Ethereum tuvo unos días que dicen más por lo que no pasó que por lo que pasó. El lunes estaba previsto activar Glamsterdam en la red de prueba Hoodi, el último paso antes de llevar a la red principal la actualización que iba a duplicar su capacidad. La activación fue suspendida cuatro días antes y todavía no tiene nueva fecha.
La caída de la jornada fue del 1,38%, medida desde la apertura del día en u$s2.365. Dicho de otro modo, el movimiento del lunes fue menor y el token se mantuvo dentro de un rango de unos 30 dólares
Qué pasó con Ethereum
Lo relevante no fue la variación, sino tres cosas que ocurren alrededor de ese precio:
- El volumen operado del día fue de u$s8.400 millones, 26,83% por debajo del promedio de los últimos 30 días, que se ubica en u$s11.490 millones
- La relación entre volumen y capitalización de mercado quedó en 2,95%, frente a un promedio del 4,03%
- La capitalización total del activo se ubicó en u$s284.930 millones
Vale traducir qué significa eso. Cuando un activo baja con volumen alto, hay una masa de vendedores empujando el precio. Cuando baja con volumen bajo, lo que falta son compradores. No es lo mismo caerse porque empujan que porque nadie sostiene. El segundo caso es el que describen estos números.
Para el inversor principiante la diferencia es práctica. Una caída con volumen bajo suele ser más fácil de revertir, porque no hay una oferta grande esperando en el libro de órdenes. Pero también indica desinterés, y el desinterés tiende a durar más que el pánico.
"Un activo que baja con un cuarto menos de volumen que su promedio no está siendo vendido, está siendo ignorado. Y eso es peor para el que quiere que suba. El pánico se agota en días, la indiferencia puede durar trimestres. Yo miro el volumen antes que el RSI, porque el volumen te dice si hay alguien del otro lado de la pantalla", señala a iProUP Nicolás Bruzzone, analista de mercados de criptoactivos.
Ethereum cayó 1,38% y combina señales de sobreventa con una tendencia todavía bajista
Ethereum: los indicadores marcan sobreventa
El cuadro técnico del día combina lecturas que parecen contradictorias.
El índice de fuerza relativa de 14 períodos estaba en 34,5 y el estocástico en 17,1. Los dos son indicadores de impulso que se mueven entre 0 y 100, y valores por debajo de 30 suelen leerse como sobreventa, es decir que el activo cayó más rápido de lo habitual y podría rebotar. El estocástico en 17 es una lectura claramente baja.
Del otro lado, la Media Móvil de Convergencia/Divergencia seguía en terreno negativo, con la línea en -58,24, la señal en -46,42 y el histograma en -11,82. Ese indicador compara dos promedios de precio y, en estos valores, muestra que la tendencia de fondo sigue siendo descendente. El Bollinger %B en 10,4 confirma que el precio está pegado a la banda inferior de su rango estadístico.
Para lectores no técnicos, el análisis de estos números básicamente nos muestra que el activo está funcionando como el tablero de un auto que avisa que el precio bajó demasiado rápido y se encuentra en una "zona de descuento", aunque la corriente general todavía empuja hacia abajo
La combinación describe un activo golpeado pero sin señal de reversión confirmada. La propia clasificación del análisis que difundió esos datos fue de "aguantar", no de compra.
Los niveles concretos a seguir son estos. Hacia abajo, los soportes están en:
- El mínimo del día de u$s2.302,13
- El mínimo de la jornada previa de u$s2.292,86
- La media móvil de 200 períodos, en u$s2.155,87
Hacia arriba, las resistencias aparecen en:
- La apertura de u$s2.365,39
- Entre u$s2.392,95 y u$s2.440,07, donde están las medias de 7 y 20 períodos
- En la banda de u$s2.532,87 a u$s2.543,56, correspondiente a las medias de 30 y 50 períodos
Las liquidaciones fueron todas de un solo lado
El mercado de derivados aportó una señal consistente con el resto del cuadro, aunque con una advertencia sobre las cifras.
Las liquidaciones de posiciones largas en todo el mercado cripto alcanzaron u$s117 millones en 24 horas, con la porción correspondiente a Ethereum entre u$s39 y u$s54 millones. La característica a retener es que fueron exclusivamente posiciones largas, es decir de operadores que apostaban a la suba.
