La Comisión Nacional de Valores (CNV) acaba de dar un paso decisivo en su hoja de ruta de innovación financiera. A través de la Resolución General N°1137, el organismo que conduce Roberto E. Silva convocó a una consulta pública con dos objetivos concretos:
- Ampliar el universo de valores negociables que pueden tokenizarse bajo los regímenes de oferta pública automática
- Prorrogar el sandbox regulatorio que desde su lanzamiento se convirtió en uno de los experimentos más exitosos de la región
La medida no es un detalle menor. Argentina lleva varios años construyendo, ladrillo a ladrillo, uno de los marcos regulatorios más avanzados del mundo en materia de tokenización de activos financieros. De hecho, el país ocupa el quinto lugar en la materia, detrás de EE.UU., Dubai, Países Bajos y Corea del Sur.
Esta nueva movida del regulador consolida ese liderazgo.
La importancia de la medida
a tokenización es el proceso por el cual un activo del mundo real –una acción, un bono, una cuotaparte de un fondo– se convierte en una representación digital sobre una blockchain. En términos simples: el activo existe en la cadena de bloques, con todas las ventajas que eso implica.
Así, tienen las mismas ventajas de las criptomonedas, pero aplicadas a instrumentos financieros tradicionales: posibilidad de fraccionar la inversión en partes mínimas, operatoria las 24 horas los siete días de la semana, trazabilidad en tiempo real, inmutabilidad de los registros y mayor velocidad en la liquidación de operaciones. En otras palabras, la tokenización combina lo mejor de las finanzas tradicionales con la eficiencia de la tecnología blockchain.
A nivel global, la tendencia ya está en marcha y a gran escala. Las proyecciones ubican al mercado de activos tokenizados superando los u$s10 billones para 2030, y los grandes jugadores institucionales no se están quedando al margen: desde la matriz del NYSE hasta S&P Dow Jones, pasando por Bitfinex Securities y una creciente lista de actores tradicionales, todos están poniendo fichas en este tablero.
Argentina no solo no se quedó atrás: se posicionó entre los pioneros de la región. Fue la CNV la que habilitó, primero, un sandbox regulatorio para inmuebles y fideicomisos; luego extendió el régimen a instrumentos bursátiles de oferta pública. Y ahora, da el paso siguiente.
Qué cambia con la medida
Hasta ahora, el Régimen de Tokenización vigente permitía la representación digital de ciertos instrumentos –acciones, obligaciones negociables, valores de fideicomisos financieros– cuando eran emitidos bajo regímenes específicos: Oferta Pública Automática de Mediano Impacto, Emisores Frecuentes y Emisiones Frecuentes de Fideicomisos Financieros, además de cuotapartes de fondos comunes de inversión cerrados de crédito.
Con la reforma propuesta en la RG N°1137, el universo elegible se amplía significativamente. La posibilidad de tokenizar se extiende a los valores negociables emitidos bajo cualquier Régimen de Autorización Automática previsto en las Normas CNV. Esto incluye dos incorporaciones clave:
- Los Regímenes de Oferta Pública con Autorización Automática de Valores Negociables por su Bajo Impacto, diseñados para emisores más pequeños o emisiones de menor cuantía que se incorporan así al mundo tokenizado. La norma aclara un punto relevante: aunque en estos regímenes no es obligatorio elaborar un prospecto, aquellos emisores que voluntariamente decidan hacerlo y soliciten a la CNV la Autorización de Representación Digital podrán tokenizar sus emisiones
- El Régimen de Oferta Pública Automática de Valores Negociables por su Mediano Impacto Ampliado, una categoría nueva que ahora queda habilitada para la representación digital desde el inicio
Además, en el caso de los Fondos Comunes de Inversión Cerrados (FCIC), la posibilidad de tokenización deja de estar restringida a los fondos de crédito: ahora abarca a todos los FCIC que admitan emisiones con autorización automática de oferta pública. Una apertura importante para un segmento que venía reclamando mayor flexibilidad regulatoria.
La única excepción que se mantiene son los Fondos de Crédito para Inversión Abierta (FCIA), excluidos expresamente de la reforma.
El sandbox regulatorio se prorroga hasta 2027
El segundo eje de la consulta pública es la prórroga del sandbox regulatorio. Este "arenero" –como se lo suele llamar en el ecosistema fintech– es el entorno controlado donde las empresas pueden probar modelos de negocio innovadores bajo la supervisión del regulador, sin tener que cumplir de entrada con todos los requisitos de la normativa general.
Desde su creación, el sandbox de la CNV generó un interés que superó las expectativas del organismo. Decenas de proyectos vinculados a la tokenización de activos del mundo real, instrumentos financieros y otras innovaciones de las finanzas 4.0 encontraron en ese espacio la posibilidad de desarrollarse en un marco de seguridad jurídica.
Con el sandbox próximo a vencer, la CNV propone extender su vigencia hasta el 31 de diciembre de 2027. Son casi dos años adicionales para que el ecosistema siga experimentando, aprendiendo y madurando bajo el paraguas regulatorio.
"Proponemos la ampliación del Régimen de Tokenización para valores negociables, incluyendo esta vez los innovadores regímenes sancionados de oferta pública automática, junto con la prórroga del sandbox regulatorio", señaló Silva.
"Esto refuerza nuestro compromiso con la innovación financiera y el desarrollo de nuevos instrumentos que posicionen al mercado de capitales argentino a la vanguardia de la región y del mundo, generando más oportunidades de financiamiento, mayor eficiencia, y un acceso más ágil y moderno al mercado de capitales para inversores y emisores", completó
Lo que está construyendo la CNV paso a paso tiene una lógica clara: crear un ecosistema donde la tokenización de activos financieros sea posible, segura y accesible para una gama cada vez más amplia de emisores e inversores.
El camino recorrido es significativo. Argentina fue el primer país de la región en habilitar la tokenización de bonos soberanos –el AL30 fue pionero, operado a través de la app de Ripio con paridad 1:1 respecto del bono original. Desde entonces, el ecosistema local creció en jugadores, en volumen y en sofisticación regulatoria.
La ampliación del régimen a los instrumentos de bajo impacto es especialmente relevante para las pymes y los emisores más chicos, que hasta ahora estaban fuera del mapa tokenizable.
Con la reforma, cualquier empresa que emita valores negociables bajo los regímenes de autorización automática –y que decida elaborar un prospecto– puede acceder a los beneficios de la representación digital: mayor liquidez, operatoria continua y acceso a un universo de inversores más amplio y diverso.
Para el inversor minorista, el impacto también es concreto: más activos disponibles en formato token significa más opciones para construir carteras diversificadas, con la posibilidad de ingresar con montos bajos y operar en cualquier momento, incluso fuera del horario bursátil tradicional.
La consulta pública sobre la RG N°1137 está abierta. La industria tiene la palabra. Pero la dirección que está tomando la CNV es cada vez más nítida: Argentina quiere ser el laboratorio de la tokenización financiera en América Latina, y con cada nueva norma, ese objetivo está un paso más cerca de convertirse en realidad.