Un estudio reciente de Adecco reveló que el 83% de los trabajadores argentinos, especialmente los más jóvenes, experimenta desmotivación laboral o boreout, un fenómeno caracterizado por el aburrimiento extremo y la falta de estímulo en el trabajo.

La frase que más se repite entre los encuestados es contundente: "por esa plata me quedo en donde estoy", que refleja la resignación frente a salarios bajos y escasas oportunidades de crecimiento

A diferencia del burnout, que surge por la sobrecarga de tareas y el estrés, el boreout se relaciona con la monotonía, la falta de desafíos y la percepción de que el esfuerzo no se traduce en reconocimiento ni en mejoras salariales.

Según Adecco, este fenómeno afecta a ocho de cada diez empleados en Argentina, con mayor incidencia en jóvenes de entre 25 y 35 años, quienes manifiestan sentirse atrapados en puestos que no les ofrecen desarrollo profesional.

La frase "por esa plata me quedo en donde estoy" sintetiza el malestar de los trabajadores frente a un mercado laboral que ofrece salarios insuficientes y pocas alternativas de movilidad en el mercado local.

La inflación y la pérdida de poder adquisitivo agravan la situación, que genera un círculo vicioso: los empleados permanecen en sus puestos por necesidad económica, aunque reconocen que la falta de motivación afecta su productividad y bienestar.

83% de los jóvenes argentinos se siente desmotivado en el trabajo

Por qué los jóvenes se sienten desmotivados en su trabajo y no piensan en cambiar de empleo

El informe de la consultora subraya que este desgano no es sinónimo de pereza, sino de una "renuncia silenciosa" motivada por la falta de horizontes.

El boreout repercute en la salud mental de los trabajadores y en la competitividad de las compañías, detalla Adecco.

La desmotivación se traduce en menor compromiso, caída en la innovación y aumento del ausentismo

Adecco advierte que las empresas que no logren generar entornos de trabajo estimulantes corren el riesgo de perder talento clave, especialmente en sectores como tecnología, servicios financieros y comercio.

La consultora sostiene que revertir esta tendencia requiere políticas de retención más sólidas, que incluyan:

También destacan la necesidad de que las organizaciones reconozcan el boreout como un problema real, tan grave como el síndrome de burnout (o "trabajador quemado"), y lo aborden con estrategias de bienestar laboral.

Te puede interesar