Los pagos digitales en el transporte público viajan sin freno. Aunque no reemplazaron del todo a la SUBE, muestran un crecimiento sostenido, impulsados principalmente por las promociones de bancos y billeteras:
- Según el Banco Central, los Viajes con QR (VQR) pasaron de 4,6 millones en agosto a 24 millones en marzo (21,7 M en colectivos y 2,4 M en subtes), con un volumen total superior a $26,5 mil millones
- Con respecto al pago con NFC apoyando el celular, MODO revela que se multiplicaron por nueve en el último año y más de 60% en los últimos seis meses
Christian Balatti, country manager de Stefanini Argentina y emprendedor EdTech, asegura a iProUP que "los pagos NFC ya representan alrededor del 16% de las transacciones presenciales a pocos meses de su despliegue masivo, con crecimientos del 25% mensual y fuerte peso, sobre todo en transporte".
"En segmentos medios y altos, más del 70% de los usuarios de billeteras ya tienen dispositivos compatibles y prácticamente todos los comercios con POS contactless los aceptan", completa.
Así, el molinete se convirtió en el campo de batalla de bancos, tarjetas y billeteras. Pero plantea dos interrogantes: qué pasará cuando terminen las promos y cuál es la oportunidad a futuro para el sector.
Pagos en Transporte: por qué son estratégicos
Una porción importante de la adopción inicial en el transporte fue motorizada por los beneficios que bancos, billeteras y tarjetas lanzaron para promover los pagos digitales con reintegros de entre 50% y 100% a los pasajes. Así, le comieron mercado a la SUBE, que pasó de 305 millones a 227 millones de boletos en los primeros tres meses del año.
Para Balatti, "la adopción del QR y NFC en el transporte muestra rasgos de cambio estructural más allá de las promos, en particular en los centros urbanos más grandes".
"Los incentivos son una palanca clave en esta etapa de transformación de los pagos, que no reemplazan el valor del producto, pero sí ayudan a que el usuario los pruebe y se anime a cambiar hábitos", agrega Victoria Sarquis, directora de Producto de MODO.
El boom de los pagos digitales en el transporte público
La cuestión económica no responde solo al ahorro: para algunos es una cuestión de necesidad. Especialmente entre quienes deben combinar más de un medio de transporte para asistir al trabajo. La incógnita es si este crecimiento se sostendrá cuando se reduzcan estos incentivos o directamente desaparezcan.
Pablo Di Loreto, director de Ingeniería de MODO, asegura "cuando se analiza la evolución en el transporte, vemos que no se trata solo de consumo promocionado: hay una adopción real que se sostiene e incluso crece con frecuencia". Y ofrece algunas cifras:
- El 30% de los usuarios que comienza usando NFC en el transporte luego pagan con contactless en comercios
- Más del 90% también empieza a usar pagos con QR
- 60% de los clientes que ingresan por QR expanden su uso a otros medios de pago digitales
"Vemos que no es solo adopción impulsada por promociones. Cuando el usuario descubre una experiencia más ágil, sin pensar en saldo, sin recargas, empieza a elegirla por la experiencia", añade.
Pagos en Transporte: la próxima estación
Di Loreto asegura que hay señales claras de consolidación. Remarca que los usuarios incrementan su frecuencia con el tiempo, llegando incluso a migrar entre billeteras o medios de pago según las promociones.
"Lo que vemos en los datos es que el transporte funciona como puerta de entrada. Es un caso de uso frecuente, simple y de bajo ticket, que el usuario aprende rápido. Una vez que naturaliza el gesto, lo empieza a replicar en otros contextos".
Balatti remarca: "Quienes ya internalizaron la conveniencia, como no cargar saldo ni hacer filas, y unificar medios de pago en el celular, sostendrán el hábito si la experiencia se mantiene simple, rápida y aceptada masivamente".
Esto prepara el camino para la siguiente estación por la que pelearán bancos, billeteras y tarjetas. Según el experto, "la clave para que la adopción sea 'real' y no solo dependiente de descuentos es que puedan usarse estos medios de pago para mucho más que el colectivo: desde comprar en el kiosco hasta hacer una transferencia entre personas sin alias ni QR".
En su visión, la industria debe aprovechar este momentum de incentivos "para educar, ampliar la red de aceptación y, fundamentalmente, conectar NFC con aún más casos de uso diarios". Entre ellos, destaca:
- Wearables y objetos pagadores: pulseras, relojes y anillos NFC que simplifican aún más el proceso
- Tickets para eventos y espectáculos: entrada y pago integrados en un solo gesto con el celular
- Etiquetas NFC en comercio y marketing: información ampliada en góndolas, verificación de autenticidad y acumulación automática de puntos de fidelidad
- Micromovilidad y lockers inteligentes: apertura y pago de bicicletas, monopatines o lockers acercando el celular o wearable
- Pagos NFC en autos: integración con combustible, peajes y estacionamiento sin necesidad de sacar el celular
"Esto buscará que, cuando bajen los reintegros, el usuario siga eligiendo el teléfono por hábito y conveniencia y no vuelva atrás por inercia", sentencia. Di Loreto anticipa que si los incentivos disminuyen, es probable que se desacelere la adopción marginal, pero el núcleo de usuarios que ya incorporó el hábito difícilmente vuelva atrás.
"Las promos pueden empujar el primer uso, pero la experiencia define si el usuario se queda. Y cuando esa experiencia es mejor, el hábito se instala", asegura el ejecutivo.
Está claro que la adopción de medios de pago digitales en el transporte crece mes a mes, y que cada vez más argentinos la usan. El desafío de la industria ya no será sólo sumar usuarios, sino llevar el hábito a más casos de uso para que sea la experiencia (y no el descuento) el driver de valor para el cliente.