ARCA mantiene bajo control los movimientos de dinero en cuentas bancarias y billeteras virtuales. La Agencia de Recaudación y Control Aduanero fijó límites precisos que, al superarse, activan reportes automáticos desde las entidades financieras.

Millones de argentinos mueven plata entre cuentas propias todos los días: transferencias de banco a billetera, giros entre cuentas del mismo titular, retiros y depósitos.

Estas operaciones no están prohibidas, pero el organismo estableció topes a partir de los cuales las entidades deben informar esos movimientos para garantizar la transparencia del sistema financiero.

Los montos rigen desde mayo. Y aplican tanto a personas físicas como a empresas, aunque con valores diferentes.

Los montos que activan los controles de ARCA en mayo

El límite para personas físicas quedó establecido en $50.000.000 mensuales. Este tope contempla el total acumulado de ingresos y egresos durante todo el mes calendario.

Para empresas y personas jurídicas, el umbral es de $30.000.000 por mes. Un criterio más estricto que refleja el mayor volumen de operaciones comerciales.

Pero hay un detalle clave: estos valores no aplican solo a transferencias individuales. ARCA suma todo lo que 'entra' y 'sale' de la cuenta en 30 días.

El saldo al cierre del último día hábil también entra en la ecuación. Si la cuenta termina el mes por encima de estos montos, la entidad debe reportar: datos del titular, número de cuenta, CBU o CVU y montos totales operados.

Para quienes operan en dólares, la conversión se hace al tipo de cambio comprador del Banco Nación vigente al cierre del mes. El mismo criterio rige para criptomonedas, tomando la última cotización disponible al finalizar el período.

Los reportes automáticos se activan cuando se superan estos valores:

Las extracciones en efectivo y las compras como consumidor final tienen topes más bajos: $10.000.000. Esto responde a que son operaciones con mayor riesgo de quedar fuera del radar fiscal.

Qué pasa si superás estos límites

Superar los montos no implica una sanción automática. Lo que sí activa es un proceso de análisis más profundo: ARCA tiene la facultad de solicitar al contribuyente que justifique el origen de sus fondos con documentación respaldatoria.

El pedido puede llegar semanas o meses después de registrado el movimiento. Y ahí está el problema: muchos contribuyentes ya no tienen los comprobantes a mano.

Si no se presenta la documentación requerida, la situación puede derivar en un reporte de operación sospechosa ante la Unidad de Información Financiera (UIF). Un escenario que ningún contribuyente quiere enfrentar.

ARCA no busca solo detectar evasión. También apunta a blanqueos de dinero, operaciones con origen ilícito y maniobras que busquen esquivar controles fiscales. Por eso, tener los papeles en orden no es una opción: es una necesidad.

Cómo prepararte ante un pedido de documentación

La clave está en la previsión. Cuando llega el pedido de ARCA, ya puede ser tarde para conseguir ciertos comprobantes.

La documentación que el organismo puede requerir incluye:

El problema más común entre los contribuyentes no es el monto en sí, sino la falta de respaldo documental al momento de justificar el origen de los fondos.

Mantener un archivo ordenado de comprobantes, facturas y recibos es la mejor defensa. Y contar con el asesoramiento de un contador que pueda certificar el origen de los fondos puede marcar la diferencia entre un trámite rápido y un proceso largo.

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