Banco Galicia impulsó una nueva estrategia de crédito con foco en PyMEs lideradas por mujeres, en un contexto donde el acceso al financiamiento aún es uno de los principales desafíos para el crecimiento del sector.
La iniciativa fue presentada en Buenos Aires durante un encuentro organizado junto a Mujeres Argentinas Emprendedoras, que combinó contenidos prácticos con espacios de networking para empresarias.
De acuerdo con datos de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa, cerca de 40% de las pequeñas y medianas empredas en el país son lideradas por mujeres, un número que muestra crecimiento pero que no se refleja en igualdad de acceso al crédito.
Frente a este escenario, la entidad financiera diseñó un préstamo específico orientado a mujeres empresarias, con condiciones diferenciales para facilitar su acceso.
La línea contempla tasas preferenciales, un plazo de hasta 12 meses y una gestión completamente digital, sin necesidad de presentar avales ni garantías tradicionales.
Desde el banco indicaron que la propuesta busca reducir barreras de entrada al financiamiento, uno de los puntos más críticos para la expansión de pequeñas y medianas empresas.
Galicia y su estrategia para potenciar su negocio dentro del sistema financiero
Más allá de esta propuesta, desde hace años que el Banco Galicia trabaja con líneas de crédito vinculadas a la diversidad e inclusión. Estas se estructuran sobre varios ejes como por ejemplo:
- género
- discapacidad
- vulnerabilidad
- generaciones
En ese sentido, la iniciativa también forma parte de una mirada más amplia sobre el rol del crédito como herramienta de desarrollo productivo.
"La competitividad de las PyMEs es clave para el crecimiento económico, y esa competitividad se potencia cuando es inclusiva", detalló Constanza Gorleri, responsable de sostenibilidad de la entidad.
La propuesta se inscribe dentro de la estrategia de sostenibilidad de Banco Galicia, que integra de forma transversal criterios de diversidad, equidad e inclusión en la toma de decisiones crediticias y en el diseño de productos financieros.
Este enfoque, además de ampliar el acceso al financiamiento para sectores minoritarios, alinea el negocio con estándares de impacto medible, a través de herramientas de financiamiento sostenible.
De esta manera, el banco avanza hacia una lógica en la que el crédito, además de definirse por variables tradicionales como el riesgo y la rentabilidad, se analiza por su potencial de generar impacto económico y social.