Una nueva estafa virtual pone en jaque a los usuarios de TelePASE: ciberdelincuentes se hacen pasar por la empresa para robar claves bancarias, datos de tarjetas de crédito y vaciar cuentas en segundos.
La maniobra apunta directo al bolsillo. Víctimas de todo el país ya denunciaron consumos que nunca realizaron en peajes por cientos y hasta miles de pesos, débitos que aparecieron sin aviso en sus tarjetas y transferencias no autorizadas.
Muchos recién advierten el fraude cuando dan de baja el servicio o venden el auto. Para ese momento, el dinero ya no está.
Cómo funciona la trampa digital que vacía cuentas en minutos
El mecanismo se conoce como phishing y funciona como una trampa digital: los estafadores arman páginas web casi idénticas a las oficiales de TelePASE o envían correos electrónicos con enlaces falsos que imitan a la empresa.
Desde ahí, piden al usuario que cargue sus datos personales, claves del home banking o números de tarjeta. Todo, con la excusa de regularizar una deuda, destrabar el servicio, pagar una multa inexistente o acceder a una promoción.
La clave del engaño es la urgencia: los mensajes que avisan de un bloqueo inminente o una sanción buscan que la víctima actúe rápido, sin chequear.
Otro detalle pasa por la dirección del sitio web. En muchos casos tiene una letra cambiada, un dominio distinto o una terminación que no corresponde a la Argentina. A simple vista parece la página oficial, pero no lo es.
Una vez que consiguen los datos, los ciberdelincuentes los usan para hacer transferencias no autorizadas, débitos automáticos o incluso suplantar la identidad de la persona para cometer otros fraudes financieros.
En algunos casos no actúan en el momento: guardan la información y la utilizan semanas o meses después, lo que dificulta rastrear el origen de la filtración.
Las claves para no caer en la estafa y proteger tu plata
Los organismos oficiales y las empresas concesionarias recomiendan extremar los cuidados a la hora de operar con medios de pago digitales. Estas son las principales claves:
- No cargar datos personales ni bancarios en links que lleguen por mail, SMS o redes sociales
- Revisar siempre la URL antes de ingresar información sensible. Ante la duda, acceder manualmente al sitio oficial o comunicarse con los canales de atención al cliente
- Desconfiar de los mensajes urgentes, como amenazas de corte de servicio o multas inmediatas. Las empresas nunca piden claves bancarias por mail, WhatsApp o mensajes de texto