El ecosistema financiero argentino se encuentra en un punto de ebullición ante el avance del proyecto de reforma laboral en el Congreso de la Nación, que volverá a tratarse el miércoles.
El foco del conflicto se centra en el Artículo 35 de la iniciativa oficialista, el cual propone habilitar formalmente el pago de salarios a través de cuentas de pago ofrecidas por Proveedores de Servicios de Pago (PSP), comúnmente conocidos como billeteras virtuales.
Esta medida ha generado una grieta profunda: mientras las asociaciones bancarias denuncian riesgos sistémicos y una posible caída del crédito, la Cámara Argentina Fintech sostiene que se trata de un paso indispensable hacia la libertad de elección y la modernización del sistema.
La advertencia de los bancos: riesgo sistémico y desintermediación
Las dos principales cámaras del sector, la Asociación de Bancos Argentinos (ABA) y la Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República Argentina (ABAPPRA), manifestaron su rechazo frontal a este artículo a través de documentos enviados a figuras clave del Congreso, como la senadora Patricia Bullrich y el diputado Martín Menem.
El argumento central de los bancos es que el pago de haberes en cuentas virtuales no cuenta con las mismas garantías y protecciones legales que las cuentas bancarias tradicionales (CBU).
Según las entidades financieras, el sistema actual de "triple protección" –integrado por el Seguro de Depósitos (SEDESA), el régimen de pasivo privilegiado y un marco de resolución especial ante crisis– asegura que el salario del trabajador permanezca resguardado bajo un estándar mínimo de seguridad jurídica.
Para las cámaras bancarias, la habilitación de las billeteras digitales para este fin generaría:
- Asimetría regulatoria: los bancos consideran que los PSP no están sujetos a los mismos requisitos de supervisión y exigencias patrimoniales que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) impone a las entidades con licencia bancaria
- Contracción del crédito: ABAPPRA estima que la salida de estos fondos del circuito bancario tradicional provocaría un "efecto desintermediación". Se calcula que el crédito bancario puede contraerse significativamente afectando el financiamiento a Pymes, consumo y préstamos hipotecarios
- Falta de transparencia: las entidades aseguran que, a diferencia de los bancos, cuya información financiera es pública y auditable, los PSP operan bajo un marco que no permite a los usuarios conocer con claridad en qué se invierten sus recursos
La respuesta fintech: libertad, competencia y realidad económica
Desde la Cámara Argentina Fintech, la visión es diametralmente opuesta. La entidad sostiene que el debate no se trata de imponer el uso de billeteras, sino de "ampliar derechos" y adecuar la ley a una realidad que ya es masiva en el país.
Según datos oficiales del BCRA citados por la entidad, solo en diciembre se realizaron 753 millones de transferencias inmediatas, de las cuales el 75% tuvo como origen o destino una CVU.
La respuesta de las fintech se estructura en varios puntos clave que buscan desmitificar las advertencias bancarias:
- Seguridad y Regulación: la Cámara subraya que los PSP ya están registrados y supervisados por el BCRA bajo un marco específico que contempla protección al usuario y seguridad tecnológica
- Los fondos están en los bancos: contrario a la idea de que los fondos "salen" del sistema, la normativa vigente obliga a los PSP a mantener el 100% de los fondos de los usuarios depositados en cuentas bancarias a la vista, separadas del patrimonio de la empresa. Por ende, desde el punto de vista funcional, el dinero sigue alojado en bancos
- El fin del "fondeo gratuito": para las fintech, la resistencia de los bancos no responde a una preocupación por la seguridad, sino al temor de perder el "fondeo gratuito" que obtienen de los salarios cautivos, los cuales utilizan para financiar préstamos sin tener que competir en un mercado abierto
- Ampliación del acceso al crédito: el sector fintech destaca que ya han otorgado 5,7 millones de créditos vigentes, con un crecimiento interanual del 68%, llegando a sectores históricamente excluidos del sistema tradicional que ahora pueden construir un historial crediticio gracias a sus billeteras digitales
Para las fintech, el salario es una de las pocas operaciones masivas donde todavía no existe plena libertad de elección del canal de cobro.
Comparan esta situación con la reciente apertura de medios de pago en el transporte público: sumar opciones no elimina las anteriores, sino que fortalece la infraestructura y beneficia al usuario.
"El salario pertenece al trabajador", enfatiza el comunicado de la Cámara Argentina Fintech, instando al Congreso a no mantener "privilegios regulatorios" que hoy obligan a millones de personas a utilizar canales que quizás no son de su preferencia para administrar su ingreso diario.
Perspectivas para 2026
El conflicto se desarrolla en un año que los analistas ya catalogan como el "año de los neobancos":
Mientras los bancos tradicionales intentan proteger su rol histórico como pagadores de sueldos y advierten sobre un posible "cisne negro" que afecte la liquidez del sistema, las fintech presionan para que la ley deje de correr detrás de una realidad económica donde la billetera virtual ya es el centro de su vida financiera.
La resolución del Artículo 35 en el Congreso no solo definirá quién maneja los flujos de capital de millones de trabajadores argentinos, sino que también marcará el ritmo de la competencia y la inclusión financiera en la Argentina de los próximos años.