La Cámara Argentina Fintech llevó adelante una nueva edición de su Fintech Meetup, esta vez en la Bolsa de Comercio de Rosario.
CEOs, referentes del ecosistema y funcionarios se sentaron a debatir algunos de los temas que están redefiniendo al sistema financiero: créditos, mora, uso de criptomonedas en la economía real, expansión de las stablecoins, tokenización y mercado de capitales.
Tercer año consecutivo para la ciudad santafesina como sede. "Rosario es un punto muy importante para nuestro ecosistema. Felices de estar acá, siempre nos hacen sentir como en casa", resaltó Mariano Francisco Biocca, Director Ejecutivo de la Cámara Argentina Fintech, en diálogo con iProUP.
El encuentro, que convocó a participantes de nueve provincias argentinas, además de Chile, Uruguay y Brasil, contó con la presencia de Pablo Bortolato, presidente de la Bolsa de Comercio de Rosario, quien fue el primero en tomar la palabra y enmarcar la jornada en la historia institucional de una entidad clave, vinculada a la economía tradicional pero que hoy se expande de la mano de la economía digital.
"Tenemos más de 140 años de historia vinculada al desarrollo de los mercados y de la economía real. Y justamente por eso entendemos que el futuro del sistema financiero se construye incorporando innovación", sostuvo.
Remarcó, además, que muchos de los temas que se iban a debatir en la jornada "ya no son discusiones teóricas, son transformaciones que se están ocurriendo ahora y que representan una gran oportunidad para mejorar la forma en que movilizamos recursos de empresas que producen, invierten y generan empleo".
"Estamos convencidos de que la Bolsa debe seguir siendo ese lugar de encuentro entre el mundo productivo y la innovación financiera. Un espacio donde la experiencia y las nuevas tecnologías trabajen juntas para ampliar las oportunidades de desarrollo de nuestra región y de nuestro país", sentenció.
Rosario: producción, regulación y capital productivo
El primer bloque, titulado "Rosario: producción, regulación y capital productivo", puso 'sobre la mesa' cómo articular la innovación financiera con los sectores tradicionales de la economía. La discusión giró en torno al rol del Estado, las herramientas de financiamiento, el alivio fiscal y la convergencia entre la banca y el mundo fintech.
"El orden fiscal es necesario para poder activar herramientas que estén dirigidas a apoyar al sector productivo", resaltó Gustavo Puccini, ministro de Desarrollo Productivo de Santa Fe.
El funcionario detalló las herramientas concretas que la provincia puso en marcha: la firma de acuerdos con más de ocho bancos privados para la inyección, a través de créditos, de $197 millones para el sector productivo, financiando tasas casi diez puntos por debajo y con plazos a 36 meses, hasta $200 millones por operación.
"No ocurre en Argentina que hayamos firmado un acuerdo con el mercado argentino de valores en donde hoy una pyme, un comercio, un emprendedor puede ir a hacer un cambio de cheque, un pagaré, una factura electrónica al mercado bursátil. Y nosotros también hacemos una baja de tasas, usando distintas entidades financieras", explicó.
Por su parte, Hernán Sefusatti, presidente del Grupo Coinag, resaltó que lidera el banco "que más líneas y montos otorgó" y coincidió con la importancia de la baja de tasas en un contexto donde la mora viene en aumento.
"Consideramos que en momentos donde uno ve cierto aumento de la mora, de alguna problemática producto del cambio de las reglas del juego, esto es una 'bocanada de aire fresco'", sostuvo.
Vinculado al financiamiento, puso el foco en una idea distintiva: "La financiación por la financiación misma no sirve. Por eso combinamos todo lo que es tecnología al financiamiento. No es lo mismo los tiempos, el riesgo y las prioridades de una empresa que exporta software a una empresa agropecuaria o a una fábrica de elementos agrícolas. Entonces es dar algo especializado a medida".
Sobre el 'fenómeno fintech', afirmó que la apuesta tecnológica de la entidad no es nueva. "Hace 10 años comenzamos con aquel embrión que fue nuestro Comité de Innovación, donde obtuvimos el primer premio en una hackatón de innovación financiera en el Banco Central. Mientras otros bancos no la veían y algunos veían una amenaza, nosotros vimos una oportunidad".
Pero advirtió sobre los límites de la tecnología, en momentos en donde la inteligencia artificial está pisando cada vez más fuerte. "No puede un algoritmo modificar un criterio, no puede la inteligencia artificial descartar el pensamiento o el razonamiento humano. Por eso nuestra visión es precisamente desde la tecnología, pero con la presencia humana en el último cuarto de milla, que es lo que realmente construye confianza, construye eficiencia".
