Puntos importantes
El mercado laboral argentino registró una reducción del empleo registrado y un avance de modalidades laborales con mayor precariedad y menor estabilidad general durante la gestión presidencial de Javier Milei.
Los indicadores muestran mayores dificultades para conservar puestos formales y, entre quienes los pierden, obstáculos crecientes para regresar a ocupaciones con condiciones laborales similares dentro del segmento formal.
La caída acumulada del empleo registrado, junto con el avance del cuentapropismo, modificó la estructura ocupacional y profundizó el deterioro de las condiciones laborales en Argentina.
La permanencia en empleos formales sigue cayendo
Los datos de la Encuesta Permanente de Hogares del INDEC indican que apenas 76 de cada 100 asalariados privados registrados continúan doce meses después en el mismo empleo formal.
Esa proporción constituye el registro más bajo de la última década, frente a 80 de cada 100 durante 2024-2025 y 79 durante 2018-2019, según los datos oficiales publicados por INDEC.
El deterioro también se observa en los cambios de modalidad laboral, ya que quienes pasaron del empleo privado registrado al informal aumentaron del 7,1% al 7,8% en dos años.
En paralelo, la proporción de trabajadores que dejaron un puesto registrado para convertirse en cuentapropistas subió del 3,4% al 4,6% entre los casos analizados durante el período relevados.
Los Estudios Económicos del Banco Provincia señalaron que, entre casi 20 trabajadores que modificaron su modalidad de contratación, más del 60% continuó dentro del mercado laboral, aunque en distintas condiciones en total.
Sin embargo, ese grupo enfrentó principalmente condiciones más precarias, mientras un informe de la consultora C-P detectó además una pérdida significativa de ingresos reales entre quienes cambiaron de modalidad.
Los trabajadores que pasaron a la informalidad perdieron 14% de poder adquisitivo, mientras quienes eligieron el autoempleo registraron una disminución del 28% en sus ingresos reales.
Más puestos de trabajo registrado desaparecen
La menor calidad laboral coincidió con una reducción concreta de puestos registrados: entre noviembre de 2023 y abril de 2026 desaparecieron más de 235.000 empleos privados registrados, 3,7% en total.
El sector público también redujo su dotación durante ese período, con 73.000 puestos menos, equivalente a una contracción del 2,1% en el empleo estatal total registrado durante el período.
En el trabajo de casas particulares también hubo retrocesos, con alrededor de 20.000 empleos desaparecidos, cifra que representó una reducción del 4,5% dentro del segmento durante ese período analizado.
En sentido contrario, el monotributo sumó 150.000 personas, con un crecimiento del 7,5%, aunque esa incorporación no alcanzó para compensar la caída del empleo asalariado registrado durante esos meses.
Al reunir todas las categorías laborales, el período terminó con una destrucción cercana a 180.000 puestos, equivalente al 1,4%, según el balance de los registros laborales disponibles del período.
El resultado muestra una estructura ocupacional con menor peso del empleo registrado y mayor presencia de alternativas independientes, mientras el acceso y la permanencia formal siguen debilitándose de manera sostenida.
El cuentapropismo gana terreno entre los trabajadores argentinos
Durante el primer trimestre de 2026, los aglomerados urbanos concentraron 13,47 millones de trabajadores: 71,8% eran asalariados, 24,2% cuentapropistas, 3,7% patrones y 0,3% familiares sin remuneración.
En comparación con el primer trimestre de 2025, el cuentapropismo ganó 0,7 puntos porcentuales y los patrones aumentaron 0,3 puntos, mientras la participación asalariada cayó 0,9 puntos porcentuales.
La consultora Politikón Chaco señaló que, entre los primeros trimestres de 2017 y 2026, el cuentapropismo alcanzó 24,2%, segundo mayor nivel histórico y cercano al récord registrado anteriormente en la serie.
El máximo fue de 24,4% en 2021, año que también registró la menor participación histórica del empleo asalariado dentro de esa misma comparación trimestral entre los años de referencia.
Desde 2017, el trabajo por cuenta propia avanzó 3,3 puntos porcentuales, mientras el asalariado perdió 2,4 puntos; además, Politikón Chaco identificó un sesgo hacia modalidades no asalariadas en ese período.
La consultora concluyó que esta tendencia se explica así: "Cerca de siete de cada diez nuevos ocupados correspondieron al cuentapropismo, mientras que el empleo asalariado exhibió un crecimiento prácticamente estancado".
El deterioro laboral también preocupa a los argentinos
El deterioro también se refleja en la percepción social: en julio, 73% de los consultados por Latam Pulse Argentina evaluó negativamente el mercado laboral del país, según el relevamiento oficiales.
El relevamiento de AtlasIntel y Bloomberg mostró además que 70% calificó negativamente a la economía local, mientras 60% consideró mala la situación económica de su hogar en julio.
El desempleo apareció como el segundo problema más mencionado, con 46,5% de las respuestas, apenas por debajo de la corrupción, que alcanzó 47,7% entre los encuestados de ese mes.