La mora alcanza niveles inéditos en Argentina. Los créditos de bancos muestran irregularidad récord, mientras que los préstamos de billeteras virtuales y entidades no bancarias se deterioran mes a mes y cada vez más deudas quedan catalogadas como "irrecuperables".
En este escenario, la información puede marcar la diferencia entre actuar a tiempo o quedar fuera del sistema. Nadie quiere caer en mora, pero tampoco se puede prescindir del crédito como herramienta para llegar a fin de mes.
Saber cuándo uno entra en mora según cada producto, entender las etapas del proceso y cómo se interpretan las calificaciones en la Central de Deudores del Banco Central (BCRA) evita que el pánico paralice o que la subestimación termine en un historial dañado por años.
Cuándo entrás en mora y cuándo no: la diferencia que muchos ignoran
Christian Balatti, experto en productos fintech y Country Manager de Argentina en Stefanini Group, marca una diferencia clave en diálogo con iProUP: no es lo mismo pagar poco que no pagar nada.
"Pagar el mínimo en una tarjeta de crédito significa estar al día formalmente: no hay mora, no hay incumplimiento", señala. "Pero el saldo restante genera intereses sobre intereses, lo que incrementa la deuda exponencialmente mes a mes, y con tasas realmente altas", advierte.
Remarca que pagar más del mínimo pero menos que el total también evita caer en mora, aunque aclara que "la deuda persiste y crece, genera intereses sobre la diferencia entre el saldo total y lo pagado", si bien "el costo financiero es menor que pagando solo el mínimo".
El verdadero problema, subraya el especialista, aparece cuando no se paga nada, ni siquiera el monto mínimo. Ahí es donde "se activa 'el reloj de la mora' desde el primer día de vencimiento y comienza el problema de morosidad formal".
Cómo funciona la mora según el producto que tengas
Además, indica que entrar en mora no sucede de la misma manera en todos los productos de crédito: cada uno tiene sus propias reglas y plazos. En este sentido, detalla:
- En tarjetas de crédito, la mora se configura a partir del vencimiento del resumen donde no se cumpla con la obligación de abonar al menos el pago mínimo. Desde el día 1 de atraso, el saldo impago devenga intereses punitorios (por encima de los compensatorios habituales). Si se paga (el mínimo, un parcial o el total) luego de la fecha de vencimiento, esto "corta la mora" pero también genera intereses.
- En préstamos personales la lógica es distinta. La mora se produce cuando no se acredita el pago de la cuota en la fecha de su vencimiento. No hay "mínimo": o se paga la cuota completa o se ingresa en mora. Algunas instituciones aceptan pagos parciales de cuotas aunque de todos modos constituye morosidad.
"La definición formal del BCRA clasifica a un deudor en situación irregular a partir de los 31 días de atraso, aunque los sistemas internos de cada entidad registran el incumplimiento desde el día 1", asegura.
Las cuatro etapas del proceso de mora: qué pasa en cada una
Por su parte, Balatti describe las etapas del proceso de mora, un recorrido que no es lineal y que presenta fases claramente diferenciadas, cada una con sus propias consecuencias y caminos para salir:
Mora temprana: de 1 a 60 días
El cliente no pagó, pero todavía se lo considera "recuperable" con baja fricción. La entidad activa una gestión preventiva: mensajes automáticos, llamados internos, recordatorios.
Aún no hay reporte negativo consolidado en el Banco Central, pero sí empiezan las "manchas negativas" en los bureaus de crédito (Veraz, Nosis, etc.).
El costo para el deudor es principalmente financiero (punitorios), aunque el daño reputacional comienza por no tener una conducta de pago adecuada.
Mora avanzada: de 60 a 180 días
El deudor ya figura en situación irregular dentro del sistema financiero. Por lo general, la gestión pasa a equipos especializados de cobranza o a agencias externas.
El reporte al Banco Central se vuelve negativo, lo que impacta directamente en la capacidad de acceder a nuevos préstamos. Los bureaus de crédito reflejan el incumplimiento con claridad.
En esta etapa, la entidad puede exigir el total de la deuda de manera anticipada (cláusula de caducidad de plazos). A esta altura, la chance de conseguir un nuevo financiamiento, aun cuando se regularice la situación, se vuelve improbable.
Mora tardía: de 180 a 360 días
La recuperación por vía administrativa se considera improbable. La entidad escala el caso a estudios jurídicos o inicia acciones legales.
El deudor puede enfrentar embargos preventivos, inhibición general de bienes o ejecución de garantías si las hubiera.
El historial crediticio queda severamente dañado durante años. En esta instancia, aunque se cancele la deuda, la "mancha" en los bureaus de crédito puede permanecer hasta por 10 años.
Incobrable (write-off o castigo contable)
La entidad "castiga" la deuda: la saca de su cartera activa y la registra como pérdida contable. Esto no significa que la deuda desaparezca: la obligación jurídica persiste y, muchas veces, la cartera se vende a fideicomisos de cobro que siguen reclamando, en ocasiones con métodos más agresivos.
El deudor continúa figurando negativamente y puede ser demandado de todos modos.
Cómo leer tu clasificación en la Central de Deudores del BCRA
Asimismo, el experto fintech precisa que el Banco Central clasifica a los deudores en seis situaciones y considera clave entender qué significa cada número:
- Situación 1: Normal: Cumplimiento puntual o atraso menor a 31 días. Estás al día. No hay problemas para acceder a crédito.
- Situación 2: Con seguimiento especial / Riesgo bajo: Atraso entre 31 y 90 días. La entidad monitorea activamente al cliente. Es el primer impacto real en el historial.
- Situación 3: Con problemas / Riesgo medio: Atraso entre 91 y 180 días. Dificultad manifiesta para cancelar la deuda. Gestión de cobro intensificada.
- Situación 4: Con alto riesgo de insolvencia: Atraso entre 181 y 365 días. Alta probabilidad de no recupero. Acciones legales en curso o inminentes.
- Situación 5: Irrecuperable: Más de 365 días de atraso. La entidad ya prácticamente no espera cobrar. Puede estar en proceso de castigo contable.
- Situación 6: Irrecuperable por disposición técnica: Aplica a entidades financieras en liquidación o quiebra. No refiere al comportamiento del deudor sino al estado de la entidad acreedora.
"Estos plazos son los que utiliza el BCRA para la Central de Deudores. Pero el Veraz y otros bureaus privados tienen sus propios criterios y pueden reflejar atrasos desde el día 1, con mayor granularidad y velocidad que el sistema oficial. Por eso un deudor puede verse afectado en el mercado crediticio mucho antes de que el BCRA lo clasifique formalmente en situación 2", indica.
Los dos errores "opuestos" que te pueden hundir
Balatti resalta a iProUP la importancia que la gente entienda todo esto. "El miedo al endeudamiento, cuando no está acompañado de información y educación financiera, lleva a dos errores 'opuestos'", advierte.
Califica como el primer error el pánico paralizante, que "impide usar el crédito como herramienta legítima". El segundo, en su visión, es la naturalización del atraso, "el 'todos deben, no pasa nada'" y que, asegura, "solo subestima las consecuencias reales de la mora".
"Entender que pagar el mínimo no es mora, pero tampoco es solución; que el día 1 de atraso ya tiene consecuencias; y que el castigo contable no borra la deuda, son tres conceptos que pueden cambiar decisiones concretas de millones de personas en un contexto de alto estrés financiero", concluye.