Argentina lidera el ranking regional de salario pretendido en dólares, con un promedio de u$s1.292 mensuales, según el último Informe Regional de Jobint.
El dato refleja la presión inflacionaria acumulada y la expectativa de los trabajadores locales frente a un mercado laboral que busca recomponer ingresos en un contexto de alta volatilidad.
Cuánto piden los argentinos para trabajar y por qué lideran en salarios dolarizados
El informe de Jobint muestra que entre enero de 2020 y abril de 2026, la inflación acumulada en Argentina alcanzó un 3820,6%, lo que explica en gran medida la disparada de las pretensiones salariales.
En ese período, el salario pretendido en dólares creció 53,08% medido al dólar oficial y 139,67% al dólar MEP, muy por encima de países como Chile (17,43%) o Perú (15,90%). Ecuador apenas registró un 0,57% y Panamá incluso mostró una caída del 3,07%.
En el ranking regional, Argentina encabeza con u$s1.292 mensuales, seguida por Chile con u$s1.210 y Panamá con u$s992. Perú y Ecuador cierran la tabla con u$s987 y u$s811, respectivamente.
El contraste evidencia en el informe cómo la dinámica inflacionaria y cambiaria argentina impacta en las expectativas de los trabajadores, que buscan protegerse frente a la pérdida de poder adquisitivo.
Si bien el acumulado de seis años muestra un crecimiento explosivo, en el último año los salarios pretendidos en Argentina registraron una leve caída interanual del 0,53% en dólar MEP y del 7,95% en dólar oficial.
El informe también detalla diferencias por sectores y seniority. En Administración y Finanzas, el salario pretendido junior en Argentina alcanza los u$s1.049. En posiciones de mayor responsabilidad, los valores en Argentina se disparan aún más, con promedios que superan los u$s2.200 en jefaturas y supervisión.
Los trabajadores buscan recomponer ingresos en un contexto de inflación desbordada y múltiples tipos de cambio, mientras que las empresas enfrentan dificultades para sostener estructuras salariales competitivas.
La brecha entre dólar oficial y MEP, que se redujo a apenas seis puntos porcentuales, es observada con atención por el mercado laboral, ya que condiciona tanto las expectativas de los empleados como las decisiones de contratación.