Fin de año suele ser un mes de balances y, sobre todo, de proyecciones. En un mercado laboral que intenta sanar las heridas de años de alta inflación, los trabajadores argentinos parecen haber entrado en una fase de cautela. Según el último Index del Mercado Laboral de Bumeran, al que accedió iProUP, el salario promedio pretendido alcanzó los $1.798.322 por mes en noviembre.
La cifra marca un punto de inflexión: el incremento respecto a octubre fue de apenas un 0,11%, quedando significativamente por debajo del 2,5% de inflación del mismo mes.
Esta moderación en las expectativas llega tras un año de "serrucho" en el cual, si bien en el acumulado anual (39,85%) las pretensiones aún le ganan al IPC (27,9%), el ritmo mensual empezó a enfriarse.
Fuente: Bumeran
El mapa de las aspiraciones: de los $4,6 millones al "piso" operativo
El informe permite diseccionar qué sectores mantienen las expectativas más altas. El segmento de supervisor y jefe promedió una solicitud de $2.633.088, mientras que en la categoría Semi-Senior y Senior el pedido fue de $1.811.826.
Al hacer zoom en los puestos, los contrastes son brutales:
- Los "top" del mercado: en el nivel de jefaturas, el área de Impuestos lidera con una pretensión de $4.600.000
- Le siguen Minería, Petróleo y Gas ($3.300.000 para Senior) y Planeamiento Económico Financiero ($2.012.500 para Junior).
- Los más postergados: en la otra punta, los pedidos más bajos se concentran en Mantenimiento y Limpieza ($825.000 para Junior) y Camareros ($900.000 para Senior).
Esta brecha refleja una economía donde los sectores exportadores o de servicios especializados logran despegarse, mientras que los servicios básicos quedan anclados a la pérdida del poder de compra general.
Fuente: Bumeran
La mirada de los expertos: el fin del "efecto millón"
Para entender por qué los argentinos moderan sus pedidos, pero siguen sintiendo que no alcanza, iProUP consultó a especialistas que vienen siguiendo esta evolución.
Marcos Zocaro, tributarista y especialista en finanzas, advierte sobre un fenómeno sociocultural: "El sueldo 'millonario' en pesos ya no genera impacto psicológico. El número impresiona cada vez menos porque muchas veces no alcanza para cubrir las necesidades de una familia tipo".
En sintonía, Martín Kalos, director de Epyca Consultores, señala que el ingreso aspiracional perdió su valor simbólico. "Hoy, los trabajadores miden todo en dólares. Bajo esa comparación, todos sienten que perdieron. El sueldo medio se derrumbó drásticamente desde 2016 y la gran mayoría sigue muy por debajo de los niveles de hace años".
Por su parte, el economista Aldo Abram, director de la Fundación Libertad y Progreso, aporta una visión sobre la estabilidad: "Con una inflación más baja, el dinero rinde un poco más y eso se refleja en que ya no hay esa urgencia desesperada por pedir aumentos de dos dígitos todos los meses. Pero venimos de una caída tan fuerte del poder adquisitivo desde mediados de 2023 que la recuperación real todavía se siente lenta en la calle".
Fuente: Bumeran
El contraste con los datos oficiales: registrados vs. informales
La cautela de los postulantes en Bumeran coincide con los últimos datos del Indec sobre salarios.
Aunque el índice total subió 2,5% (0,2 puntos arriba de la inflación), la "letra chica" muestra que los ganadores fueron únicamente los trabajadores informales (4,2%), aunque con el consabido rezago estadístico de cinco meses.
En cambio, los trabajadores registrados -el núcleo duro de la economía formal- perdieron contra los precios: el sector privado subió 2,1% y el público 1,9%, ambos por debajo del 2,3% de inflación de ese periodo.
Federico Barni, CEO de Bumeran, resume la tendencia: "En el acumulado anual el salario pretendido continúa en alza, superando la inflación. Sin embargo, en noviembre vemos esta moderación, ubicándose 2,39 puntos porcentuales por debajo de la inflación mensual".
Salarios pretendidos: la suba internaual
Hace un año, el panorama era distinto:
- En diciembre de 2024, el salario pretendido promedio era de $1.268.432
- Hoy, se ubica en el valor de $1.798.322
Las estadísticas exponen un incremento nominal en 12 meses ronda el 41%, una cifra que ha intentado seguirle el paso a la inflación interanual del 31,4%, pero que en los últimos dos meses parece haber encontrado un techo de resistencia.
¿Qué esperar para 2026? Con sectores como Recursos Humanos empujando fuerte (subieron sus pretensiones un 53% en el año) y otros como Tecnología, más cautelosos (27%), el mercado laboral inicia el nuevo año con una premisa clara: ya no se trata de pedir "más", sino de lograr que lo pretendido alcance para cubrir una canasta básica que, en octubre, subió más rápido (3,1%) que cualquier promedio salarial.