Los activos vinculados al mundo cripto vuelven a ganar protagonismo entre los inversores locales a través de los CEDEAR, impulsados por el optimismo global en torno a los mercados estadounidenses y el renovado apetito por riesgo.
En un cierre de año que estuvo marcado por fuertes flujos hacia la renta variable de EE.UU, con ingresos semanales por encima de u$s16.000 millones y un S&P 500 que avanzó más de 16% en 2025, los vehículos ligados a Bitcoin y Ethereum mostraron un comportamiento atractivo, con especial foco en instrumentos como IBIT (el Cedear del ETF spot de BlackRock) y ETHA (exposición a Ethereum), además de estrategias corporativas como Strategy (MicroStrategy), que continuó funcionando como un "proxy" de alta beta del precio de BTC.
La dinámica de mercado fue particular: mientras Bitcoin se movió lateral cerca de u$s9.000 con una demanda institucional algo más fría y ETF spot registrando semanas de rescates, los inversores no abandonaron del todo la tesis cripto.
De hecho, la mejora en el clima financiero global, el flujo masivo hacia money markets como posición táctica y la expectativa de que el ciclo 2026 traiga un escenario más favorable para activos de riesgo sostuvieron el interés por estos CEDEAR.
IBIT y ETHA lograron preservar atractivo como vehículos de exposición directa a cripto, mientras que Strategy volvió a mostrar su doble filo: mayor sensibilidad al precio de Bitcoin, pero también mayor volatilidad, algo que en el mercado argentino muchos inversores están dispuestos a tolerar si la narrativa de mediano plazo se recompone.
Mercado cripto agitado
El asesor de inversiones, Leandro Monnittola comenta a iProUP que el año arranca con un clima de optimismo impulsado por las primeras señales cripto del año y con la expectativa de que la volatilidad en el mundo cripto comenzara a estabilizarse.
"Sin embargo, 2025 fue un año donde la volatilidad no cedió y, tras marcar nuevos máximos históricos, las principales criptomonedas cerraron el año a la baja", recuerda el experto.
Dentro del universo de instrumentos vinculados al ecosistema cripto, Monnitolla menciona que los ETF gestionados por BlackRock tuvieron un desempeño negativo, con caídas cercanas al 10% en el año. Tanto el IBIT (iShares Bitcoin Trust) como el ETHA (iShares Ethereum Trust) lograron amortiguar parte de la corrección gracias a una gestión más balanceada, pero no escaparon al contexto adverso.
"Si se miran los CEDEAR más relevantes del sector, el caso más golpeado fue MicroStrategy (MSTR), la empresa pública con mayor tenencia de Bitcoin del mundo, que terminó el año con una caída cercana al 50% en su cotización. En contraste, la minera estadounidense Riot Platforms (RIOT) mostró resiliencia.
Y agrega que "HUT8 (Hut 8 Mining Corp.) fue una de las grandes ganadoras del año, con un rendimiento superior al 120% y una rápida recuperación tras la corrección de octubre", asegura Monnitolla.
Por el lado de las empresas ligadas a servicios y pagos digitales, Block (ex Square) y Coinbase (COIN) finalizaron el año con bajas en el rango del 12% al 20%. Monnittola comenta que si bien cerraron en terreno negativo, la magnitud de la caída fue menor en comparación con otros protagonistas del mercado cripto, "lo que refleja cierta resiliencia dentro de un año que estuvo lejos de ser tranquilo".
Criptomonedas: qué pasó con los ETF
Renato Campos, analista de mercados de GH trading, asegura a iProUP que los CEDEAR vinculados a Bitcoin y al ecosistema cripto se convirtieron en una de las puertas de entrada más utilizadas por inversores que buscan exposición regulada a este mercado.
"Instrumentos como IBIT, ETHA o acciones como Strategy prometen capturar el lado institucional de una narrativa que durante años fue marginal", sostiene el experto. Sin embargo, comenta que el año pasado dejó una lección "algo extraña, por lo que institucionalizar no equivale a domesticar la volatilidad".
IBIT, que replica al ETF spot de Bitcoin, mostró mayor estabilidad relativa frente a otras alternativas, aunque no estuvo exento de correcciones, dice Campos. "ETHA, ligado a Ethereum, volvió a mostrar comportamiento más errático, reflejo de un activo cuya propuesta va mucho más allá de ser reserva de valor", sostiene Campos.
Mientras que empresas como Strategy amplificaron los movimientos del mercado, para bien y para mal, "funcionando más como vehículos apalancados que como inversiones tradicionales".
Mercado cripto: qué esperar para 2026
Por último, el asesor de inversiones, Gastón Lentini, explica que, existe una relación muy antigua entre la cantidad de dinero en circulación en la economía y el precio de Bitcoin.
A diferencia de otros ciclos, comenta Lentini, esta vez no hubo una verdadera altseason: Bitcoin marcó máximos en u$s126.000, corrigió, pero no vimos luego una nueva ola de subas generalizadas en el resto de las criptomonedas. En ese marco, esta parece ser una corrección sana, que podría encontrar piso o moverse de forma lateral alrededor de la zona de u$s80.000, para encarar 2026, con algo de suerte, en un escenario más positivo, anticipa el experto.
Campos concluye que de cara a 2026, la discusión ya no es si Bitcoin sube o baja, sino qué rol cumple en una cartera. "IBIT se afianza como la opción más estable y regulada, mientras que ETHA y las acciones del ecosistema siguen siendo jugadas tácticas".
A medida que Bitcoin se "financieriza", adopta también los vicios del mercado tradicional: "Expectativas altas, correcciones abruptas y volatilidad que depende del humor inversor. Más que preguntarse cuánto pueden subir estos instrumentos, la clave es cuánta volatilidad estamos dispuestos a soportar en un contexto donde el optimismo convive con el riesgo de ajustes rápidos", dice el estratega.