resiliencia. La fortaleza del mercado laboral y una inflación que permanece por encima del objetivo de la autoridad monetaria reforzaron la expectativa de una política monetaria más restrictiva durante más tiempo.

Para los activos de riesgo, como las acciones tecnológicas y Bitcoin, este contexto implica que la liquidez seguirá siendo un factor clave. Si bien la decisión de mantener las tasas ya está ampliamente descontada por el mercado, los inversores estarán atentos al comunicado oficial y a las señales sobre el momento en que podrían comenzar los próximos recortes o, en su defecto, las subas.

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