La provisión de servicios financieros va más allá de la banca o las fintech. Compañías de distinto tamaño también requieren para sus tareas diarias diferentes prestaciones que le permitan agilizar su negocio.
En este sentido, Banco CMF relanzó su estrategia bajo la marca QORP para proveer fintech as a service, es decir, diferentes servicios financieros para que los integren otras compañías en sus sistemas, en una estrategia conocida como finanzas embebidas.
El banco que se reconvierte
"Hoy, todas las empresas tienen mucho valor en su cadena. Vimos una necesidad en compañías, en especial las Pymes, que necesitan tecnología, pero a veces los números no dan porque el costo operativo es alto. Y todos los servicios fintech están un poco 'apagados' para este sector", revela a iProUP Maximiliano Cohn, CIO de Banco CMF.
De acuerdo con el directivo, la inteligencia artificial cambió las necesidades de las firmas. "Las empresas requieren identificar pagos, automatizar cobranzas, conciliación, etcétera".
De esta forma, una compañía puede digitalizar toda su cadena de pagos y conciliarlos de forma automática, reduciendo el error humano y optimizando el desempeño de su personal. Desde transferencias y cobros con tarjetas, hasta cheques electrónicos, un instrumento en el que CMF se hizo fuerte: fue el primer banco en ofrecer echeqs en dólares.
Este plan contempla incluso la posibilidad de ofrecer todo el servicio de billetera "marca blanca" –reduciendo el tiempo de desarrollo y evitando las licencias ante los reguladores– para firmas que busquen ampliarse al mundo fintech.
Así, buscan capitalizar una tendencia creciente: empresas de diversos rubros buscan ofrecer mayor valor a sus "comunidades" de usuarios, con servicios financieros a la medida de ese segmento.
Según Cohn, las licencias de proveedor de servicios de pago (PSP) o de activos virtuales (PSAV), agregador y otras figuras, fueron subestimadas por algunas firmas que se enfrentaron a mayores gastos legales para cumplir con la regulación.
"Ofrecemos el modelo de PSP as a service. Somos un mayorista de licenciamiento: vos vendés tecnología a clientes y yo te doy servicios de banco. Damos alternativas a las fintech que tienen una billetera, ecosistema o apuntan a un segmento", desarrolla.
Según el directivo, "el foco está puesto en las Pymes: qué servicios se pueden brindar a las empresas para que su operatoria sea más eficiente. Achicamos los costos y la conciliación es en tiempo real".
El plan "fintech premium" para empresas
Asimismo, Banco CMF también brindala plataforma de banco sponsor, es decir, la entidad que permite a las fintech la conexión bancaria y la gestión de cuentas CVU. Un sector en el que juegan BIND (Carrefour Banco y App YPF) y Coinag, de fuerte presencia entre las billeteras cripto locales.
"Tenemos 10 fintech y empresas grandes que ya operan con API integradas, como laboratorios, cadenas de retail y cadena de distribución que tienen billetera propia", revela Cohn.
En el rubro fintech, asegura que "la billetera propia permite a las empresas prestamistas bajar la mora, porque si tiene saldo pueden descontar desde ahí. Todo el negocio de remesas también está explotando".
Cohn resume que son "fintech segmento black", en relación a que privilegian sumar clientes que hagan match con una propuesta "premium" basada en cercanía y atención personalizada. Entre las firmas que utilizan sus servicios se destacan:
- Laboratorio Roemmers
- Capex SA, dedicada a la industria de la energía
- Bodega Rutini Wines
Para dar servicio, generaron una serie de plataformas de programación de aplicaciones (API), que sirven para conectar los sistemas del banco con los de sus clientes, para que puedan ofrecer a su vez servicios financieros.
Esto les permitirá participar en la próxima fase del negocio: las finanzas abiertas, una plataforma que el Gobierno anunció el año pasado para que los usuarios puedan compartir –con consentimiento previo– su información entre entidades para, por ejemplo, no presentar certificados de ingresos para un préstamo.
El plan "cripto" de CMF
Si bien pueden ofrecer servicios cripto a través de una ALyC, la compañía por el momento no solicitó una licencia de PSAV para no competir con sus clientes del rubro.
Sin embargo, dentro de su estrategia de proveedor de infraestructura, CMF es una de las entidades locales que participa de las pruebas de la JPM Coin, el token de depósito creado por JP Morgan para uso institucional.
"En una primera fase, se espera que los bancos trabajen en la integración de los servicios disponibles para comprobar mejoras en tiempos de las liquidaciones y conciliaciones interbancarias de los bancos integrados", anticipa Cohn.
Estas pruebas se realizan "en principio sin dinero, con compensaciones de forma tradicional, pero la registración de las operaciones se realizaría con tecnología on-chain", según el directivo.
"Si bien el concepto está en fase de diseño, el objetivo es implementar un DLT (tecnología de registro distribuido), para reducir costos, mejorar velocidad y eficiencia operativa", completa.
Todo esto, de acuerdo con Cohn, se realizará en circuito cerrado o closed loop solo entre las instituciones participantes, con el "objetivo principal de contar con un registro de deuda compartido con la potencia del on-chain. Se estima que poco a poco se tokenicen activos y luego contratos inteligentes".
Las claves de la JPM Coin y su posible implementación en Argentina
En este sentido, resalta que "una vez afinado el MVP, los bancos podrán ofrecer una mejora de la seguridad, de los tiempos de las operaciones locales propias y de las de sus clientes".
"Considerando que el regulador avanza con iniciativas que permitirán la utilización de criptoactivos, stablecoins más precisamente, puede ser una gran herramienta para pagos crossborder en tiempo real, siempre que las políticas económico-financieras no generen descalces en monedas duras", añade.
El plan contempla el uso de activos digitales como medios de compensación, tanto a nivel local como internacionalmente. Es decir, informar si un banco está en posición acreedora o deudora frente a otro a partir de las transferencias de sus usuarios.
Con este modelo, el Banco CMF apuesta a aprovechar su infraestructura para potenciar a otras empresas que buscan proveer servicios financieros. Un rol poco visible, pero donde varios jugadores están construyendo valor.