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Investigan el presunto robo de u$s106 millones en cuentas de exchanges centralizados

Fondos en stablecoins fueron convertidos a Ethereum y Monero para borrar su rastro. El investigador ZachXBT identificó once billeteras vinculadas.
Por iProUP
Economía Digital
06.11.2026 • 09:33hs • Economía Digital

Los protocolos de custodia y administración de activos digitales en el ámbito corporativo volvieron a quedar bajo la lupa internacional. Una entidad con sede en la Unión Europea habría sufrido un presunto robo por más de u$s106 millones a través del compromiso de varias de sus cuentas en plataformas centralizadas de intercambio (exchanges), de acuerdo con datos revelados por el medio especializado The Defiant.

La identidad de la organización perjudicada y el mecanismo exacto utilizado por los atacantes para vulnerar los accesos de seguridad permanecen bajo reserva. Hasta el momento, las pesquisas de los analistas de ciberseguridad se concentran en reconstruir la trayectoria posterior que siguió el capital sustraído a través de los registros públicos de la blockchain.

Según los relevamientos técnicos atribuidos al investigador independiente ZachXBT, la maniobra involucró una rápida triangulación de activos. Los atacantes extrajeron inicialmente los fondos en dólares sintéticos bajo las stablecoins USDC y USDT, para luego convertirlos de manera acelerada a Ether (ETH) mediante diversos servicios de canje instantáneo.

Cómo operó la ruta de lavado para dispersar los fondos en la blockchain

La dispersión de los activos digitales se estructuró a través de un esquema multietapa diseñado para entorpecer la trazabilidad analítica de las transacciones.

Tras consolidar las posiciones iniciales en Ether, los fondos fueron canalizados a través de plataformas de intercambio sin custodia, entre las que figuran los nombres de Kyrrex y WellWallet. Estas herramientas permiten permutar fichas sin requerir dilatados procesos de verificación de identidad, agilizando la fragmentación del saldo original en múltiples operaciones consecutivas.

La fase más crítica de la maniobra radicó en la conversión hacia Monero (XMR), una criptomoneda enfocada específicamente en la privacidad que oculta emisores, receptores y montos transferidos. El rastreo identificó al servicio Wagyu dentro de este tramo operativo, previo al salto hacia puentes entre cadenas (cross-chain bridges), mecanismos que trasladan valor entre distintas redes y suelen diluir la visibilidad pública de las transferencias.

Qué pistas concretas identificó la investigación técnica sobre el ataque

A pesar del uso de herramientas diseñadas para blindar el anonimato de las operaciones, el análisis de cadena logró delimitar puntos de contacto relevantes.

Los reportes técnicos aislaron públicamente once direcciones de billeteras vinculadas al incidente, las cuales quedaron bajo vigilancia activa por parte de mesas de cumplimiento normativo y firmas forenses del ecosistema cripto. No obstante, la publicación de estos registros alfanuméricos no aclara quién mantiene el control material de las claves privadas ni asegura que existan movimientos posteriores que permitan una incautación judicial inmediata.

Las posibilidades de recuperar parte de los u$s106 millones dependerán de la cooperación que brinden los exchanges centralizados que recibieron las operaciones iniciales y de la trazabilidad que logren sostener los investigadores en los puentes intercadena. Hasta que la entidad europea presente una denuncia formal o se determine cómo fueron vulneradas las credenciales de acceso, la pesquisa se mantiene abierta entre la evidencia pública de la red y las zonas ciegas impuestas por el salto a Monero.

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