El tablero político se reconfigura este miércoles en el Senado. Tras intensas negociaciones, el oficialismo busca la media sanción para la reforma laboral, un proyecto que promete modernizar el mercado de trabajo pero que ha encendido las alarmas en los sindicatos.
La gran duda que sobrevolaba la City y las oficinas de Recursos Humanos finalmente tiene una respuesta oficial: la reforma no será solo para los nuevos empleos.
Federico Sturzenegger, ministro de Desregulación y Transformación del Estado, fue tajante al respecto: "La reforma laboral es para todos los empleos, no para los nuevos". Esta definición marca un quiebre, ya que implica que los trabajadores que hoy están bajo la Ley de Contrato de Trabajo verán modificadas sus condiciones de salida en caso de un despido futuro.
Cómo impactará la reforma en los contratos vigentes
Aunque el Código Civil y Comercial establece que las leyes no pueden ser retroactivas, en materia laboral rige el principio de la norma vigente al momento de la extinción del vínculo. Esto significa que, si un trabajador que inició su relación hace diez años es despedido luego de que la reforma sea ley, el cálculo de su liquidación se regirá por las nuevas reglas.
Entre los cambios más polémicos que impactarán de forma transversal se encuentran:
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Corte en la indemnización: Se mantendría un mes de sueldo por año de servicio, pero se excluirían conceptos como el aguinaldo (SAC), premios y vacaciones del cálculo base
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Pago en cuotas: El proyecto introduce la posibilidad de abonar la indemnización en hasta 12 cuotas mensuales, con un tope de actualización por inflación más el 3% anual
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Fondo de Cese Laboral: Se habilita la creación de fondos administrados por terceros, similares al sistema de la UOCRA, cuya implementación dependerá de cada convenio colectivo
Qué flexibilidades introduce el proyecto en vacaciones y jornadas
Al igual que los ahorristas que analizan las tasas de las nuevas ON de YPF para ganar previsibilidad, las empresas buscan reglas claras para reducir la litigiosidad. El proyecto habilita el fraccionamiento de las vacaciones de común acuerdo y la creación de "bancos de horas" para compensar jornadas largas con días de descanso, sin necesidad de pagar horas extras en determinados supuestos.
Para los perfiles más jóvenes, la reforma amplía el período de prueba de 3 a 6 meses, pudiendo llegar a un año en el caso de las microempresas. Mientras tanto, en los pasillos del Congreso, el clima es de paridad total. De obtener la media sanción, el texto pasará de inmediato a la Cámara de Diputados para su sanción definitiva, en un trámite que el Ejecutivo espera cerrar antes de que termine febrero.