En los últimos 12 meses, el financiamiento a familias mostró un deterioro marcado, con un fuerte incremento en los niveles de morosidad que reflejan un cambio en la capacidad de pago.

Los registros muestran que la proporción de créditos en situación irregular para personas físicas pasó del 2,67% en enero de 2025 al 10,6% un año más tarde, alcanzando el punto más alto en casi 20 años.

Al interior de esta tendencia, los préstamos personales concentran el mayor deterioro, con tasas de incumplimiento que se ubican en niveles no vistos en aproximadamente 15 años, reflejando un agravamiento sostenido en la calidad del crédito.

La mora escala en todos los segmentos del crédito

El último Informe de Bancos del Banco Central de la República Argentina evidenció un deterioro en la calidad crediticia, con una mora del financiamiento al sector privado que alcanzó 6,4% en enero.

Este nivel representa un incremento de 0,8 puntos porcentuales frente a diciembre y una suba de 4,77 puntos porcentuales en comparación con el mismo mes de 2025, confirmando una tendencia acelerada.

El deterioro fue generalizado entre las entidades financieras, aunque el impacto resultó más pronunciado en los créditos destinados a familias, donde la morosidad registró un aumento mensual de 1,3 puntos porcentuales.

Dentro de las distintas líneas, los préstamos personales mostraron el mayor nivel de incumplimiento con 13,2% y un alza mensual de 2,2 puntos porcentuales, consolidándose como el segmento más comprometido.

En paralelo, los créditos hipotecarios registraron una mora de 1,3% con un incremento de 0,1 puntos porcentuales, mientras que los prendarios alcanzaron 6,3% con una suba de 0,5 puntos porcentuales mensual.

Por su parte, el financiamiento mediante tarjetas de crédito escaló a 11% tras avanzar 1,7 puntos porcentuales, en un contexto donde todos los segmentos marcaron máximos desde al menos 2004, superando picos previos de 2019 y 2021.

Las familias lideran el deterioro y crecen los atrasos

De acuerdo con estimaciones de la consultora 1816 basadas en datos del Central de Deudores (Cendeu) del BCRA, la proporción de familias con atrasos pasó de 10,6% en enero a 11,2% en febrero.

En comparación, la morosidad de las empresas avanzó de 2,8% a 2,9%, mientras que el indicador agregado del sector privado registró un incremento desde 6,4% hasta 6,7% en el mismo período.

Estos datos anticipan los resultados oficiales que el Banco Central difundirá hacia fin de mes y confirman una tendencia de deterioro sostenido en la calidad del crédito dentro del sistema bancario.

Con esta evolución, los atrasos de los hogares frente a las entidades financieras acumulan 16 subas consecutivas y alcanzan el nivel más elevado registrado en más de veinte años.

El ministro de Economía, Luis Caputo, señaló que es necesario "seguir bajando la inflación, que bajen las tasas y que los bancos den plazos para que la gente se vaya acomodando".

Además, vinculó la suba de la mora con tensiones políticas recientes al afirmar que "esto es un coletazo del ataque político del año pasado: las tasas subieron fuertemente y algunas personas tienen y tuvieron dificultades. Eso se va a ir acomodando. No es problemático a futuro".

Desde la consultora LCG explicaron que el deterioro en los créditos a familias responde a niveles elevados de tasas activas combinados con un contexto de estancamiento en los ingresos reales.

A este cuadro se suma que la tasa de interés real se mantiene por encima de la inflación, lo que impide que las deudas pierdan valor con el tiempo y agrava la carga financiera.

Billeteras y financieras no bancarias con niveles críticos

El deterioro en la capacidad de pago también alcanza a billeteras virtuales y entidades no bancarias, donde en algunos casos los niveles de morosidad superan el 30%.

Este comportamiento refleja la vulnerabilidad de los usuarios que dependen de microcréditos para afrontar gastos cotidianos, especialmente fuera del circuito financiero tradicional.

Datos recientes muestran diferencias marcadas entre entidades, con Tarjeta Naranja liderando con 35,7% de préstamos en situación irregular, seguida por Cencosud con 25,5%.

En el mismo segmento, Credicuotas Consumo registró una mora de 25,4%, mientras que Mercado Libre, a través de Mercado Pago, reportó un nivel inferior de 14,7%.

"Entre las diferentes entidades que componen el sistema de entidades financieras, los bancos son los de menor tasa de incumplimiento, con los privados levemente por encima de los públicos.

Por otro lado, las entidades financieras no bancarias tienen niveles de mora promedio más altos, superiores ya al 30%, igual que las compañías que financian sus ventas, como electrodomésticos o textiles", detalló un informe de Empiria.

Más crédito, pero con señales de estancamiento

Desde el sector bancario explican que parte del aumento de la mora se vincula con la expansión del crédito a familias registrada en los últimos años.

Antes del cambio de gestión, una porción significativa de las carteras se destinaba al sector público, mientras que actualmente casi la mitad del financiamiento se dirige al sector privado.

Este giro impulsó una mayor inclusión crediticia, aunque también expuso a más hogares a niveles de endeudamiento crecientes en un contexto económico desafiante.

Según datos del sector, el crédito bancario pasó de representar el 5% del PBI a cerca del 12% en 2025, acercándose a niveles observados en ciclos anteriores.

Sin embargo, en los primeros meses del año comenzó a observarse una desaceleración en la dinámica de préstamos, con crecimientos nominales que no logran sostenerse en términos reales.

En marzo, el stock de crédito en pesos alcanzó los $95,7 billones, con una suba mensual de 2,4%, que habría quedado por debajo de la inflación estimada.

"Completamos un trimestre con el mismo comportamiento: leves incrementos nominales que no llegan a compensar la pérdida del valor de la moneda, lo cual implica una variación real negativa de la cartera nominada en pesos" explicó Guillermo Barbero, socio de First Capital Group.

"Esto sumado a un crecimiento anual de solamente el 12,2% nos indica un estancamiento en la recuperación del crédito", concluyó Barbero.

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