Y dejó una definición sobre el banco del futuro: "El mejor banco no es el banco grande, es el banco que interpreta perfectamente a quien tiene enfrente. Al final del día, en el cuarto de milla, cuando una empresa tiene una crisis que la puede afectar, tiene que haber alguien que genere confianza, no un bot".
Stablecoins en Argentina: casos de uso reales y modelos de negocio
El segundo panel, "Stablecoins en Argentina: casos de uso reales y modelos de negocio", abordó cómo las monedas estables dejaron de ser un refugio (sobre todo aquellas en dólares, que en épocas del cepo sirvieron para que muchos argentinos pudieran ahorrar y cobrar en divisas frente a las trabas para acceder) para transformarse hoy en infraestructura financiera transversal a múltiples industrias.
"En Argentina, la inestabilidad macro impulsó una adopción defensiva al cepo y a la inflación. Pero, como ocurrió en otros mercados, esos rieles luego se fueron convirtiendo en infraestructura institucional basada en transacciones. Lo que falta es integración de bancos y fintechs, pero es algo que llegó para quedarse", resaltó Federico Morrone, CEO de Lirium.
Sumó su visión Rafael De Ambrosi, CEO de Twin Finance: "Cuando tenés un contexto macroeconómico inestable, aparecen nuevas necesidades que empiezan como coyuntura y terminan convirtiéndose en estructura. Muchos usuarios ya usan stablecoins, incluso sin saberlo. Eso abre la posibilidad de crear nuevos productos sobre esa infraestructura".
Joaquín Fagalde, cofundador de Depay, aterrizó la discusión en un caso concreto en el que millones de argentinos utilizaron, precisamente, stablecoins sin saberlo durante sus viajes y vacaciones: PIX.
"En el 100% de los pagos se hacía con stablecoin por detrás. Si bien el usuario veía pesos y el comercio de Brasil recibía reales, en el medio había stablecoins sin que nadie lo sepa. Ahí es donde está el valor", marcó.
También resaltó la importancia que tendría la adopción cripto por parte de los bancos, que hoy ya tienen llegada con el usuario y confianza. "Hoy tenemos un montón de redes, un montón de tecnologías. Pero faltan los tipos grandes que tienen la distribución para que realmente se vuelva algo masivo. La masividad trae un network effect: cuanto más hay, más fácil y más valor trae".
En base a esto, Facundo Werning, Head of Latam de Agora, reclamó claridad regulatoria: "Falta una 'vuelta de tuerca' con la regulación, que sería súper beneficiosa incluso para que las fintech que ya están usando stablecoins puedan hacer más. Nos daría mucha seguridad una regulación específica, que hoy no existe en Argentina. Que defina qué es, cómo tocarlo, hasta dónde se puede".
Guido Messi, Head of Corporate Development de Ripio, hizo eje en la consolidación del sector y en su peso global: "Las empresas que brindan estos productos han madurado muchísimo. La regulación ha dado muchísima seguridad. La industria ya no está hablando del precio de un token o del otro, sino que está hablando de la eficiencia de los rieles".
Y aportó la dimensión actual del mercado: "Hoy la industria de stablecoins está más o menos en u$s310.000-u$s320.000 millones emitidos. Pero para adelante queda un mundo entero de instituciones muy grandes que van a incorporar esta tecnología. Por delante el futuro es enorme".
Sobre el cambio cultural del ecosistema, Messi recordó: "Lirium hace mucho tiempo dijo que 'cripto no es solo para cripto: vamos a dárselo a los bancos'. Creo que todos somos conscientes del poder de la distribución de los bancos". Sin embargo, advirtió sobre el desafío técnico que implica esa integración: "Cuando vos le vas a plantear a un Banco Central que hay que tokenizar el dinero, ¿Cuál de todos los tokens vamos a usar? ¿Cuál de todas las blockchains vamos a usar? Eso se va a tener que debatir, resolver, plantear eventualmente".
Diego Díaz, Head de Cripto y Pagos de la Cámara, tomó esa idea y planteó el cambio generacional dentro del propio sector cripto: "Si esta conversación o este panel lo teníamos hace 5 años, quizás venía nuestra idea más anarquista de no queremos que los bancos operen con cripto, no queremos que la industria financiera tradicional opere con cripto. Hoy es el canal de distribución que necesitamos, por lo menos de esta generación".
Cripto en la economía real: los nuevos flujos de valor
El tercer bloque, "Cripto en la economía real: los nuevos flujos de valor", se enfocó en cómo la tokenización está cambiando la forma de crear y distribuir valor en sectores productivos clave.