Corresponde una aclaración sobre la escala. Esa cifra de u$s117 millones convive con otra medición muy distinta, porque CoinGlass reportó u$s727,78 millones de liquidaciones totales en el mercado cripto, con u$s686,93 millones en largos, en la ventana que cubrió la caída de Bitcoin por debajo de los u$s80.000 del fin de semana. Son ventanas de medición diferentes, y conviene no sumarlas ni compararlas directamente.
Lo que sí se sostiene en las dos lecturas es la dirección. El apalancamiento que se destruyó estaba del lado comprador, en Ethereum igual que en Bitcoin.
Agustina Riquelme, analista de protocolos descentralizados, remarca que "a Ethereum le pasó algo que no le pasó a Bitcoin, y es que su historia de valor depende de que la red mejore".
"Bitcoin no necesita actualizarse para justificar su precio, Ethereum sí. Entonces cada demora técnica tiene un costo narrativo que el gráfico no muestra. Lo correcto fue frenar, pero el que compró esperando diciembre tiene que rehacer la cuenta", sostiene .
Cómo afectó a Ethereum el freno de Glamsterdam
Este es el dato fundamental. Para el lunes estaba agendada la activación de Glamsterdam en la red de prueba Hoodi, el último paso antes de llevar la actualización a la red principal.
El 22 de octubre, la Ethereum Foundation anunció la suspensión de esa activación. El motivo fue una advertencia de la firma de seguridad ChainSecurity, que el 13 de octubre alertó que dos propuestas incluidas en la actualización, EIP-8037 y EIP-8038, podían debilitar las defensas de contratos inteligentes ya desplegados. El 23 de octubre la firma informó que había identificado trece ejemplos del mundo real de contratos afectados, en los que una operación fallida podría volverse permanente.
Lo que quedó postergado junto con la prueba es la promesa central del paquete, el aumento del límite de gas a 200 millones de unidades, que iba a duplicar la capacidad de los bloques. La activación en la red principal apuntaba a principios de diciembre y ahora no tiene fecha.
El efecto sobre el precio no es directo ni inmediato, y conviene no exagerarlo. Una demora en una actualización de infraestructura no cambia la tesis de largo plazo de nadie. Pero sí elimina el catalizador que el mercado tenía anotado para el cierre del año, y lo hace sobre un activo que ya venía con salidas institucionales sostenidas.
Los ETF spot de Ether en Estados Unidos perdieron u$s110,6 millones en la jornada del jueves, y en la semana cerrada el 16 de octubre habían registrado salidas por u$s320,1 millones, equivalentes al 2,14% de su patrimonio, en la tercera semana negativa consecutiva.
Ethereum está mucho más abajo que Bitcoin
Hay una comparación que pone el precio actual en perspectiva y que explica por qué la rotación hacia Ethereum que varios analistas anunciaron en septiembre no se materializó.
Ether está 52,86% por debajo de su máximo histórico de u$s4.948,08, registrado el 24 de agosto de 2025. Bitcoin, en cambio, está alrededor de 16,8% por debajo de su máximo de 2026, que fue de u$s97.861 en enero, según el informe de evolución anual de Cripto247 con datos al 17 de octubre.
Ethereum perdió más del triple de terreno que Bitcoin desde sus respectivos techos. Para un activo que durante años se presentó como la apuesta de mayor retorno dentro del sector, es un dato incómodo que conviene mirar antes de comprar por descuento.
Hay, de todos modos, un factor que amortigua. Según el informe mensual de septiembre de 2026 de la plataforma Nexo, alrededor del 30% de la oferta de Ether, unos 36,6 millones de ETH, estaba bloqueada en contratos de staking. Es oferta retirada del mercado líquido, que genera rendimiento y que por su propia naturaleza no está disponible para venderse en el próximo pico de volatilidad.
Tres referencias concretas, todas públicas.
La fecha de Hoodi. No existe todavía. En cuanto la Ethereum Foundation la anuncie, el calendario de la red principal vuelve a tener sentido y el catalizador reaparece. Mientras no haya fecha, cualquier proyección de activación es especulación.
El volumen. Está 26,83% por debajo de su promedio de 30 días. Una recuperación de precio sin recuperación de volumen no suele sostenerse. Es el indicador más simple de verificar y el más útil.
Los flujos de los ETF de Ether. Vienen de varias semanas en rojo. El signo de esos flujos después de la reunión de la Reserva Federal del miércoles va a decir si el dinero institucional está esperando o se está yendo.