El furor inicial por la Inteligencia Artificial Generativa, que marcó los últimos dos años del mercado global, está dando paso a una etapa mucho más madura y selectiva. En este contexto, Paulino Seoane, Head of Investment Ideas en Balanz, trazó en exclusiva para iProUP la hoja de ruta que marcará el ritmo de los CEDEARs durante 2026.
Para el experto, la clave del año será la "IA de especialización", una evolución de las herramientas genéricas que conocimos hasta ahora. "Nuestras recomendaciones siguen estando en todo lo concerniente a IA, considerando que será el año de consolidación de algunas tecnologías y el abandono de otras", advierte el especialista, subrayando la importancia de ser "quirúrgicos" al elegir activos.
El zarpazo de Google y la integración vertical
En este nuevo mapa, surge un nombre que podría dar el zarpazo: Alphabet (Google). Con una cotización en su CEDEAR que ronda los $8.410 (Ratio 1:58), la empresa del buscador cuenta con una ventaja competitiva única por su integración vertical.
"Tienen el diseño de los chips, los modelos de entrenamiento y, lo más importante, el acceso a los datos. Esto la convierte hoy en la segunda compañía más valiosa, a punto de desplazar a Nvidia", señala Seoane. El análisis identifica que el negocio ya no se trata solo de quién fabrica el chip, sino de quién provee la energía para los data centers y quién diseña los servidores.
Bajo esta lógica, los sectores más favorecidos por estas alianzas tecnológicas serán el financiero y el de salud, donde la IA aplicada a diagnósticos y finanzas personales mostrará resultados tangibles en los balances corporativos de este año.
Cripto sin riesgos corporativos: la opción IBIT
Para el ahorrista que mira de reojo el sector cripto pero teme la volatilidad extrema de las empresas "mineras" o de software como Strategy (MSTR), Seoane aporta claridad. Considera que estas últimas son "apuestas sofisticadas" que pueden sufrir bajas mayores a las del propio Bitcoin debido a su apalancamiento.
Para el inversor promedio, su recomendación es ir a lo seguro: "Sugerimos invertir en el IBIT, el CEDEAR que copia al Bitcoin 1:1, evitando el riesgo de la gestión corporativa". De esta forma, se captura el movimiento del activo digital sin la exposición a los manejos de una empresa privada.
Guía para empezar con u$s1.000
Finalmente, al ser consultado sobre cómo debería empezar un ahorrista que cuenta con u$s1.000, el estratega de Balanz es pragmático y evita las apuestas individuales riesgosas.
"Lo mejor sería directamente apuntar al índice SPY, que diversifica en las 500 compañías más grandes de Estados Unidos", explica.
Para Seoane, la liquidez es el seguro de vida del inversor. Advierte que buscar rendimientos "tentadores" en papeles poco operados es un riesgo innecesario.
"Invertir en índices o acciones conocidas asegura precios razonables y un spread (brecha entre compra y venta) siempre bajo", concluye, marcando la diferencia entre apostar y construir una cartera con visión de futuro.