Justin Sun, fundador de TRON, advirtió que los rápidos avances en inteligencia artificial (IA) y computación cuántica representan una amenaza directa para la criptografía sobre la que se construye Bitcoin (BTC).
Las declaraciones del empresario generaron repercusión en la industria debido a que no cuestionan el desempeño financiero de Bitcoin ni su adopción institucional, sino uno de sus aspectos más sensibles: la capacidad de su infraestructura tecnológica para resistir futuras disrupciones informáticas.
Justin Sun duda de la reacción de Bitcoin ante el avance de la cuántica y la IA
Según explicó Sun, su visión sobre Bitcoin se volvió "ligeramente más bajista" debido al ritmo de evolución que ya muestran los algoritmos de IA y las tecnologías asociadas a la computación cuántica.
A su juicio, gran parte del mercado y muchos inversores que participan a través de fondos cotizados (ETF) cripto todavía no estarían valorando adecuadamente estos riesgos emergentes.
El fundador de TRON sostuvo que el peligro no proviene exclusivamente de un eventual ordenador cuántico plenamente funcional, sino también del progreso de la propia inteligencia artificial aplicada a la investigación matemática y criptográfica.
En ese sentido, argumentó que los avances en computación clásica impulsados por IA acelerarían el descubrimiento de vulnerabilidades en sistemas criptográficos considerados seguros en la actualidad.
Justin Sun, fundador de TRON, cree que la IA puede romper la criptografía de Bitcoin antes que la cuántica
La preocupación no es menor. Bitcoin basa gran parte de su seguridad en mecanismos criptográficos que protegen las claves privadas de los usuarios y validan las transacciones dentro de la red.
Si en algún momento surgieran tecnologías capaces de romper esas barreras criptográficas de manera eficiente, las consecuencias serían significativas para el ecosistema.
Uno de los puntos más delicados es la exposición de determinadas direcciones de Bitcoin cuyos datos públicos podrían, en teoría, convertirse en objetivos potenciales para futuras máquinas cuánticas lo suficientemente avanzadas.
Para Sun, el problema central radica ahora en la capacidad de reacción del ecosistema una vez que esa amenaza comience a materializarse.
Qué otras personalidades alertaron sobre la computación cuántica y la IA sobre las cripto
Además de Sun, varios referentes históricos del ecosistema cripto vienen advirtiendo desde hace años sobre los riesgos que la computación cuántica y, más recientemente, la IA representan para la criptografía que protege a Bitcoin y otras blockchains.
Uno de los nombres más relevantes es Vitalik Buterin, cofundador de Ethereum. Durante 2025 y 2026 alertó en varias oportunidades que existe una posibilidad real de que las computadoras cuánticas logren vulnerar los sistemas criptográficos basados en curvas elípticas utilizados por Bitcoin y Ethereum.
Buterin sostuvo que las "elliptic curves are going to die" ("las curvas elípticas van a morir") y planteó que la industria debe comenzar la migración hacia criptografía resistente a ataques cuánticos antes de que la amenaza se materialice y advirtió que los avances de la IA acelerarán descubrimientos matemáticos capaces de debilitar incluso algunos esquemas criptográficos poscuánticos.
Otro referente que suele abordar el tema es Andreas Antonopoulos, uno de los mayores divulgadores de Bitcoin.
Aunque no se mostró alarmista, explicó reiteradamente que la computación cuántica representa una amenaza teórica para las firmas digitales utilizadas por Bitcoin y que la comunidad deberá prepararse para migrar hacia nuevos estándares criptográficos cuando la tecnología madure lo suficiente.
En el otro extremo aparece Adam Back, CEO de Blockstream y uno de los criptógrafos citados por Satoshi Nakamoto en el whitepaper de Bitcoin.
Back reconoce la existencia de la amenaza cuántica, pero considera que gran parte de las advertencias actuales están sobredimensionadas.
Según sus estimaciones, una computadora cuántica capaz de romper la seguridad de Bitcoin estaría aún a entre 20 y 40 años de distancia. Sin embargo, incluso él defiende que Bitcoin debe comenzar gradualmente la transición hacia sistemas criptográficos poscuánticos para evitar futuros inconvenientes.