Puntos importantes
La actividad de antiguas billeteras de Bitcoin (BTC) volvió a llamar la atención del mercado en septiembre: según datos de Galaxy Research, al menos ocho direcciones que permanecían inactivas desde hacía entre 12 y más de 15 años volvieron a mover fondos y, en conjunto, transfirieron 2.184,3 BTC, equivalentes a unos u$s178 millones de ganancia realizada al momento de las operaciones.
El fenómeno resulta especialmente relevante porque no se trata simplemente de grandes tenedores (conocidos como ballenas) que realizan movimientos habituales. En varios casos, los BTC habían permanecido intactos desde los primeros años de la red, cuando su precio era apenas una fracción del valor actual.
Ballenas de Bitcoin movieron un total de 2.184 BTC en septiembre
La operación más importante ocurrió el 6 de septiembre, cuando una dirección que llevaba más de una década sin actividad transfirió 1.260,78 BTC.
En ese momento, las monedas tenían un valor cercano a u$s100,63 millones. Galaxy Research estimó que el costo promedio de adquisición rondaba los u$s652 por Bitcoin, por lo que la transferencia implicó una ganancia realizada de aproximadamente u$s99,64 millones, equivalente a una suba de más de 12.000% respecto del precio de compra.
Pero ese no fue el único caso. El 4 de septiembre, otra billetera que había permanecido inactiva durante 15 años movió 6,78 BTC, valuados entonces en unos u$s551.000.
Las monedas habían sido recibidas originalmente en febrero de 2011 y su costo promedio se ubicaba alrededor de los u$s4 por unidad, según la reconstrucción de Galaxy Research.
Ese mismo día se produjo otro movimiento de una dirección que llevaba casi 15 años sin registrar actividad. En esa oportunidad fueron transferidos 40 BTC, cuyo valor rondaba los u$s3,09 millones. La ganancia realizada estimada también se ubicó cerca de los u$s3,1 millones, debido al reducido precio al que habían sido adquiridos originalmente los activos.
El 2 de septiembre, en tanto, una dirección que conservaba 146,06 BTC desde hacía aproximadamente 12 años volvió a operar. Al momento de la transferencia, las monedas tenían un valor cercano a u$s11,31 millones, mientras que la ganancia realizada fue estimada en unos u$s11,22 millones.
La actividad continuó durante la segunda mitad del mes. El 19 de septiembre, una dirección que llevaba casi 15 años sin movimientos transfirió 100 BTC, equivalentes a unos u$s8,09 millones. Su costo promedio de adquisición se encontraba cerca de los u$s3 por moneda, por lo que prácticamente todo el valor de la operación representaba una ganancia respecto del precio original.
El movimiento más importante después del de 1.260 BTC ocurrió el 22 de septiembre, cuando una billetera que había mantenido sus fondos durante más de 14 años transfirió 600 BTC.
Las monedas estaban valuadas en aproximadamente u$s51,9 millones, mientras que el costo inicial habría sido de apenas unos u$s8 por Bitcoin. Galaxy Research calculó una ganancia realizada de aproximadamente u$s48,71 millones.
El último episodio identificado durante septiembre tuvo lugar el 29 de septiembre, apenas dos días antes del cierre del mes. Dos transacciones movilizaron conjuntamente 20,43 BTC pertenecientes a una dirección que llevaba más de 15 años sin actividad.
Los fondos valían unos u$s1,71 millones al momento de ser transferidos y la ganancia realizada fue estimada en aproximadamente u$s1,724 millones.
La magnitud de estos movimientos también puede observarse en perspectiva. Solo entre el 6 y el 22 de septiembre, cuatro billeteras antiguas habían movido 1.971,03 BTC, por un valor aproximado de u$s161 millones, de acuerdo con Galaxy Research. La mayor parte correspondió a las operaciones de 1.260,78 BTC y 600 BTC.
El fenómeno no implica necesariamente que los propietarios estén vendiendo Bitcoin en el mercado. Una transferencia desde una dirección antigua solamente demuestra que los fondos fueron movidos; para determinar si fueron efectivamente vendidos, enviados a un exchange o simplemente redistribuidos hacia nuevas billeteras, se requiere seguir transacciones posteriores.
Por eso, la reactivación de estas direcciones funciona principalmente como una señal de movimiento de oferta potencial, pero no permite concluir por sí sola que exista una ola de ventas.
De hecho, el comportamiento de otros grandes tenedores mostró una dinámica diferente durante septiembre. Santiment informó que las billeteras que poseen entre 100 y 1.000 BTC acumularon alrededor de 113.950 BTC desde el 15 de julio, llevando sus tenencias combinadas a unos 5,24 millones de BTC, un incremento del 2,22%.
La actividad de septiembre también coincidió con un mes positivo para Bitcoin. La criptomoneda cerró el período con una suba cercana al 6,5%, pese a que históricamente septiembre fue uno de sus meses más débiles. Según los datos recopilados por CoinGlass, Ethereum también terminó el mes con una ganancia cercana al 9%.
Ballenas cripto sorprenden al mover u$s30.500 en stablecoins hacia Binance
Octubre ya registra movimientos inesperados de ballenas cripto, pero no necesariamente de Bitcoin, al mover u$s30.500 en stablecoins hacia Binance, en operaciones registradas durante la primera semana.
Aunque el monto resulta menor en comparación con los traslados de Bitcoin que suelen captar la atención, la señal es relevante porque refleja un cambio de liquidez hacia la principal exchange del mundo.
Los datos de la blockchain muestran que las transferencias se realizaron en USDT y USDC, dos de las stablecoins más utilizadas en el ecosistema.
El movimiento hacia Binance sugiere que los grandes tenedores buscan posicionarse para operaciones inmediatas, ya sea en trading de futuros, arbitraje o participación en nuevos productos de la plataforma.
Este tipo de operaciones suele anticipar momentos de volatilidad, ya que las ballenas aprovechan la estabilidad de las stablecoins para entrar y salir rápidamente de posiciones en criptomonedas más volátiles.
En este caso, el traslado a Binance estaría vinculado a la expectativa de movimientos en el precio de Bitcoin y Ether, que en los últimos días mostraron oscilaciones tras los reportes de salida de capital de los ETF en Estados Unidos.