Camilo Cristia, CEO de LB Finanzas, abrió con una mirada sobre cómo la tecnología empieza a embeberse en flujos productivos: "En Argentina, Bitcoin es conocido como una forma de refugio. Pero ya se empieza a notar cómo se va embebiendo por detrás, sin que haya un caso de uso cripto específico, en el cobro internacional de una pyme, por ejemplo. Y decís: esto realmente es transformador en términos más profundos que simplemente una persona comprando Bitcoin".
Santiago Juarros, Senior Manager de Circle, coincidió y planteó: "La primera etapa de cripto ya demostró que la tecnología funciona. Ahora el siguiente paso es atender otro tipo de preguntas, como ¿Cómo escalamos esto? ¿Cómo vamos hacia las nuevas tecnologías? Y esto me parece que ya abre una incógnita al segundo capítulo, que es: ¿Cómo empezamos a trabajar en una economía o en un sistema que está hecho para Internet?".
Y midió el momento en una escala: "Si tenemos que rankear del 1 al 10. A nivel producto, estamos en un 7 de 10. A nivel de adopción, 6 de 10. Y a nivel de regulación, todavía estamos un poco lejos. Hay productos que tenemos frenados porque todavía no tenemos la regulación al 100%".
Matías Simone, CEO de Landtoken, detalló por qué la tokenización agranda el universo de inversores: "Cuando hablás con cualquier joven de menos de 25 años, todos tienen una wallet en su celular, o tienen Mercado Pago, o tienen una exchange. ¿Cuántos de ellos tienen la aplicación de una sociedad de bolsa y la usan? Nadie, son muy pocos. Estar en Ripio, por ejemplo, nos ayuda a ampliar nuestro canal comercial a todo ese universo de gente que nunca va a abrir una cuenta comitente. Tenés transaccionalidad 24/7, no hay feriados, podés comprar y vender cuando quieras".
Y agregó las ventajas estructurales del producto tokenizado frente al tradicional: "En el mundo DeFi, o en los protocolos de blockchain, es muy habitual poner un token como collateral, tomar un préstamo en USDC, y eso sale en dos clics. Todas esas herramientas que son mucho más difíciles o burocráticas en el mercado de capital tradicional, es mucho más sencillo darles caso de uso en el mercado digital".
Ignacio Plaza, Managing Partner de Draper Cygnus, aportó la perspectiva del venture capital con casi tres décadas en la industria: "Las tecnologías que en un momento eran como revolucionarias, después pasan a ser embebidas de tal manera que no las ves. Eso es un poco lo que está pasando con la tecnología blockchain".
Citó casos concretos de su portafolio que ilustran ese embebimiento: "Tenemos una compañía de warrants tokenizados, donde Galicia y BYMA están tokenizando warrants de activos agrícolas dispersos o ganado, y esos están sirviendo para ser colaterales en mercados futuros, o para tomar préstamos, o versiones futuras serán más DeFi. Por ahí todavía no escaló, porque recién se conectaron todas las piezas, pero hay un respaldo institucional, regulatorio y todo. Esto va a explotar".
Cuando la conversación viró a la regulación argentina, Cristia volvió con una crítica medida: "Cambió muchísimo. Hoy tenés múltiples licencias. Lo que está pasando es que se ha perdido un poco el diálogo, la cooperación con los reguladores. Estamos viendo en los tres reguladores un grado de ir subiendo la vara, lo cual está bueno, pero falta un poco más de diálogo y un poco más de 'ida y vuelta' con los actores que regulan, porque nosotros no tenemos malas intenciones".
Y completó la advertencia: "Hay que tener cuidado de irse del otro lado, porque con tanta regulación y tanta complejidad, lo que puede terminar pasando es que sean muy pocos jugadores y se cartelice un poco. Si bien las intenciones son buenas, falta cooperación, entendimiento entre las partes".
Mercado de capitales y crédito productivo
El cierre del evento llegó con el cuarto y último panel "Mercado de capitales y crédito productivo", que discutió cómo ampliar el financiamiento a la economía real a partir de una mayor articulación entre fintech, mercado de capitales y sector público.
Diego Fernández, CEO de A3 Mercados, planteó el cambio de paradigma estructural del sector: "El mercado de capitales tuvo un cambio total en su arquitectura. Los mercados eran 'clubes de brokers' muy cerrados, elitistas, donde uno tenía necesariamente que tener un vínculo muy cercano a ese intermediario para sacarle los precios de los futuros o de las acciones. Los mercados se transformaron notablemente, nos desmutualizamos, abrazamos la tecnología".
Fernando Luciani, Director Ejecutivo del MAV (Mercado Argentino de Valores), midió la velocidad del cambio comparando el presente con un pasado muy reciente: "Si vos me preguntabas hace 6 o 7 años atrás si hoy el 98% de la negociación del MAV (cheques, pagarés y facturas) iba a ser digital, te decía 'no te creo'. Recibíamos cheques en cajas y se guardaban realmente en cajas fuertes físicas. Tomábamos el warrant de garantía recibiéndolo en el mercado y yendo a buscar al gerente de alguna exportadora para que te acepte la cesión con un escribano público. No hace 20 años, hace 6 o 7".
Luciani celebró las innovaciones recientes que cruzan tokenización con instrumentos clásicos: "Hace 3 años atrás, si me hubieses dicho que vos podrías tener hoy un pagaré que represente el precio del oro, o un pagaré que represente el precio de la Tasa TAMAR, o un pagaré que represente el precio de la soja, que en definitiva es tokenizar esa noción de valor de un activo real en un instrumento tan simple y milenario como un pagaré, quizás no lo hubiese creído. Pero pasó".
Sebastián Musso, CEO de SkyBlue Analytics, presentó la propuesta de la startup que ofrece infraestructura para que los brokers locales puedan operar en el exterior, y describió el momento actual como un proceso continuo.
"Ha sido un cambio continuo que inició con la digitalización del poder acceder a los mercados de capitales. Después del COVID se aceleró. Vimos justamente ese proceso en toda América Latina, no solamente en Argentina. Los bancos, las ALYC, las fintech empezaron a ofrecer esa digitalización muy fuertemente enfocada en el mercado local".
Deslizó además una idea de futuro que conecta vida cotidiana con mercado: "Me encantaría, sería un sueño, que en un futuro uno vaya a cargar a YPF y pueda hacer un round up: básicamente la diferencia entre lo que carga y lo que paga, acceder a, no sé, 0,10 acciones de YPF. Que la devolución en cash se invierta automáticamente. Eso es lo que permite la tokenización".
Pablo Juanes Roig, VP of Fintech de Huawei, aportó la mirada de la infraestructura cloud y subrayó los conceptos que definen la etapa: "Dos palabras: la primera, convergencia, ya lo estamos viendo, estamos viendo fusiones, todos están buscando eficiencia, reducir costos, en el caso de los mercados latencia, mejorar los productos existentes. Y la segunda es la hiperpersonalización".
El representante de Huawei describió el escenario competitivo que se viene: "El challenge que se viene es la convergencia, dónde queda parado cada uno, cómo termina esta batalla por la principalidad, que es la batalla que casi todos están dando, y por el lado de la hiperpersonalización, cómo personalizan su oferta de producto y de servicio. Las cuentas remuneradas, ya está claro, todas las tienen, entonces ese es el próximo desafío".
Y anticipó un movimiento de capitales relevante para la región: "Van a ver presencia de muchas fintechs chinas viniendo en el próximo año, principalmente en la vertical del lending. Están viendo que con una macro más ordenada y con una industria fintech ya madura, es necesario poner un pie en América Latina. Argentina es un país 'sexy' para ellos".
Carlos Gil, SVP Latam de Intive, dejó además una definición sobre el futuro del consumidor financiero argentino: "La tokenización es eso: agarro grandes activos financieros y los divido en partes más chiquititas para que cualquiera los pueda adquirir. Para nosotros, como generadores de soluciones, la cuestión es cómo hacemos para que el consumidor que quiere esos productos lo tenga de una manera diferenciada en su canal y empiece a elegir. Los productos van a estar disponibles para todos. La manera en que vamos a acercarlos es la manera en que vamos a realmente hacer la diferencia".
Cuando el debate se centró en el desafío estructural del crédito, Luciani lanzó un dato contundente: "Hoy todo el financiamiento argentino no supera el 11,5% del PBI. Hay tanto, tanto para crecer. Hoy no hay solamente 20 o 30 mil pymes integradas al mercado de financiamiento eficiente, tendría que haber 130 mil de las 600 mil que hay. Grandes empresas en Argentina son 700 mil que verdaderamente abrazan la factura de crédito como un instrumento de desarrollo de su cadena de valor".
Y dejó la línea de fondo del panel: "El gran desafío de producto ahora es hacerle entender a las empresas grandes, medianas y chicas que el financiamiento es verdaderamente una herramienta para el desarrollo y no el remedio a un problema. Desde ese lugar, vamos a ver crecer rápido todos los indicadores".
Tras la 'primera escala' en Buenos Aires en marzo y la segunda en Rosario en el cierre de abril, el Fintech Meetup llegará en junio a Neuquén, en una edición especial vinculada a Vaca Muerta, en agosto a Salta y en septiembre a Córdoba, provincia en la que volverá a cerrar, como lo hizo en 2025.